La organización “Ricitos de Ilusión” confeccionará pelucas a partir de cabello donado y se las entregará a personas con cáncer de Río Cuarto y la región. Existen experiencias similares en distintos puntos del país, y ahora en nuestra ciudad se apunta a generar una red de colaboradores para dar contención a quienes tienen esta patología.
María Andrea Sarasqueta es la referente de “Ricitos de Ilusión”, y cuenta que desde hace años tiene la idea de llevar adelante el proyecto. “Mi hija, que tiene 13 años, pasa todos los años sus vacaciones con su papá en Mar del Plata, y a la vuelta de uno de esos viajes me trajo la noticia de que se había cortado el cabello para donarlo a una institución que hacía pelucas para personas con cáncer”, recuerda.
Señala, en diálogo con PUNTAL, que en aquel entonces averiguó en Río Cuarto si alguien hacía lo mismo que esa agrupación marplatense, pero “no encontré a nadie, lo que me llamó la atención porque es una ciudad importante y mucha gente de la región viene a atenderse de enfermedades complicadas como el cáncer”, aseguró.
Explicó que luego de varios intentos para empezar con la actividad, y de golpear muchas puertas sin obtener respuestas sobre un proyecto similar, se dilató el inicio de la propuesta. “A fines del año pasado tomé contacto con Pablo Carrizo y la gente de Respeto y comenzamos a armar la idea”, destacó.
- ¿Han tenido contacto con organizaciones de otras provincias?
- Tengo conocimiento de varias organizaciones de este tipo en Mar del Plata, Catamarca, Santiago del Estero, San Luis y en Buenos Aires en Baradero y Merlo. Me contacté con varias de manera privada, incluso con una ONG de México. Es muy difícil tener ayuda, no quieren darte datos, porque hay poca información sobre, por ejemplo, cómo hacer las pelucas. Las ONG de Buenos Aires nos van a ayudar con clases especiales para que aprendamos a hacerlas.
- El cabello que recibirán para las donaciones ¿debe tener características especiales?
- El pelo debe tener un mínimo de 20 centímetros, y debe estar guardado en bolsas bien cerradas para que no se humedezca. Cuando se indica que es para donar, se pone una gomita a la altura que se desea cortarlo, para hacer un corte uniforme y con otra gomita en el otro extremo para que no se desarme. En la organización, entre la gente que me está ayudando a llevar adelante el proyecto hay una peluquera que se ofrece para cortar el pelo a quien quiera donarlo; de todas formas no hay inconveniente si alguien quiere hacerlo en otro lado.
Para la contención
Sarasqueta se refirió a la arista social del proyecto por la que se le brinda contención a las personas que están recibiendo el tratamiento por cáncer. Se refirió a la importancia del pelo durante este período, de acuerdo a lo que fue su vínculo con las personas que han tenido la patología.
“En un comienzo, la idea estaba dirigida a pelucas para niñas y niños, pero semanas atrás tuve contacto con una mujer adulta que había pasado por un mismo proceso y me hizo referencia a lo duro que fue para ella salir a la calle con un pañuelo y lo impactante que fue que la gente la mirara”, explicó y luego agregó: “Esto hizo que modificara la definición de a quién iría destinado este proyecto, no sólo a los niños, sino a personas de todas las edades, mujeres y varones. Todos sufren el paso por esto”.
Andrea comenta que tras la difusión del proyecto en las redes sociales y en algunas notas periodísticas, muchas personas se acercaron a la organización con la intención de colaborar con la iniciativa, ya sea poniendo la mano de obra u ofreciendo su cabello para las pelucas.
“Tenemos prácticamente todo para empezar, sólo nos falta la capacitación, que está encaminada, porque hasta máquinas de coser nos han acercado”, indicó Sarasqueta, quien reconoció que “Río Cuarto es muy solidario, y cuando comencemos a hacer las pelucas, muchas personas más se acercarán”.
Comentó que aún nadie se ha contactado con ellos para pedirles una peluca, mientras que aseguró que desde “Ricitos de Ilusión” se ha definido un sistema que brinda total consideración y discreción a la hora de contactar a los beneficiarios del proyecto, "resguardando la identidad de todos porque entendemos que no todos quieren que se sepa la situación por la que están pasando", señaló.
Experiencias similares a la de la ONG local han tenido muy buena respuesta de la ciudadanía en distintos puntos del país; de hecho muchas personas de Río Cuarto han enviado cabello para la realización de pelucas a otras ciudades. La demanda es constante y desde la agrupación aseguran que la necesidad de donaciones no se frenará, por lo que invitan a todos los interesados de colaborar a contactarse con ellos.
“Nunca dejaremos de pedir donación de cabello porque siempre se necesitarán pelucas para las personas de la ciudad y de la zona”, comentó Andrea, quien aclaró cómo será el modo de entrega de los elementos: “Se trabajará con un sistema que no es de donación, sino que entrega en comodato; se prestarán hasta que al paciente le crezca el cabello, para luego devolverla con el cuidado correspondiente, así se la podemos dar a alguien más”.
Ya han recibido las primeras colaboraciones y muchas personas se han ofrecido para aportar su mano de obra, desde peluqueros a costureros, sumado a los que aportarán el cabello.
“Es una iniciativa en la que todos seremos voluntarios, donde cada uno podrá aportar desde el tiempo y el lugar de que disponga”, sostuvo Sarasqueta, mientras que explicó que les ofrecieron un espacio en las instalaciones del centro cultural “Ojo de Barro” (de la agrupación Respeto, ubicado en Bolívar 300), “para instalar las máquinas de coser para hacer las pelucas, aunque entendemos que a algunos quizás les es más fácil hacerlas en sus casas”, dijo la referente.
Iniciativas en todo el país
Organizaciones de distintas ciudades argentinas han encarado campañas de recepción de cabello para la realización de pelucas, iniciativa a la que ahora se suman desde Río Cuarto.
De hecho, existe una red federal que integran organizaciones afines y que bajo el lema “Doná tu cabello”, logran fabricar estas pelucas de pelo natural para los pacientes oncológicos.
Para poder armar una peluca de pelo natural se necesita casi 1 kg de pelo, lo que implica mínimo 15 donantes del mismo tipo y tono de cabello.
Por esto, los grupos de San Juan, Mendoza, Catamarca, Entre Ríos, Tucumán, Baradero y Bahía Blanca trabajan de manera coordinada para potenciar sus iniciativas.
Las agrupaciones aseguran que si bien cada vez más personas tienen conocimiento de la posibilidad de donar el cabello, pocos pacientes saben que pueden acceder a las pelucas de manera gratuita a través de estas redes.
Señala, en diálogo con PUNTAL, que en aquel entonces averiguó en Río Cuarto si alguien hacía lo mismo que esa agrupación marplatense, pero “no encontré a nadie, lo que me llamó la atención porque es una ciudad importante y mucha gente de la región viene a atenderse de enfermedades complicadas como el cáncer”, aseguró.
Explicó que luego de varios intentos para empezar con la actividad, y de golpear muchas puertas sin obtener respuestas sobre un proyecto similar, se dilató el inicio de la propuesta. “A fines del año pasado tomé contacto con Pablo Carrizo y la gente de Respeto y comenzamos a armar la idea”, destacó.
- ¿Han tenido contacto con organizaciones de otras provincias?
- Tengo conocimiento de varias organizaciones de este tipo en Mar del Plata, Catamarca, Santiago del Estero, San Luis y en Buenos Aires en Baradero y Merlo. Me contacté con varias de manera privada, incluso con una ONG de México. Es muy difícil tener ayuda, no quieren darte datos, porque hay poca información sobre, por ejemplo, cómo hacer las pelucas. Las ONG de Buenos Aires nos van a ayudar con clases especiales para que aprendamos a hacerlas.
- El cabello que recibirán para las donaciones ¿debe tener características especiales?
- El pelo debe tener un mínimo de 20 centímetros, y debe estar guardado en bolsas bien cerradas para que no se humedezca. Cuando se indica que es para donar, se pone una gomita a la altura que se desea cortarlo, para hacer un corte uniforme y con otra gomita en el otro extremo para que no se desarme. En la organización, entre la gente que me está ayudando a llevar adelante el proyecto hay una peluquera que se ofrece para cortar el pelo a quien quiera donarlo; de todas formas no hay inconveniente si alguien quiere hacerlo en otro lado.
Para la contención
Sarasqueta se refirió a la arista social del proyecto por la que se le brinda contención a las personas que están recibiendo el tratamiento por cáncer. Se refirió a la importancia del pelo durante este período, de acuerdo a lo que fue su vínculo con las personas que han tenido la patología.
“En un comienzo, la idea estaba dirigida a pelucas para niñas y niños, pero semanas atrás tuve contacto con una mujer adulta que había pasado por un mismo proceso y me hizo referencia a lo duro que fue para ella salir a la calle con un pañuelo y lo impactante que fue que la gente la mirara”, explicó y luego agregó: “Esto hizo que modificara la definición de a quién iría destinado este proyecto, no sólo a los niños, sino a personas de todas las edades, mujeres y varones. Todos sufren el paso por esto”.
Andrea comenta que tras la difusión del proyecto en las redes sociales y en algunas notas periodísticas, muchas personas se acercaron a la organización con la intención de colaborar con la iniciativa, ya sea poniendo la mano de obra u ofreciendo su cabello para las pelucas.
“Tenemos prácticamente todo para empezar, sólo nos falta la capacitación, que está encaminada, porque hasta máquinas de coser nos han acercado”, indicó Sarasqueta, quien reconoció que “Río Cuarto es muy solidario, y cuando comencemos a hacer las pelucas, muchas personas más se acercarán”.
Comentó que aún nadie se ha contactado con ellos para pedirles una peluca, mientras que aseguró que desde “Ricitos de Ilusión” se ha definido un sistema que brinda total consideración y discreción a la hora de contactar a los beneficiarios del proyecto, "resguardando la identidad de todos porque entendemos que no todos quieren que se sepa la situación por la que están pasando", señaló.
Experiencias similares a la de la ONG local han tenido muy buena respuesta de la ciudadanía en distintos puntos del país; de hecho muchas personas de Río Cuarto han enviado cabello para la realización de pelucas a otras ciudades. La demanda es constante y desde la agrupación aseguran que la necesidad de donaciones no se frenará, por lo que invitan a todos los interesados de colaborar a contactarse con ellos.
“Nunca dejaremos de pedir donación de cabello porque siempre se necesitarán pelucas para las personas de la ciudad y de la zona”, comentó Andrea, quien aclaró cómo será el modo de entrega de los elementos: “Se trabajará con un sistema que no es de donación, sino que entrega en comodato; se prestarán hasta que al paciente le crezca el cabello, para luego devolverla con el cuidado correspondiente, así se la podemos dar a alguien más”.
Ya han recibido las primeras colaboraciones y muchas personas se han ofrecido para aportar su mano de obra, desde peluqueros a costureros, sumado a los que aportarán el cabello.
“Es una iniciativa en la que todos seremos voluntarios, donde cada uno podrá aportar desde el tiempo y el lugar de que disponga”, sostuvo Sarasqueta, mientras que explicó que les ofrecieron un espacio en las instalaciones del centro cultural “Ojo de Barro” (de la agrupación Respeto, ubicado en Bolívar 300), “para instalar las máquinas de coser para hacer las pelucas, aunque entendemos que a algunos quizás les es más fácil hacerlas en sus casas”, dijo la referente.
Iniciativas en todo el país
Organizaciones de distintas ciudades argentinas han encarado campañas de recepción de cabello para la realización de pelucas, iniciativa a la que ahora se suman desde Río Cuarto.
De hecho, existe una red federal que integran organizaciones afines y que bajo el lema “Doná tu cabello”, logran fabricar estas pelucas de pelo natural para los pacientes oncológicos.
Para poder armar una peluca de pelo natural se necesita casi 1 kg de pelo, lo que implica mínimo 15 donantes del mismo tipo y tono de cabello.
Por esto, los grupos de San Juan, Mendoza, Catamarca, Entre Ríos, Tucumán, Baradero y Bahía Blanca trabajan de manera coordinada para potenciar sus iniciativas.
Las agrupaciones aseguran que si bien cada vez más personas tienen conocimiento de la posibilidad de donar el cabello, pocos pacientes saben que pueden acceder a las pelucas de manera gratuita a través de estas redes.

