Bulnes.- Las quejas por olores nauseabundos originados en criaderos de animales en la periferia de esta localidad volvieron a reiterarse, y la Municipalidad debió intervenir convocando a los propietarios de estos lugares para la búsqueda de una solución.
Tres criaderos de cerdos y hasta un feedlot situado prácticamente en la zona urbana han provocado el malhumor de los vecinos de Bulnes, quienes manifestaron que por las noches el olor a estiércol es insoportable. El feedlot se encuentra a unos 80 metros de las casas.
Los establecimientos se encuentran al oeste y al sur de la población.
"El problema lamentablemente no es nuevo para nosotros. Se generó hace unos diez años, cuando fueron instalados, y ahora la solución es bastante compleja", comenzó diciendo el intendente Martín Toselli.
Indicó que al momento de su asentamiento nadie tuvo en cuenta los problemas que iban a generar y ahora la situación se complica porque no resulta sencillo poder erradicarlos.
"El Municipio queda en medio de la problemática. Es real que los criaderos están cerca del pueblo pero fuera del ejido urbano. Hace poco tiempo organizamos una reunión a la que asistieron los propietarios y entendieron perfectamente que las quejas de los vecinos son absolutamente justificadas. Lo único que podemos hacer por ahora, sin que ninguna de las partes quede perjudicada, es que al momento se eviten las ampliaciones", expuso Toselli.
Los dichos del intendente se orientan a que ya no se podrán construir más galpones o nuevas instalaciones.
"He mantenido contacto con una conocida empresa de Río Cuarto a los fines de ver si se puede utilizar materia orgánica de los cerdos para convertirla en combustible. Al mismo tiempo, es probable que pronto vengan funcionarios de Ambiente de la Provincia para que atiendan y asesoren sobre el tema".
Martín Toselli indicó que la situación que ha generado tantas quejas en los vecinos de la zona periférica es real y se acentuó mucho más en los días de calor y humedad.
"Es cierto; si hay vientos de determinadas direcciones el olor se percibe con nitidez".
Fuera del ejido
El titular del Ejecutivo bulnense comentó que trasladará la problemática a la próxima reunión de la Comunidad Regional, que es la que atiende estas instancias cuando los problemas se originan fuera del ejido urbano.
Pidió además comprender la situación de los propietarios de estos criaderos, quienes, dijo, han hecho grandes inversiones y generan mano de obra en el pueblo. “Con sus producciones también benefician a la localidad".
Con el incremento del consumo de carne de cerdo este tipo de criaderos se multiplicó en toda la zona, y en la mayoría de las localidades no existe aún legislación que regule el lugar de ubicación y las medidas a adoptar para evitar la contaminación por olores o efluentes.
Toselli reiteró que esta problemática lleva varios años. “Pasa que no se tomaron medidas anteriormente y ahora quedamos 'pegados' en una situación complicada ya que tampoco tenemos autoridad sobre algo que ocurre fuera de los límites de la jurisdicción municipal. Pero reconozco que están muy cerca".
Otros casos
Una problemática similar ocurrió tiempo atrás en Chaján. En ese momento, las autoridades de Bromatología junto a personal del Ministerio de Agricultura y Gendarmería Nacional intervinieron para la erradicación de criaderos de cerdos que estaban en precarias condiciones.
Hay otros poblados, como Sampacho, donde hay criaderos porcinos a muy corta distancia de los barrios del oeste. Los vecinos reclaman que se arbitren los medios para que se regule esta actividad y se termine con la contaminación.
Los establecimientos se encuentran al oeste y al sur de la población.
"El problema lamentablemente no es nuevo para nosotros. Se generó hace unos diez años, cuando fueron instalados, y ahora la solución es bastante compleja", comenzó diciendo el intendente Martín Toselli.
Indicó que al momento de su asentamiento nadie tuvo en cuenta los problemas que iban a generar y ahora la situación se complica porque no resulta sencillo poder erradicarlos.
"El Municipio queda en medio de la problemática. Es real que los criaderos están cerca del pueblo pero fuera del ejido urbano. Hace poco tiempo organizamos una reunión a la que asistieron los propietarios y entendieron perfectamente que las quejas de los vecinos son absolutamente justificadas. Lo único que podemos hacer por ahora, sin que ninguna de las partes quede perjudicada, es que al momento se eviten las ampliaciones", expuso Toselli.
Los dichos del intendente se orientan a que ya no se podrán construir más galpones o nuevas instalaciones.
"He mantenido contacto con una conocida empresa de Río Cuarto a los fines de ver si se puede utilizar materia orgánica de los cerdos para convertirla en combustible. Al mismo tiempo, es probable que pronto vengan funcionarios de Ambiente de la Provincia para que atiendan y asesoren sobre el tema".
Martín Toselli indicó que la situación que ha generado tantas quejas en los vecinos de la zona periférica es real y se acentuó mucho más en los días de calor y humedad.
"Es cierto; si hay vientos de determinadas direcciones el olor se percibe con nitidez".
Fuera del ejido
El titular del Ejecutivo bulnense comentó que trasladará la problemática a la próxima reunión de la Comunidad Regional, que es la que atiende estas instancias cuando los problemas se originan fuera del ejido urbano.
Pidió además comprender la situación de los propietarios de estos criaderos, quienes, dijo, han hecho grandes inversiones y generan mano de obra en el pueblo. “Con sus producciones también benefician a la localidad".
Con el incremento del consumo de carne de cerdo este tipo de criaderos se multiplicó en toda la zona, y en la mayoría de las localidades no existe aún legislación que regule el lugar de ubicación y las medidas a adoptar para evitar la contaminación por olores o efluentes.
Toselli reiteró que esta problemática lleva varios años. “Pasa que no se tomaron medidas anteriormente y ahora quedamos 'pegados' en una situación complicada ya que tampoco tenemos autoridad sobre algo que ocurre fuera de los límites de la jurisdicción municipal. Pero reconozco que están muy cerca".
Otros casos
Una problemática similar ocurrió tiempo atrás en Chaján. En ese momento, las autoridades de Bromatología junto a personal del Ministerio de Agricultura y Gendarmería Nacional intervinieron para la erradicación de criaderos de cerdos que estaban en precarias condiciones.
Hay otros poblados, como Sampacho, donde hay criaderos porcinos a muy corta distancia de los barrios del oeste. Los vecinos reclaman que se arbitren los medios para que se regule esta actividad y se termine con la contaminación.

