Argentina no podría incrementar las exportaciones de maíz
La sequía ya perjudicó 5 millones de toneladas de maíz, por lo que la Argentina no podrá incrementar las exportaciones en la campaña 2017-2018, mientras en trigo, los embarques no decepcionan, según los economistas Blas Rozadilla y Emilce Terré, en un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El mercado de maíz fue sacudido por los nuevos recortes en las estimaciones para la producción local ya que, según la guía GEA de la BCR, Argentina produciría en el nuevo ciclo 35 millones de toneladas, casi cinco millones menos de lo que se esperaba un mes atrás.
Caída de la oferta
Esta caída en la oferta no pasará inadvertida en el mercado, socavando la expectativa de máxima para las exportaciones argentinas, en una campaña donde las necesidades de suplementar los animales se ven potenciadas por la seca que afecta las pasturas.
En un ciclo donde el mundo esperaba que Argentina suministre entre dos y tres millones de toneladas más al mundo que el año anterior, la disponibilidad de oferta no permitiría siquiera repetir la performance exportadora de la campaña comercial 2016- 2017.
"También se incrementaron en nuestro recinto de operaciones los ofrecimientos abiertos por maíz temprano (el que más viene sufriendo la falta de agua), que pasaron de 160 a 165 dólares por tonelada para las descargas en marzo y abril", dijeron.
En relación al trigo, pasada la etapa más álgida de comercialización del cereal, los precios se mantuvieron estables en el mercado local en torno a los $ 3.500 la tonelada para la descarga contractual, en tanto que para trigo 2018-2019 (con entrega enero 2019) cotizó a US$ 180 la tonelada.
Mientras que en el frente externo, en tanto, si bien los problemas productivos en Argentina dieron parcialmente sostén a los precios en Chicago, pronósticos de lluvias que aliviarían al trigo en las planicies americanas y los amplios stocks globales, limitan las ganancias.
Además, el mercado estadounidense se ve muy golpeado por la pérdida de competitividad de sus exportaciones en maíz, en manos de Brasil y en trigo frente al avance de la región del Mar Negro como proveedor de cereal al mundo.
Para la Argentina, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) estima que la superficie sembrada con trigo continuará creciendo, especialmente en áreas donde se puede realizar doble cosecha. Se espera que las exportaciones sigan aumentando y superen el récord reciente de 13,8 millones de toneladas en 2016-2017, luego de la caída de la campaña actual con exportaciones por 12,5 millones de toneladas incluida la harina de trigo.
El mercado de maíz fue sacudido por los nuevos recortes en las estimaciones para la producción local ya que, según la guía GEA de la BCR, Argentina produciría en el nuevo ciclo 35 millones de toneladas, casi cinco millones menos de lo que se esperaba un mes atrás.
Caída de la oferta
Esta caída en la oferta no pasará inadvertida en el mercado, socavando la expectativa de máxima para las exportaciones argentinas, en una campaña donde las necesidades de suplementar los animales se ven potenciadas por la seca que afecta las pasturas.
En un ciclo donde el mundo esperaba que Argentina suministre entre dos y tres millones de toneladas más al mundo que el año anterior, la disponibilidad de oferta no permitiría siquiera repetir la performance exportadora de la campaña comercial 2016- 2017.
"También se incrementaron en nuestro recinto de operaciones los ofrecimientos abiertos por maíz temprano (el que más viene sufriendo la falta de agua), que pasaron de 160 a 165 dólares por tonelada para las descargas en marzo y abril", dijeron.
En relación al trigo, pasada la etapa más álgida de comercialización del cereal, los precios se mantuvieron estables en el mercado local en torno a los $ 3.500 la tonelada para la descarga contractual, en tanto que para trigo 2018-2019 (con entrega enero 2019) cotizó a US$ 180 la tonelada.
Mientras que en el frente externo, en tanto, si bien los problemas productivos en Argentina dieron parcialmente sostén a los precios en Chicago, pronósticos de lluvias que aliviarían al trigo en las planicies americanas y los amplios stocks globales, limitan las ganancias.
Además, el mercado estadounidense se ve muy golpeado por la pérdida de competitividad de sus exportaciones en maíz, en manos de Brasil y en trigo frente al avance de la región del Mar Negro como proveedor de cereal al mundo.
Para la Argentina, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) estima que la superficie sembrada con trigo continuará creciendo, especialmente en áreas donde se puede realizar doble cosecha. Se espera que las exportaciones sigan aumentando y superen el récord reciente de 13,8 millones de toneladas en 2016-2017, luego de la caída de la campaña actual con exportaciones por 12,5 millones de toneladas incluida la harina de trigo.