Cacho Buenaventura: "Es un Show para festejarnos con alegría"
Especial para Puntal
El próximo sábado 12 de noviembre a las 21.30hs. el popular humorista cordobés Cacho Buenaventura, regresa a la ciudad para presentar su último espectáculo, Show, en Opus Costanera (formato teatro, espacio cerrado), en el marco de la celebración por el Día de la Ciudad. Entradas: $2500-2200-1900, en boletería de Río Grande 688, de lunes a viernes de 17 a 20hs.
Hablamos con Cacho:
-Volvés a Río Cuarto, un lugar en el que siempre has tenido muy buena respuesta del público. ¿Tenés alguna expectativa especial para este regreso a Opus Costanera después de bastante tiempo?
-Claro, las expectativas de juntarnos y estar contentos y reírnos, y festejarnos y reencontrarme también con un público que ha sido muy especialmente cariñoso y generoso conmigo. Así que sí, seguro, vuelvo con todas las expectativas, una vez más en Río Cuarto y a esta sala muy especial.
-Sin adelantar demasiado ¿cómo es este Show que traés a Opus?
-Un show humorístico que nos permite, vuelvo a repetir, festejarnos con alegría estar vivos, que no es poco hoy ¿no?. Y la posibilidad de reírnos de esas estupideces que a veces tontamente permitimos que nos angustien, que nos estresen o malhumores, nos maten… reírnos para que sea lindo estar vivos, con canciones también. La idea con este espectáculo es que vos puedas reírte, primero reírte con conmigo, con la frescura, la espontaneidad que me ha caracterizado a lo largo y ancho de mi carrera, lo de ancho va por mis formas (risas) y reírnos como si no nos vieran y convertirnos en protagonistas, porque esta propuesta de Show es eso, reírnos con gracia, con picardía de nosotros especialmente, y convertirnos en protagonistas y la gente se prende y canta con nosotros. Es una linda propuesta y es un lindo rato para pasar juntos.
-Cumpliste 50 años con el humor. ¿Alguna vez pensaste que ibas a tener una carrera tan larga?
-Cuando yo tenía 14 años subí por primera vez al escenario y de eso cumplí 50 años. La pandemia no nos permitió festejar, iba a hacer un recorrido nacional, en una gira para festejar haberme subido al escenario siendo un chango y hoy 50 años después darme cuenta, ser consciente, de que ese chango aún me habita, ese chango lo he alimentado, me dijo la psicóloga, lo he alimentado para que exista en la inocencia y en la frescura de mi espectáculo en general. No me hubiera imagino nunca de que podía vivir de esto, disfrutar lo que disfruto, inclusive por ahí me doy cuenta de que no soy consciente de muchas cosas que me han pasado y muchas cosas que me pasan, por quién me convertí haciendo este trabajo y prefiero mantenerlo así.
-¿Qué es el humor para vos?
-El humor para mí es una elección de vida, mi forma de vida, es una característica y es una marca que me deja el ADN en mi cara, en mis actitudes, todo el tiempo en mi vida, aunque mi mujer por ahí diga que yo soy gracioso en todos lados, menos en casa (risas), y yo le contesto “y bueno, ¿por qué no me contratás?” (risas), eso es el humor, un estilo de vida, una decisión de vida.
-¿Cómo es hacer humor en (otra) crisis económica?. Imagino te dará mucha tela para cortar…
-Bueno, como que tenemos alguna experiencia, cuando uso el plural me refiero al público y yo, los dos tenemos experiencias en crisis económicas (risas) y no me río por falta de respeto o por obscenidad, me río en defensa propia. El público aprendió a reírse y a festejar algunas ocurrencias a cerca de nuestras crisis económicas, yo aprendí a manejarlo y la gente aprendió a disfrutarlo y ahí vamos, nos juntamos para eso, para estar contentos precisamente, y hasta acá vamos muy bien.
-Después de aquel problema de salud que tuviste, repetías en el escenario que cada día hay que agradecer estar vivo. Tras la pandemia, esas palabras toman aún mayor dimensión y la deberíamos repetir todos, ¿verdad?
-Sí, claro que sí, eso es parte de la construcción que hizo la cansadora, mi esposa, me convirtió en una persona feliz, agradecida y a lo mejor mi problema de salud, mi enfermedad, fueron un quiebre, una bisagra y me hicieron agradecer amanecer con vida, me hicieron decir gracias antes de irme a la cama a la noche. Yo pasé por todo eso y aprendí de ahí, si vos no pasaste por eso, hacelo, que Dios y la virgen te libren de pasar por donde he pasado yo y tanta gente, para tener que aprenderlo. Y esto lo aprende uno en la casa también ¿no?. Sí, claro que debemos ser agradecidos todos los días por lo que tenemos, por lo que somos, por lo que hacemos, por lo que decimos, y ese agradecimiento vuelve también por ahí a la gente que no tiene esa posibilidad.
-Sos un artista de gran presencia en los festivales. ¿Qué es lo más lindo que tienen esos eventos masivos?
-Lo más lindo es el contacto con la gente, volver al lugar, tener que dormir tres en una cama (risas), porque volvés al festival y el pueblo está detonado con gente que llegó de todos lados y ya no hay habitaciones disponibles, y después del show querés un chopirán, querés un locro, una milanesa, un sushi y no hay. Tenés que ir a la estación de servicio a tomar un mate cosido con una factura de ayer (risas) y eso también se disfruta, eso también es lindo. Pero sí, el reencuentro con la gente, el contacto con la gente, la energía que se genera en ese ida y vuelta que hay con el público, alimenta, es buena energía, sana. Y alguna gente por ahí me ha agradecido el humor, me ha agradecido la risa, la carcajada y debe ser que lo mío también va para allá con esa misma energía y ojalá, ojalá, esa energía lo ponga en un lugar de equilibrio, de confort, es mi mejor intención, es mi mejor deseo.
-Según me dicen, no te llevás con la tecnología y las redes. ¿Cuestión de principios o solo vivir más tranquilo?
-Sí, es una cuestión totalmente de principios, quiero vivir más tranquilo (risas).
-Por último, con tantos años recorridos sobre tablas, ¿cuál es, en general, el balance de lo vivido?
-Sí, son muchos años. Y el balance de lo vivido es lo recibido, demasiado, mucho más de lo que me pude imaginar, mucho más de lo que esperaba y seguramente seré merecedor de eso, la gente no anda regalando cariño porque sí, respeto porque sí, buena energía porque sí, ojalá que sea así pero el balance es altamente positivo, sin dudas.