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El etanol de maíz cerró el 2024 con caída de producción

Bajó 6,15% respecto al año anterior, mientras que el volumen de alcohol de caña creció 26% en el mismo período

De la mano de una recuperación en la producción del etanol de caña de azúcar, en 2024 la producción de alcohol a partir de maíz tuvo una retracción del 6,15% al alcanzar 728.936 metros cúbicos frente a los 776.747 del año previo. Su complemento, que se origina en el norte argentino, especialmente en Tucumán, Salta y Jujuy, dio un salto del 26% en el volumen de entrega ya que pasó de 379.955 metros cúbicos a 478.577.

Como se sabe, esa producción de bioetanol que aportan los cultivos de caña de azúcar en el norte y de maíz en la región central -especialmente Córdoba- van a cortar los combustibles fósiles como la nafta súper o la premium. Entre ambos alcoholes deben completar el 12% por cada litro de nafta y de acuerdo al marco normativo, deben cubrirlo en partes iguales (6% cada uno). Sin embargo, en determinados momentos, al ser la producción de caña más volátil, el aporte de las etanoleras de maíz suele ser mayor para compensar bajas productivas ocurridas en el norte.

De hecho, en 2023 más del 75% de la producción etanolera surgió del maíz. Ese porcentaje fue algo menor en 2024 por la variación en los volúmenes salidos de planta.

Por las características propias de los cultivos y la diferencia en el volumen de producción que tiene cada uno de ellos, las cifras de alcohol son mucho más estables en el maíz que en la caña.

La estadística surge del informe energético del Indec que cierra el último tramo de 2024. Allí se detalla que en el cuarto trimestre, la producción total de bioetanol muestra una disminución de 6,3%, como consecuencia de que la producción de bioetanol de caña cae 9,9% y la producción de bioetanol de maíz disminuye 3,7%, en comparación con igual período del año anterior. Sin embargo, los despachos al mercado interno de bioetanol registraron un aumento de 4,7% en el cuarto trimestre de 2024 con respecto a igual período de 2023.

En ese mismo tramo del año el biocombustible que reflejó un fuerte contraste fue el biodiésel. “En el cuarto trimestre de 2024, la producción de biodiésel presenta un aumento de 116,8% y los despachos al mercado interno en toneladas muestran una suba de 121%, en comparación con igual período del año anterior. No se menciona la variación porcentual correspondiente al cuarto trimestre de 2024 de las exportaciones en toneladas en virtud de dar cumplimiento con el secreto estadístico”, aclara el informe del Indec.

Ese salto significativo en la producción de biodiésel está íntimamente vinculado a la mayor producción de soja que experimentó la Argentina a lo largo de la campaña anterior y en relación a la de 2023 que estuvo signada por una fuerte sequía, especialmente en la zona núcleo.