La Cámara de Senadores aprobó hoy y convirtió en ley, el proyecto de teletrabajo que busca establecer los presupuestos legales mínimos para la regulación de esta nueva modalidad, en aquellas actividades que lo permitan por su naturaleza y características.
La iniciativa obtuvo 40 votos a favor del oficialista Frente de Todos y el Frente Renovador de Misiones, y 30 en contra de Juntos por el Cambio, el Interbloque Parlamentario Federal y del Frente Juntos Somos Río Negro, habitual aliado del oficialismo.
Cruces
En la sesión de este jueves, el senador oficialista por Neuquén, Oscar Parrilli; y su par de la oposición por Salta, Juan Carlos Romero, matuvieron hoy un fuerte cruce durante el debate del proyecto de ley de Teletrabajo que impulsó el Frente de Todos.
Parrilli cuestionó a Romero porque -según el neuquino- el representante de Juntos por el Cambio había "descalificado a un empresario PyME", al calificarlo como "militante K".
El salteño había cuestionado la presencia de algunos participantes de la reunión de la Comisión de Trabajo por su -según juzgó- afinidad con el gobierno nacional.
"Traer un militante 'k' que tiene una agrupación que es un sello de goma es una falta de respeto para los senadores", aseguró Romero, quien votó en contra del proyecto de Teletrabajo.
Unos minutos después, Parrilli pidió interrumpir el discurso del oficialista Mariano Recalde para responderle a Romero argumentando que hizo "manifestaciones difamantes y agraviantes" y que "ser militante K no es una afrenta".
"Sí es una afrenta que el senador Juan Carlos Romero se haya negado, haciendo gala del supuesto fuero personal, a presentarse ante la Justicia cuando fue denunciado hace algunos años", destacó Parrilli.
La respuesta del oficialista motivó que el senador de la oposición se sintiera aludido y, una vez más, reclamó hacer uso de la palabra.
"La causa que menciona fue hace mucho tiempo y fue declarada nula. Además, la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado nunca trató ese pedido", se defendió Romero.
Finalmente, el senador salteño agregó que "no es nada personal, pero percibo en cada proyecto del oficialismo una cultura de la venganza y la revancha y eso es muy malo para la convivencia política".

