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Carlos Menem Jr: una deuda pendiente durante 25 años

La causa por la muerte de Carlos Menem Junior sigue abierta y a la espera de que se incorporen nuevos elementos de prueba, al cumplirse hoy 25 años del presunto accidente de helicóptero que ocasionó el deceso del primer hijo del expresidente.

El juez federal de San Nicolás Carlos Villafuerte Ruzo espera la conclusión de estudios histopatológicos sobre los restos de Junior, cuyo cuerpo fue exhumado en 2017 a pedido de Zulema Yoma, querellante en el expediente.

Según confiaron a Télam fuentes judiciales, los representantes legales de la exesposa de Carlos Menem solicitaron además la realización de un estudio “multidisciplinario”, en el marco de la investigación que se reabrió a pedido de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

El 15 marzo de 1995, a las 11.44 de la mañana, el helicóptero Bell 206 Jet Ranger que piloteaba Junior -quien entonces tenía 26 años- y en el que viajaba el corredor de TC 2000 Silvio Oltra, chocó contra cables de alta tensión tendidos en las afueras de la localidad de Ramallo, a la vera de la ruta nacional número 9.

El fallecimiento se produjo en medio de la campaña electoral en la que Menem buscaba su reelección, y causó una gran conmoción social.

Los restos del joven riojano, aficionado a los autos de carrera, las motos y la velocidad, fueron velados en la Quinta de Olivos, y se le dio sepultura en el cementerio islámico de La Tablada.

Desde entonces, Zulema Yoma insistió con la teoría de que esa muerte fue producto de un atentado cuyo objetivo era golpear al entonces jefe de Estado, y representantes legales de la madre de Junior sugirieron que estaba en línea con los ataques a la embajada de Israel y la Amia.

Sin embargo, ninguna de esas hipótesis se probaron en la causa, y los indicios que mencionaban la existencia de un atentado nunca se corroboraron.

La querella, representada actualmente por el abogado Juan Labaké, basó sus conjeturas del ataque en una pericia de Gendarmería Nacional que había informado la existencia de disparos en el fuselaje de la nave que habían impactado incluso en el cuerpo de Junior.

El primer juez que instruyó en la causa, Eduardo Alomar, devolvió los restos del aparato a su propietario, Emir Yoma -tío de Junior y hermano de Zulema-, para que pudiera tramitar el cobro del seguro, pero cuando se intentó peritar se comprobó que el desguace hacía imposible verificar si hubo disparos.

Sobre esa base, el juez Villafuerte Ruzo, que tiene la causa a su cargo desde 1996, puso en duda la pericia en la que se apoyaba la querella.

La muerte de varios testigos también contribuyó a sembrar dudas sobre el caso, pero nunca se avanzó en hechos concretos.

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