Patricia Bullrich, presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, confirmó este lunes que el dictamen final del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada incluirá un tope del 25% a la extranjerización de tierras rurales a nivel nacional. El porcentaje representa diez puntos más que el límite establecido por la normativa vigente.
La senadora hizo el anuncio en una conferencia de prensa en el Salón de las Provincias de la Cámara alta, acompañada por los senadores Nadia Márquez y Agustín Coto. Allí explicó que el límite del 25% fue incorporado "por pedido de la oposición constructiva" y que se trata de un umbral similar al que rige en Brasil.
Al cierre del encuentro con la prensa, cuando le preguntaron por el pronóstico de la votación prevista para el jueves, Bullrich no ocultó que las cuentas están muy ajustadas: "Se gana por un voto".
Qué cambia y qué desaparece
Más allá del porcentaje que el oficialismo eligió como argumento central, la reforma implica también la eliminación de varios artículos de la Ley 26.737, sancionada en 2011. Entre los cambios más relevantes figura la supresión del artículo 10, que establecía un límite máximo de hectáreas transferibles a un mismo comprador extranjero, con referencia en las 1.000 hectáreas en la zona núcleo. Con la nueva redacción, ese techo desaparece.
También se elimina el artículo 9, que impedía que una misma nacionalidad concentrara más del 30% de las tierras habilitadas para extranjeros. En la práctica, esto significa que no habrá restricción específica para evitar que la mayor parte de esas tierras quede en manos de ciudadanos o empresas de un mismo país.
Bullrich también anunció que se quitarán los topes por municipio, departamento y provincia que rigen actualmente. "Sacamos el límite de municipalidad, de departamento y de provincia porque es ridículo", sostuvo.
Los cambios del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada
El nuevo dictamen establece cuatro restricciones principales: los Estados extranjeros no podrán adquirir tierras rurales; las empresas con participación estatal extranjera deberán contar con autorización de la Nación y de las provincias; ningún extranjero podrá superar el 25% de la superficie rural de una provincia; y continuarán los controles en zonas de frontera. El resto de las limitaciones vigentes desaparece.
La norma actual parte de la premisa de que los extranjeros pueden comprar tierras dentro de una serie de límites. El nuevo esquema invierte esa lógica: los extranjeros podrán comprar salvo en los casos expresamente prohibidos. Para defender ese enfoque, Bullrich recurrió al ejemplo de la bodega Chandon, de origen francés, instalada en Mendoza.
"Nadie piensa que Chandon hace francesa a Mendoza"
Y fue más lejos al cuestionar la idea de que la venta de propiedades a extranjeros implique una pérdida de soberanía: "Es ridículo pensar que porque un extranjero tenga dos departamentos o dos fábricas perdemos soberanía. Propiedad no es soberanía"
Los votos y la ausencia de Villarruel
El oficialismo asegura tener los 36 votos necesarios para aprobar la reforma en el Senado. Si la votación termina empatada, la sesión será presidida por Bartolomé Abdala, presidente provisional de la Cámara alta, quien tendría la facultad de desempatar.
La vicepresidenta Victoria Villarruel no estará al frente del Senado porque quedará a cargo del Poder Ejecutivo durante la gira internacional de Javier Milei por Ecuador y Colombia. Su ausencia cobró relevancia dado que Villarruel había expresado diferencias con algunos aspectos de la reforma y había advertido que no estaba dispuesta a "rifar el país".

