Tranquera Abierta | Canal Beagle | Daniel Schteingart | Tierra del Fuego

¿Había que prohibir las salmoneras?

La provincia de Tierra del Fuego aprobó una legislación pionera en el mundo, al prohibir por ley la cría de salmones en jurisdicción provincial

La medida se da especialmente en aguas del Canal Beagle, una disposición catalogada de “histórica” por sus impulsores debido a la protección que supone para el medio ambiente marítimo.

La norma, sancionada por unanimidad en la Legislatura fueguina, era un anhelo de instituciones y entidades ambientalistas, tanto locales como del ámbito nacional, y representa el corolario de un proceso iniciado en 2018, cuando se instaló con fuerza el posible establecimiento de salmoneras (jaulas para la cría de salmones) en el lecho marino del Beagle.

Sin embargo no fueron pocas las voces que se levantaron cuestionando la prohibición y pidiendo en cambio el impulso de la actividad con los controles pertinentes.

En esa línea, Daniel Schteingart, Director del Centro de Estudios para la Producción del Ministerio de Producción de la Nación, doctor en Sociología y desarrollista, fue en ese sentido al recordar que “Argentina es importadora de salmón. Todo viene de Chile, donde la actividad está muy desarrollada. En los últimos 12 meses importamos salmón por más de US$ 45 millones, cifra récord para este pescado”.

Junto con las bananas, el café, el cacao, la carne porcina, la palta y las almendras, el salmón está dentro de los alimentos más importados por el país.

https://twitter.com/danyscht/status/1410570254418432005

“El salmón es un consumo de hogares de ingresos medios y altos. Más de la mitad del consumo de salmón en los hogares lo explica el 20% de mayores ingresos. Esa cifra sube aún más si contemplamos el gasto en salmón vía restaurantes (sushi)”, recuerda Schteingart.

¿Qué países son productores de salmón? Noruega es uno de ellos. Cerca de la región, Chile. En el país vecino, la salmonicultura tuvo un profundo crecimiento en las últimas décadas. En la prepandemia las exportaciones de salmón superaron los US$ 5.000 millones.

“Solo para poner en contexto, eso equivale casi dos veces a lo que exportamos de carne bovina el último año. El salmón es un sector muy importante para la generación de divisas en Chile, y es su principal exportación no minera”, indicó Schteingart.

Entonces, ¿por qué el rechazo acá? Porque en Chile hubo problemas ambientales ligados a la industria salmonera (marea roja, eutrofización, escape de salmones de las jaulas -en Chile el salmón es especie invasora-).

“Argentina tiene un enorme potencial acuícola (cría de peces), en múltiples provincias. Y la salmonicultura es una de sus formas”, remarcó Schteingart.

Algunos números de un trabajo de 2018 del Centro Interdisciplinario de Estudios en Ciencia, Tecnología e Innovación muestran un potencial gigantesco solo de la acuicultura marina (salmones+mejillones), con montos que van desde más de US$ 60.000 millones de exportaciones hasta los 600.000 millones.

“La acuicultura nacional (marina y de agua dulce) hoy es marginal, pero puede y debe ser desarrollada (con diversas especies, por ejemplo, la trucha), y hacerlo sosteniblemente. Eso es fundamental para el desarrollo territorial y para generar exportaciones en nuestro país”, insiste el titular de Centro de Estudios para la Producción.

“Muchas veces no visualizamos lo fundamental de exportar y lo difícil que es exportar. De las exportaciones dependen nuestros salarios, a pesar de que la gran mayoría de la población no trabaja en empresas exportadoras. ¿Por qué? Porque cuando exportamos ingresan dólares al país. Cuando ingresan dólares, los riesgos de devaluar bajan. Y eso es bueno. Ya sabemos lo que pasa cuando nos quedamos sin dólares y nuestra moneda se deprecia: nuestros salarios caen y la pobreza sube”, enfatizó.

Finalmente, destacó que “no creo que esté bueno festejar una prohibición a una actividad productiva. Me parece bien discutir cómo regularla, escalas, zonificaciones, pruebas piloto, modos de producción. No prohibir de cuajo”.