Mariana Florentin tiene 33 años, es oriunda de la localidad santafesina de Fortín Charrúa, sin embargo, hace 15 años su vida se desarrolló en la región de la provincia de Córdoba.
Florentin trabaja como conductora de camiones desde hace más de cinco años y transporta soja, maíz y fertilizantes hacia diferentes puntos del país, como Santa Fe, San Luis, Buenos Aires, entre otras provincias.
Actualmente transporta hacienda desde hace unos meses.
Su historia sobre la pasión al volante comienza cuando ella acompañaba a su actual pareja en su trabajo. Él también es camionero; en ese momento, transportaba cereal y ella era su fiel compañera de ruta, mates y, como ella describe, un “GPS humano”.
“Me empezó a gustar, le agarré más confianza, yo sólo manejaba autos, nunca un camión, por lo que él me empezó a enseñar y las rutas ya las conocía, por lo que un día me animé y me adentré a este mundo que me encanta”, señaló Florentin.
Sus ganas de trabajar junto al apoyo de su pareja fueron el puntapié para arrancar como transportista a bordo de un camión marca Volkswagen.
Tanta es la pasión y la dedicación a su trabajo que Florentin decidió tatuarse la insignia de la marca VW en su brazo derecho, pese a no tener ninguno anteriormente.
Además desde sus inicios laborales hasta el día de hoy, su primer camión, la unidad Volkswagen, es su fiel compañero de ruta y aventuras juntos.
“Es un gran amor, por eso decidí dejarme esa marca en mi piel para toda la vida”, sumó la camionera, quien contó a Puntal que su herramienta de trabajo está decorado con cortinas y fundas de los asientos rosas, además de unas alfombras haciendo juego con el tono rosado.
“Soy una fanática del color rosa, todo me gusta de ese color, me encanta, por eso decidí intervenirlo así”, precisó Florentin, quien pasa muchísimas horas hasta días arriba del camión por su trabajo.
“Es hermoso trabajar como camionera, soy una apasionada de mi trabajo, me siento muy privilegiada y bendecida por tener el trabajo que me gusta”, enfatizó Florentin.
A su vez, señaló que desde muy chica trabajó en distintos roles como empleada dómestica, atención al público hasta con máquinas agrícolas.
A bordo del camión saliendo a las distintas rutas nacionales, la camionera encontró su verdadera vocación, su mejor trabajo.
Tras cinco años ejerciendo el rol de transportista, Florentin apuntó a que ya perdió la cuenta de la cantidad de kilómetros que realizó en ese período pero que sí durante todo ese tiempo su trabajo le regaló un montón de momentos inolvidables en su vida.
“Nunca tuve un accidente por suerte, el camión me regaló hermosos paisajes, amaneceres, atardeceres, además me permitió conocer personas maravillosas y compañeros de la profesión que tengo”, dijo Florentin.
En diálogo con Puntal , la camionera relató una experiencia que compartió con su mamá, quien actualmente vive en el norte del país.
En uno de sus viajes de trabajo, Florentin decidió ir a buscar su mamá y compartir juntas los distintos destinos que se le presentaba a raíz de su profesión.
“Me quedó muy marcada esa experiencia junto a mi mamá, la pasamos tan lindo, fue un momento que nunca me voy a olvidar de mi trabajo”, comentó la camionera.
Otra de sus experiencias maravillosas que vivió arriba del camión fue junto con sus sobrinas, quienes son hijas de su hermano y ella las adora, por lo que siempre las lleva a dar unas vueltas a bordo del camión.
“Mi trabajo me dio las mejores satisfacciones y eso me hace muy feliz, me ayudó muchísimo también en la parte económica, nos dio la posibilidad a mi pareja y a mi de poder construirnos nuestra propia casa”, relató Florentin.
Simplemente camioneras
El transporte de carga, pese a estigmatizarse que es una tarea exclusiva de los hombres, desde hace ya varios años, muchas mujeres tomaron el volante del camión para realizar este trabajo, rompiendo así prejuicios de la sociedad en la que vivimos.
Florentin señaló que tras cinco años de trabajo nunca sufrió ninguna agresión o alguna situación incómoda en su ambiente laboral, al contrario, sus colegas, algunos hombres y mujeres, fueron siempre muy educados y predispuestos a ayudar para lo que ella necesitara.
No obstante, sí remarcó que el prejuicio a la mujer frente al volante siempre está, en varias ocasiones sus colegas la miraban para ver si realizaba alguna mala maniobra o algo similar.
Sus días en el camión arrancan a las cinco de la mañana y ahí está días a bordo de la unidad.
Los domingos, algunas veces, son su día de descanso, momento en que disfruta de andar en bicicleta o realizar actividad física.
Florentin señaló que su mayor sueño es seguir aprendiendo y mejorando en su profesión y además como persona.
“La calle te enseña muchas cosas, ya sea bueno o malo, aprendés de la vida. También tiene lo malo, a veces perdés mucho tiempo en tu semana o algún evento especial. Quiero seguir formándome en esta profesión que elegí, aparte me brinda conocer lugares muy bonitos de nuestro país”, acentúo la camionera, quien hizo hincapié en que junto con su pareja no descartan la idea de ser padres.
“No descarto el poder ser mamá, ahora estoy muy enfocada en seguir trabajando. Siento que tengo tiempo de seguir ejerciendo esta profesión. En algún momento me gustaría ser mamá, siento que con este trabajo se complicaría, ya que estoy muchas horas y días fuera de mi casa. En algún futuro, seguro sí”, contó a Puntal y agregó: “Sí tengo a mis bendis, así les digo yo, mis dos perros caniche toy. Uno se llama Rulo, que es quien viaja conmigo en el camión, ya tiene 12 años, ya está viejito pero él no quiere dejarme, es otro apasionado por viajar, y Zaira viaja con su papá”.
Sobre “Simplemente Camioneras”, señaló que es un grupo de WhatsApp, de Facebook y de Instagram, en el que se contactan muchas mujeres, más precisamente hasta el día de hoy son 170 integrantes que se encuentran al mando del volante tras su trabajo de transportistas.
“Hablamos de nuestro día a día, cada vez más se han agregado muchas chicas de todos los puntos del país, uno va conociendo a una colega y es hermoso, encontrarnos en estos espacios. Además lo usamos para informarnos sobre alguna ruta o demás”, precisó Florentin, quien comentó que desde el 8 de marzo de 2016 este grupo de difusión y compañerismo se encuentra vigente.
En su camión tiene la calco de esta agrupación de camioneras, además de un colgante con forma de zapatito lumínico, ya que ella adora los zapatos y la vestimenta.
En diálogo con Puntal, Florentin manifestó que poder contar su historia ayuda a visibilizar su trabajo y el de tantas colegas, además de abrir las puertas para la inclusión laboral, sin importar si sos hombre o mujer.
“Se están abriendo bastante las puertas laborales a las mujeres tras esa mala idea de que hay tareas que son solamente para masculinos; donde yo trabajo me han dado la oportunidad siempre de trabajar y se los agradezco”, finalizó.

