En ese marco, defendió la reciente aprobación de la reforma laboral y sostuvo que apunta a “eliminar distorsiones estructurales” para que el sector privado vuelva a generar empleo.
Durante su exposición, el ministro detalló tres ejes centrales de la modernización laboral. El primero es la creación del fondo de asistencia laboral, que -según aclaró- no implica un costo adicional para las empresas. “Decimos: no nos paguen más, ahórrenlo y ténganlo como reserva para usarlo cuando decidan despedir a alguien”, explicó.
El segundo punto se refiere al temor empresarial a despedir trabajadores por el riesgo de multas y litigios. “Venimos a eliminar esta industria del juicio que destrozó a la Argentina por 20 años y mediante la cual se beneficiaban unos pocos”, afirmó. Según Caputo, el nuevo esquema brinda previsibilidad y reglas claras.
Como tercer pilar mencionó el nuevo régimen de empleo. Si bien reconoció que “ser despedido es algo feo”, remarcó que “es más injusto no poder encontrar otro trabajo rápido”. En esa línea comparó con otros países donde, aseguró, en 48 o 72 horas los trabajadores ya tienen nuevas ofertas laborales, algo que “en Argentina no pasa”.