Un matrimonio de adultos mayores está varado desde hace 5 días en su campo- ubicado en la zona rural a 9 kilómetros al oeste de Carnerillo-, debido a que el camino está completamente inutilizable luego de las importantes lluvias en la región. El trazado permanece inundado y con importantes cárcavas que impiden el tránsito en vehículo.
Así lo aseguró a Puntal la damnificada Alicia Spina, quien junto con su esposo no pueden movilizarse del establecimiento desde el pasado jueves.
“No sólo al frente de mi campo está intransitable, sino el camino que tomábamos para ir a Río Cuarto desde Chucul, también es imposible pasar. En mi entrada hay una barranca muy grande”, explicó.
Asimismo, la mujer relató que se comunicó con el Consorcio Caminero de Carnerillo para pedir una rápida respuesta, pero no consiguió que se resolviera su reclamo. “Yo hablé con el señor Alberto Grosso, presidente del Consorcio Caminero, y me dijo que cuando pudieran iban a venir a arreglar; pero él me dijo tiempo atrás que el Gobierno de la Provincia no les paga hace dos años y tienen las máquinas sin poder utilizar”, aseguró.
“Nosotros, productores agropecuarios, pagamos los impuestos, pero dónde va ese dinero, si después cuando necesitamos no hay respuestas”, fustigó Spina.
Advirtió que este camino rural es muy importante para la producción de la región. “El campo vecino es un tambo, y hay muchos productores damnificados que dependen de que todo esté en condiciones para poder circular”, sostuvo.
Viejo reclamo
La productora admitió que hace tiempo exigen la mejora del trazado, ya que incluso durante la época de sequía el lugar queda convertido en un guadal. “En ese momento los camiones también tenían muchísimos problemas para poder pasar y no tenemos una respuesta. Pero ahora la situación es crítica, porque estamos incomunicados”, recalcó.
Según relató la vecina, la problemática es que el agua que baja por las lluvias no desagota bien, “porque no se hacen los desagües y las obras correspondientes”.
“Llovió mucho de golpe. El acumulado llegó casi a 200 milímetros y al no estar los desagües, de ahí viene todo el problema. En mi campo hubo un aluvión de agua y lodo que me trajo todo el barro. Uno caminando se hunde, ni siquiera se puede caminar. Y después se han hecho todas las barrancas”, puntualizó sobre el estado en el que se encuentra la entrada de su establecimiento.
En tanto, Spina destacó la solidaridad de sus vecinos, quienes se ofrecieron para trasladarlos en caso de una emergencia. No obstante, contó que deben hacer el recorrido hasta el camino a pie, porque es imposible el ingreso de un vehículo.
“De día, los dueños nos pueden llevar, pero de noche acá quedan sólo los empleados que no tienen auto, y no tenemos posibilidad de movernos si pasa algo”, dijo.

