"Quincho" en el Centro 11: Calleri presentó un informe y la oposición volvió a criticarlo
Después de la polémica de la semana pasada durante el informe de gestión de Agustín Calleri en el Concejo Deliberante por los cruces en torno a la construcción de “un quincho” en el Centro 11, el secretario de Deporte y Turismo envió ayer un escrito de más de 30 páginas donde aportó detalles de la obra (“Cantina Saludable”) que se está realizando desde la Fundación Deportes Río Cuarto, tal como lo había solicitado el bloque de Juntos por Río Cuarto.
El funcionario dijo que, pese a que no le corresponde dar la información requerida por no ser el encargado de definir el plan, todo se desarrolló en el marco de la ley y cuestionó a la oposición por sus críticas.
Por su parte, desde la primera minoría indicaron que, a partir de lo expuesto por Calleri, se confirmaron las irregularidades que fueron denunciadas hace algunas semanas y señalaron que el Municipio está usando a las fundaciones para desarrollar proyectos millonarios a los fines de evitar procedimientos como las licitaciones.
“Pese a lo que manifiesta Calleri, él es quien debe dar la información porque es el máximo responsable. La Fundación Deportes Río Cuarto depende de la Secretaría de Deporte y Turismo, que es encabezada por Calleri. Por lo tanto, no puede desconocer la obra. Asimismo, entendemos que el informe que nos envió ratifica las irregularidades que expresamos en su momento. Es decir, la información oficial corrobora cada una de las afirmaciones que realizamos”, señalaron a Puntal desde Juntos por Río Cuarto.
Cuestionamientos de la oposición
-La nota de solicitud de la obra firmada por Carlos Herrero (uno de los directores de la fundación) entró después de que una de las empresas que fueron “invitadas” presentara uno de los presupuestos. “Dicen que es una mera formalidad. Si es así, quiere decir que se manejan de manera absolutamente discrecional. Además, el mismo día que la segunda empresa presentó su presupuesto, la fundación le adjudicó la obra. No entendemos cuál era la urgencia y cuáles los criterios que se tomaron para hacer eso”, indicaron desde el bloque opositor.
-La empresa de Bringas, elegida para desarrollar la obra, pasó $ 8,5 millones en concepto de mano de obra y la fundación le entregó un adelanto de $ 4 millones, pese a que la firma no se ocupó de la compra de materiales. “Es inédito en la administración pública”, acotaron.
“Las firmas que fueron invitadas a presentar sus presupuestos ya han hecho otras obras. No sabemos por qué no se aplica un criterio más amplio. Asimismo, nos llena de preocupación que se utilice de manera asidua a las fundaciones para hacer obras sin ningún tipo de control ni criterio. Para nosotros, hay situaciones que son irregulares. Ha sido un proceso muy desordenado y poco transparente”, consideraron.
Finalmente, negaron que haya una cuestión personal contra Calleri y aseguraron que han hecho denuncias similares sobre otras fundaciones en las que el extenista no tiene nada que ver.
Las definiciones del secretario de Deporte y Turismo
En el informe escrito presentado ayer en el Concejo Deliberante, el secretario de Deporte y Turismo, Agustín Calleri, realizó algunas definiciones respecto a la obra de la “Cantina Saludable” cuestionada por la oposición.
Por un lado, aclaró que desde el inicio de su gestión se trabajó dentro de las facultades que otorga el estatuto social que rige a la Fundación Deportes Río Cuarto, que fue creado al momento en el que la misma fue constituida y que no ha presentado modificaciones, a excepción del nombre del organismo (antes era Fundemur).
En ese sentido, Calleri dijo que todos y cada uno de los contratos suscritos se hicieron dentro de lo establecido por dicho estatuto, por lo que descartó cualquier tipo de irregularidad.
Paralelamente, el secretario cuestionó a la oposición por realizar “denuncias falsas” contra los funcionarios de la fundación e hizo especial hincapié en el presidente del bloque de Juntos por Río Cuarto, Gonzalo Parodi.
“(Parodi) manifestó reiteradamente (durante su paso por el Concejo) que me preguntaba en mi condición de secretario por tener conocimiento fehaciente de que yo era quien había firmado los contratos de la obra, pese a que se le explicó que estaba equivocado, ya que los contratos los firman los representantes de la fundación (Martín Herrera, Araceli Isla y Carlos Herrero). En vez de retractarse, alegó a viva voz que ‘es un delito la falsificación de documentación pública’. Además de ser una conclusión falsa de falsedad absoluta, su práctica se torna peligrosa y en nada colabora para aclarar las situaciones que se pudieran ir planteando en el futuro”, expresó Calleri.