Avalancha desde la cárcel: ya hay 51 pedidos de prisiones domiciliarias
En las últimas horas, desde la cárcel se produjo una avalancha de pedidos de prisión domiciliaria inundó los Tribunales de Río Cuarto.
Se trata de internos del Servicio Penitenciario Número 6, que en plena cuarentena solicitan continuar cumpliendo condena en sus hogares con el argumento de que sus problemas de salud los colocan dentro de la población de riesgo frente a la pandemia del coronavirus.
Al comenzar la semana eran 16 los trámites que se habían iniciado, pero ayer el Juzgado de Ejecución Penal que funciona dentro del polo judicial de la provincia ya había recibido 51 pedidos.
El juez a cargo de evaluar cada caso, Emilio Andruet, informó a Puntal que gran parte de estas presentaciones las hicieron los internos “in pauperis”, es decir, en nombre propio por no tener recursos para contratar un representante; otros lo hicieron a través de sus abogados.
Aclaró que ni la concesión de ese beneficio ni su rechazo se hacen automáticamente.
“Una vez que ingresa el pedido formal, lo que se hace es incorporar el informe que realiza el jefe de medicina forense de la Provincia, pido a las autoridades del servicio penitenciario los informes médicos para que el médico de la cárcel me diga cuál es el estado de salud de ese interno y cuál es su historia clínica. Luego le corro vista al fiscal para que me dé su opinión y una vez que el fiscal se expide, recién entonces resuelvo”, explicó.
Andruet aclaró que se están agilizando los tiempos para que estas cuestiones se resuelvan con la urgencia que ameritan. Así, el miércoles pasado, el Juzgado de Ejecución Penal se expidió sobre los primeros doce pedidos de prisión domiciliaria y los rechazó a todos.
“No se hizo lugar a esos pedidos de prisión domiciliaria en razón de que al día de hoy, en ninguna cárcel de Córdoba ni del país hay alguna persona infectada de este virus. Si bien las personas tienen alguna afección, todos pueden ser tratados adecuadamente dentro del servicio penitenciario, por eso entendí que no ameritaba hacer lugar a esas prisiones domiciliarias”, indicó el magistrado.
El juez sostuvo que no halló razón jurídica alguna para poder sostener que esas personas van a estar mejor cumpliendo la cuarentena en sus casas que en el establecimiento penitenciario. “En la cárcel, además tienen servicio médico, se han reforzado las atenciones. En el día de ayer, el director de la cárcel me comunicó que a diario se les hace un control de temperatura a todos los internos. De esa manera, puede chequear si existe alguna sintomatología que pueda encuadrar dentro del coronavirus”.
Para eso las autoridades de la cárcel local se basan en un protocolo de actuación que lanzó el Ministerio de Salud de la Nación, al que adhirieron los ministerios de Salud y de Justicia de la Provincia.
Si bien en muchos de los casos se ha verificado que los internos que pidieron la domiciliaria padecen algún tipo de enfermedad, la conclusión del tribunal fue que esas afecciones son tratadas correctamente dentro del penal.
-¿Dentro de esos rechazos está el caso del interno que aduce tener tuberculosis?
-Ese caso recién el 1° de abril ingresó por el sistema de la mesa de atención permanente y ya he tomado las medidas pertinentes para resolver sobre ese y otros pedidos.
“El TSJ está fomentando el trabajo desde el hogar”
El vocal de cámara Emilio Andruet fue consultado sobre la demanda que hicieron los colegios de abogados de la provincia para que los jueces puedan resolver causas desde sus hogares, mientras dure la feria excepcional dentro de la Justicia.
Sobre ese punto, aseguró que desde el momento en que el Tribunal Superior estableció el receso dejó en claro su intención de desarrollar el teletrabajo por parte de los empleados y funcionarios del Poder Judicial.
Señaló que una de las medidas que se tomaron fue liberar el sistema de comunicación interno de causas judiciales (conocido por las siglas SAC) para que los magistrados pudieran acceder a las causas digitalizadas desde sus domicilios. De ahí a que todos los jueces puedan avanzar con las causas y llegar a emitir fallos hay una larga distancia.
“El TSJ está fomentando el trabajo desde el hogar y me parece excelente. Eso puede resultar de mucha utilidad, sobre todo, en el fuero civil; sin embargo, en la faz penal es prácticamente imposible de llevar a la práctica por la sencilla razón de que la mayoría de los expedientes no están digitalizados, son expedientes físicos que se encuentran acá en tribunales”, explicó.
Respecto a la necesidad de los abogados de que tribunales funcione a pleno, resaltó: “De a poco se va a ir instrumentando este sistema, pero no podemos pretender que de golpe se abra la feria judicial para atender todos los casos por internet. Hay que entender que estamos en una emergencia mundial y todos estamos haciendo el mejor esfuerzo para salir bien parados de esta situación”.