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Las clínicas dan altas por la mañana y por la tarde para generar camas

El sector privado señala que está muy ajustado con la cantidad de camas y está tomando acciones para liberarlas. "No ha habido colapso pero la dinámica es día a día", dijo Mario Piastrelini, gerente de Aesa

Las clínicas están al límite en la ocupación de camas. La dinámica hace que, por momentos, se saturen algunas y otras deban absorber pacientes;o que el Hospital haga de retén. Por eso, están llevando adelante acciones para tratar de liberar camas y evitar una saturación que complique la atención de casos Covid.

Las clínicas niegan que haya habido un relajamiento en el sistema sanitario.

Mario Piastrelini, gerente de la Agrupación de Empresas Sanatoriales de Río Cuarto, señaló que las clínicas están “muy ajustadas” y que se está realizando una gestión de pacientes para generar camas.

“Por ejemplo, ahora se están dando altas por la mañana y por la tarde para generar camas. Además, a medida que va decreciendo la ocupación de camas prevalentes, o sea no Covid, se van asignando más camas en los sectores de aislamiento. Pero es un balance que se hace hora a hora. Por momentos tres o cuatro instituciones privadas se saturan y el Hospital sirve de retén. No ha habido colapso pero la dinámica es un día a día. Y, repito, no es sólo por la evolución de los casos Covid, sino por las camas ocupadas por enfermedades prevalentes comunes”, señaló Piastrelini en diálogo con el programa Mensaje Directo.

Entre los médicos y directivos de sanatorios todavía generan malestar las declaraciones del presidente Alberto Fernández, quien aseguró que el sistema sanitario se relajó y que, por eso, se llenaron las camas con otras patologías en vez de reservarse para el Covid.

“Más allá de que se dijo livianamente del relajamiento, cuando la actividad comercial, productiva, la actividad educativa y el transporte funcionan para sostener la vida en sociedad, es lógico que la patología prevalente aguda aumente: los infartos de miocardio, los infartos cerebrales, traumatismos viales y laborales, y toda aquella enfermedad que tiene que ver con la actividad humana. Eso está y no va a desaparecer. Puede desaparecer lo programado y hay que hacer un análisis serio de eso, no ligero y decir que hay un relajamiento”, planteó Piastrelini.

Y agregó: “Lo programado es lo primero que desaparece porque la gente que tiene que hacerse algo programado no urgente, generalmente son patologías banales que no requieren camas críticas y ocupan algunas horas o un día y eso rápidamente desaparece porque la propia gente y los profesionales empiezan a posponerlos. Lo que hablamos de las patologías no prevalentes que ocupa camas críticas y no críticas son enfermedades inherentes a la actividad humana que aparecen porque tienen que aparecer y como institución estamos obligados a atenderlas”.

Con respecto a la situación que se vive de alta ocupación de camas, al gerente de Aesa se le consultó qué pasaría si en Río Cuarto se repitiera el pico de casos de coronavirus del año pasado:casi 300 contagios. Actualmente, la ciudad está en un promedio de 55 casos diarios.

“Seguramente, cuando el sistema empiece a tener signos de saturación más firmes y se empiecen a paralizar o saturar los mecanismos compensadores locales, que son el Hospital o las camas que se han activado en los pueblos, me parece que va a haber una disminución de lo no tan urgente, que va a ir dando lugar a camas. Pero también están los corredores de derivación.Si Río Cuarto entra en saturación y peligro de colapso, hay una situación que hay que tener en cuenta y es que Río Cuarto tiene una relación más baja de camas en comparación con la población de referencia. Estamos muy por debajo de la relación que existe en Córdoba capital, donde hay muchas más camas cada mil habitantes. Si vemos que esas zonas tienen un ritmo ocupación más baja, deberá haber un flujo de pacientes hacia Córdoba para poder resolverlo”, indicó.

“Los sanatorios están recibiendo pagos con hasta 10%de débito de parte del Pami”

Mario Piastrelini, gerente de Aesa (Agrupación de Entidades Sanatoriales de Río Cuarto), señaló que el sector privado está en graves problemas y mencionó al Pami como una de las causas.

“He recibido la preocupación de clínicas y sanatorios que atienden Pami porque están recibiendo pagos con hasta un 10 por ciento de débito en un contexto donde la cápita no se aumenta desde 2019 porque los aumentos prometidos están en veremos y, si los aplicaron, son parciales. En el sistema de Pami, la cápita tiene todo incluido y hay insumos que han aumentado hasta el 1.000 por ciento. Algunas prestaciones Covid del año pasado no han sido abonadas totalmente. Y la verdad, dejando en claro que la gestión local del Pami no es la que resuelve estas cuestiones, hay una institución que está al borde de cerrar y si perdiéremos esas camas sería catastrófico en este contexto. Amerita que el Estado ponga un ojo sobre ese problema”, dijo.