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"La Petro": la cámara construida en Río Cuarto que recupera una técnica de otra época

La cámara fue construida artesanalmente por Gerardo González como homenaje a su abuelo y hoy permite recuperar una técnica que supo formar parte de las plazas de la ciudad

Gerardo González y “La Petro”, la cámara artesanal con la que recupera la fotografía minutera en los espacios públicos de Río Cuarto.  

El recuerdo de su abuelo, fotógrafo aficionado, está presente en el nombre de “La Petro”.

 

La fotografía minutera, una antigua técnica que permite tomar, revelar y entregar una imagen en pocos minutos, vuelve a encontrarse con el público en Río Cuarto de la mano de Gerardo González. El fotógrafo construyó durante un año su propia cámara, a la que llamó “La Petro”, y actualmente expone su trabajo en el Espacio Cultural Franklin Arregui Cano, en el Palacio Municipal.

Una cámara para recuperar una antigua tradición

El proyecto comenzó a gestarse a partir de su interés por la fotografía analógica y la curiosidad que le generaron las cámaras minuteras que conoció a través de las redes sociales y las películas. Con el tiempo, la idea de recuperar esta práctica en los espacios públicos de la ciudad fue tomando forma.

“Me imaginaba qué sería si nuevamente en nuestra ciudad volvieran a habitar este tipo de cámaras”, contó González a Puntal.

Para avanzar con la construcción, tomó contacto con un fotógrafo de La Pampa que trabaja con una cámara similar, originalmente traída desde Francia. Ese intercambio le permitió conocer más sobre la técnica y encarar la fabricación de su propio equipo.

“La Petro” fue construida de manera artesanal. El proceso demandó alrededor de un año y requirió especial precisión en los cortes de madera para evitar el ingreso de luz al interior. A partir de los planos, González fue ensamblando las distintas piezas y desarrollando los mecanismos necesarios para que la cámara pudiera funcionar.

Un homenaje a su abuelo

El nombre de la cámara tiene además una historia familiar. Su abuelo, de apellido Petrocelli y conocido como “El Petro”, era fotógrafo aficionado y revelaba sus propias fotografías en su casa.

“Mi abuelo era fotógrafo aficionado. Sacaba las fotos y revelaba sus propias copias en su casa”, recordó González, quien conoció parte de esa historia a través de los relatos de su madre. La elección del nombre fue, entonces, una forma de mantener presente ese vínculo familiar con la fotografía.

“Como un pequeño homenaje al Petro”, explicó sobre el nombre que eligió para la cámara.

Fotografías que recuperan historias

Desde que comenzó a llevar “La Petro” a plazas, ferias y otros espacios públicos, González también se encontró con vecinos que recuerdan a los antiguos fotógrafos minuteros que recorrían la ciudad.

“Muchos de los grandes me cuentan o se frenan y me dicen: ‘Che, tengo fotos o me acuerdo que en tal lugar de la plaza, en el Parque Sarmiento, había fotógrafos que hacían este tipo de fotografía’”, relató.

Entre esos encuentros, hay uno que recuerda especialmente. En el Parque Sarmiento, un hombre se acercó junto a sus dos nietos y le contó que conservaba una fotografía tomada junto a su propio abuelo cuando era chico.

“En casa tengo un tesoro guardado, que es una foto con mi abuelo. Yo tenía 5 o 6 años y no me olvido más de ese día”, le contó el hombre.

Según recordó González, aquella persona también conservaba la imagen en su memoria por el particular proceso de la fotografía minutera: “Fuimos al fotógrafo, metió la mano adentro de la cámara y cuando salió la foto, para mí fue magia”.

Muchos años después, quiso repetir aquella escena junto a sus propios nietos. “Me gustaría dejarles un recuerdo de este día y que ellos lo valoren en su momento como yo valoré en su momento la foto con mi abuelo”, le pidió.

Una fotografía que requiere tiempo

A diferencia de una imagen tomada con un teléfono celular, la fotografía minutera implica esperar. La toma, el revelado y la aparición de la copia forman parte de un mismo proceso que se desarrolla frente a quien se está fotografiando.

Esa espera también es parte de la propuesta de González: recuperar una manera más pausada de hacer fotografías y, al mismo tiempo, generar una experiencia alrededor de la imagen que se obtiene.

El trabajo de González y su cámara minutera pueden conocerse hasta este jueves en el Espacio Cultural Franklin Arregui Cano, ubicado en el Palacio Municipal.

La exposición permite acercarse a “La Petro”, conocer cómo fue construida y descubrir una técnica que alguna vez formó parte de las plazas y espacios públicos de la ciudad y que, más de un siglo después de sus primeros desarrollos, vuelve a encontrarse con los vecinos de Río Cuarto.