Aseguran que 30 mil cordobeses se beneficiarán con el cannabis medicinal
Para el médico Federico Racca (M.P. 386861), la adhesión de la Provincia a la ley de cannabis para uso curativo permitirá una mejora de la calidad de vida para al menos unos 30 mil pacientes de Córdoba. Desde el punto de vista de su tranquilidad, porque ya no podrán ser perseguidos penalmente y porque tendrá garantías oficiales de la calidad del producto, pero también porque se prevé que su costo sea mucho más accesible. También, porque, utilizado para tratamientos contra el dolor, permitirá reducir el uso de medicamentos como los opioides. “La peor reacción adversa de un paciente que usa cannabis medicinal era la judicialización”, señala, en una síntesis que busca disipar los tabúes que rodean al tema.
En la sesión del miércoles, la Legislatura provincial aprobó la adhesión de Córdoba a la ley nacional que contempla el uso de la planta de cannabis y sus derivados con fines medicinales.
Federico Racca es asesor médico de Anmat, docente de la cátedra de Farmacología Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba y maestrando en salud pública. Desde hace tiempo se dedica al abordaje científico del cannabis para uso medicinal y fue uno de los especialistas convocados por la Legislatura para aportar su perspectiva cuando el proyecto se discutía en comisiones.
De un tiempo a esta parte, las actitud de al menos una parte de la opinión pública sobre el tema fue cambiando, a medida que iba perdiendo terreno el discurso prohibicionista para todo tipo de uso de la planta y los tabúes sociales iban perdiendo fuerza. “En el último tiempo, se estrechó mucho el vínculo entre las organizaciones, el sector de los profesionales de la salud y lo académico. Por otro lado, en el plano médico, esto no tiene mucho desarrollo todavía”, explicó Racca.
-Hubo durante la discusión de la ley una oposición férrea de sectores que querían encuadrar el debate como equivalente a la marihuana para uso recreativo. Es llamativo, ¿no?
-Es una discusión que se planteó vinculada a lo ideológico y por eso los espacios grises son un campo de disputa constante. Tuvimos que encarrilar la discusión todo el tiempo hacia lo que se trataba con esta ley: el uso medicinal del cannabis.
-¿Cuántas personas podrían utilizar este medicamento, a partir de ahora?
-Hay miles de pacientes en nuestra provincia. De ellos, alrededor de 140 logran importar este producto desde el exterior. Pero ¿qué pasa con los que no pueden? De acuerdo a estimaciones que realizamos, hay casi 30 mil pacientes en Córdoba que podrían estar empleando este compuesto medicinal para tratar las epilepsias refractarias, esclerosis múltiples, para tratamientos de cáncer y del dolor. Además, el espectro de patologías seguramente se podría ampliar a medida que se vaya desarrollando la investigación, porque están surgiendo estudios e investigaciones que van a permitir conocer mejor los efectos de este compuesto medicinal.
Muchos pacientes que utilizan opioides, por ejemplo, podrían pasar a disminuir este uso gracias al cannabis.
-Uno de los cuestionamientos que tuvo el proyecto fueron los posibles efectos adversos del aceite de cannabis. ¿Qué piensa al respecto?
-Están surgiendo estudios e investigaciones que van a permitir conocer mejor los efectos de este compuesto medicinal. Pero yo sostengo que la peor reacción adversa de un paciente que usa cannabis medicinal hoy en día es la judicialización. Si podemos afectar ese indicador, ya estamos ganando. Por otro lado, drogas como el clonazepam y otras similares tienen efectos adversos comprobados, pero nadie los discute como hacen con el cannabis. Además, los pacientes que acceden hoy a la medicación, pagan precios astronómicos, cuando se puede fabricar acá por una fracción del valor. El compuesto nacional igualmente es casi un lujo, cuando debería ser accesible. Hay pacientes que se empobrecen por la cantidad de dinero que pagan por este producto.
-¿Qué cambios introduce esta ley para los pacientes que necesitan el tratamiento con cannabis medicinal?
-Ahora, la obra social está obligada por ley a cubrirlo. Siempre habrá un agente cubriendo y garantizando el acceso al tratamiento. No obstante, si el paciente lo prefiere, puede hacerlo con autocultivo para sí o para un tercero. Y ahí se abre un campo de capacitación para estos pequeños productores. También se pondrá en discusión la cuestión productiva con los ingenieros agrónomos. Los médicos y otros profesionales de la salud, como los odontólogos, podrán recetarlo y los pacientes comprarlo sin problema.
Pendiente para la reglamentación
Aprobada la adhesión de la Provincia, ¿qué se sabe sobre su aplicación práctica de la ley? Para Federico Racca, buena parte de la respuesta depende de la reglamentación, que estará del Ejecutivo provincial.
“Deben definir cuál es la autorización que necesitarán las farmacias, quién les va a proveer. La ley autoriza a las farmacias a vender cannabis como parte de la farmacopea. Después, está la parte del autocultivo, con licencias y fiscalización. Hay que discutir la fiscalización de estos aspectos. Y después, la parte industrial, que es muy prometedora para Córdoba, que está muy preparada para la fabricación”, señaló el médico.
-¿Qué perspectivas hay desde el punto de vista productivo?
-Hay una incipiente industria del cannabis. Pasa en todo el mundo. Hay una posibilidad interesante de industrialización del cannabis, y del cáñamo como material textil, plástico y alimenticio, que no tiene nada que ver con los principios psicoactivos. Hay un mercado mundial del cannabis, pero no creo que haya un boom, porque requiere bastante conocimiento y experiencia. Sin dudas, esto perspectiva también ha impulsado la regulación.