Policiales | Cárcel

Tras un robo en una despensa, vecinos de la cárcel reclaman más seguridad

Sospechan que el ladrón podría ser un preso que estaría en la casa de preegreso. En el sector hay preocupación
Una parte del predio externo de la cárcel fue tapialado.  

Los vecinos de la cárcel alertaron sobre la seguridad en el sector, tras un nuevo hecho de robo cometido en las últimas horas cuando un sujeto amenazó con un arma de fuego a la empleada de una despensa a plena luz del día.

El asalto quedó registrado en las cámaras del comercio ubicado en calle Bernardo de O’Higgins al 2800 y vecinos del sector creen que el ladrón estaría purgando la última etapa de la condena en la casa de preegreso, que se encuentra en un predio con mínimas medidas de seguridad, detrás del edificio penitenciario.

Los vecinos reclamaron a las autoridades de la cárcel sobre la ola de inseguridad que se vive en la zona y argumentan que se encuentran observados por los internos que cumplen sus últimos días de pena. Además, piden a la Policía que haya mayor presencia de móviles.

El asalto del jueves pasado reavivó la inseguridad en el sector de la cárcel.

Varios presos se han escapado de la “quinta”, ya que el predio externo a la cárcel tiene un menor nivel de custodia porque así lo prevé la ley. También el lugar cuenta un sistema de autodisciplina.

Los internos que son derivados a la casa de preegreso transitan la última fase de la condena, por lo que están en condiciones de “readaptarse a la vida social”.

Asalto

El asalto a la joven empleada de la despensa se cometió a las 16.30 del jueves pasado, aunque los vecinos dicen que los hechos de robo domiciliarios son constantes en la zona.

El delincuente habría estado armado, según se puede observar en las imágenes de las cámaras del comercio. Unos minutos antes había pasado por frente del local con una remera distinta a la que utilizó en el momento de amenazar a la empleada de la despensa.

El predio ubicado entre las calles Ayacucho, Juárez Celman, Bernardo de O’Higgins y Paso de los Andes está delimitado con alambrado perimetral y nadie tiene permitido salir sin la autorización de la autoridad penitenciaria, confiaron fuentes del Servicio Penitenciario provincial.

Para los vecinos, los sujetos que cometen hechos delictivos en la zona serían presos o serían los dateros o informantes para que se consume el ilícito.

“Nos sentimos vigilados permanentemente por los presos; saben todos nuestros movimientos”, relató una vecina, quien pidió reserva de su nombre.

La casa de preegreso cuenta con un menor nivel de custodia.

El episodio del último jueves reavivó el reclamo de vecinos de la cárcel que manifiestan estar inseguros y vuelven a instalar la intención de que el penal sea mudado.

Hace casi viente años se había anunciado la construcción de una nueva cárcel para la ciudad, aunque el proyecto nunca prosperó.

El Municipio había adquirido un predio en el sudeste de la ciudad, donde en la actualidad funciona el Centro de Reinserción y el depósito del Ente de Prevención Ciudadana y Gestión Ambiental.

En 2018 y 2019 dos presos, uno de ellos acusado de un homicidio, se fugaron de la casa de preegreso.