Tras el Tercer Foro de Biocombustibles y Bioenergía realizado en Córdoba, la Comisión de Energía y Combustibles convocó para el martes siguiente a una ronda informativa, con vistas a emitir dictamen.
Gutiérrez señaló a Puntal AM que “la reforma se reclama desde hace años” y contrapuso la ley original, que impulsó la industria, con la normativa vigente, que -según su evaluación- “redujo la promoción y mantuvo un mercado fuertemente regulado”.
El proyecto propone elevar los porcentajes de mezcla de biocombustibles en naftas y gasoil, con máximos de hasta 15% en un caso y 10% en el otro.
También busca “habilitar una mayor participación de mercado”, pero establece “límites para evitar que la apertura favorezca conductas monopólicas u oligopólicas de las petroleras”.
Prevé además un período de diez años para que las empresas, especialmente las pymes biodiésel no integradas, se adapten sin desarticularse.
Gutiérrez vinculó la iniciativa con el encarecimiento e incertidumbre del petróleo derivados de la guerra de Irán y las restricciones en el estrecho de Ormuz. Aunque aclaró que una guerra no es una buena noticia, sostuvo que la coyuntura abre una oportunidad para sustituir importaciones de combustibles que Argentina puede producir y aprovechar que los biocombustibles se ofrecen por debajo de la paridad de importación.
Y destacó “el potencial de Córdoba como principal productora de maíz y su capacidad técnica para aumentar los cortes”.