En un megaoperativo, la Patrulla Rural de la Policía de Córdoba desactivó ayer una carrera de galgos en un campo ubicado a unos 10 kilómetros al oeste de la localidad de Carnerillo, con identificación de 80 personas, entre ellas el organizador y el dueño del campo, con el secuestro de varios elementos que corroboraron la actividad clandestina.
El operativo, con más de 20 policías y doce móviles, estuvo a cargo del comisario mayor Hilario Pereyra, jefe de la Dirección de la Patrulla Rural Sur de la Provincia.
Alrededor de las 8.30, los efectivos policiales irrumpieron en un establecimiento donde se estaba desarrollando la competencia que está prohibida por la ley nacional N° 27330.
El jefe policial indicó que en un principio hubo algunos intentos de fuga, pero fueron neutralizados, por lo que prosiguió el operativo con el traslado de 51 espectadores, 25 propietarios de perros y la individualización del organizador, de 31 años.
También se constató la presencia de 28 perros galgos, con el secuestro de una gatera, dos aparatos deslizadores de sueño, pizarra de anotaciones, dos bocinas amplificadoras y un micrófono. Además, incautaron boletos de apuestas, dos jeringas y un prospecto de medicación energizante.
La mayoría de los presentes eran de otras localidades de la región, se indicó.
Se informó que los animales se encontraban en buen estado de salud, aunque la Fiscalía interviniente no ordenó la participación de médicos veterinarios.
La causa quedó en manos del fiscal de instrucción de Tercer Turno, Fernando Moine, secretaría Esteban Rosales.
Alrededor de las 8.30, los efectivos policiales irrumpieron en un establecimiento donde se estaba desarrollando la competencia que está prohibida por la ley nacional N° 27330.
El jefe policial indicó que en un principio hubo algunos intentos de fuga, pero fueron neutralizados, por lo que prosiguió el operativo con el traslado de 51 espectadores, 25 propietarios de perros y la individualización del organizador, de 31 años.
También se constató la presencia de 28 perros galgos, con el secuestro de una gatera, dos aparatos deslizadores de sueño, pizarra de anotaciones, dos bocinas amplificadoras y un micrófono. Además, incautaron boletos de apuestas, dos jeringas y un prospecto de medicación energizante.
La mayoría de los presentes eran de otras localidades de la región, se indicó.
Se informó que los animales se encontraban en buen estado de salud, aunque la Fiscalía interviniente no ordenó la participación de médicos veterinarios.
La causa quedó en manos del fiscal de instrucción de Tercer Turno, Fernando Moine, secretaría Esteban Rosales.

