"Me retiro sintiéndome importante en la cancha y dejando una buena imagen, como siempre lo pensé"
El estadio Los Teros será escenario el martes del último partido de Germán Rivera. El capitán y jugador de Juventud anunció que el juego ante Toro Club de Coronel Moldes por la penúltima fecha del torneo Clausura de la Liga Regional será el último que dispute en forma oficial.
A los 37 años decidió ponerle fin a su carrera que arrancó en las divisiones inferiores de Newell´s en 1999.
- ¿Por qué ahora? ¿Cuándo lo empezó a analizar?
- Empecé a analizar el retiro después de los parates por Covid. Tardé mucho en ponerme bien físicamente y sentía que la motivación no era la que tuve toda mi carrera. Después, con la ayuda de Darío Bringas en lo emocional, el nivel y dedicación de sus entrenamientos con su cuerpo técnico, quise seguir un poco más y peleamos el campeonato.
Luego decidí jugar el Federal siguiente. Ya ahí sentí que era el momento de ir dejando. En realidad, los últimos años fui sabiendo que se terminaba. El jugador de fútbol a veces piensa que va a jugar toda la vida y que después ya no hay más nada y cuando pasás los 31,32 años nos va agarrando la desesperación por lo que va a venir, sabiendo que en realidad sos muy joven para la vida. Sumado a eso sentí que mi familia, en especial mis hijos necesitaban compartir más tiempo con su papá por la edad que tienen y poder disfrutar los fines de semana juntos, la atención del día a día. Decido retirarme sintiéndome importante en la cancha, estando en buena forma y dejando una buena imagen como siempre lo pensé.
- ¿Qué le dejó el fútbol?
- El fútbol fue todo en vida. Me formó como persona, me dio muchísimos amigos de todos los planteles que compartí, dirigentes, periodistas, etc. El noventa por ciento de mis amigos son relacionados con mi carrera y, sobre todo, me llevó a formar mi hermosa familia.
- ¿Si tuviera que elegir los momentos más importantes de su carrera, con cuáles se queda?
- Sin duda unos de los momentos más importantes y deseados en mi carrera fue el cumplir el objetivo de jugar en Primera División. Y otro momento que jamás olvido es la convivencia en la pensión de Newell´s, donde éramos un grupo de hermanos que nos ayudábamos y cuidábamos unos a otros sabiendo que el sueño se podía cumplir o no. Tirando y luchando todos por lo mismo.
- ¿Un partido?
- Un partido importante en mi vida fue contra Independiente de Avellaneda en el que el Kun Agüero, ya vendido al Atlético de Madrid, era un animal. Con la Defensa nos turnábamos para pegarle y lograr que lo saquen sabiendo que lo iban a cuidar. Sabíamos que era su motor y nosotros arriba teníamos un potencial ofensivo muy bueno que tarde o temprano lastimaríamos. Ganamos 2 a 0 con goles de Belluschi y Ortega, y quedamos punteros. Lo importante de ese partido fue que mi mamá estaba en el estadio y salimos caminando juntos de la mano con los hinchas saludándonos. Mi vieja meses después se fue al cielo.
- ¿El entrenador que más lo marcó y por qué?
- Es difícil elegir uno importante en mi carrera porque aprendí mucho de todos. Pero si hablamos del que me marcó en el inicio fue Adrián Tafarel, que me preparó mucho en el torneo de reserva con Newell´s y me dio una gran confianza y motivación para mi primera pretemporada con Primera.
- ¿Un compañero?
- Tuve muchos la verdad. Futbolísticamente hablando de monstruos de nivel top, sobre todo en Newell´s y Sporting Cristal. Compañeros que se volvieron amigos. Un montón, pero con los chicos de la pensión después de casi 25 años nos seguimos hablando casi todos los días, al igual que con los de la categoría 1985 de Newell´s.
- ¿Una deuda pendiente?
- No me arrepiento de nada y cada una de mis decisiones fue por alguna razón que en ese momento sentí correcta. Hoy sería muy fácil cambiar las cosas y no existe, por eso nunca miro para atrás en negativo, solo recuerdo con felicidad todo lo vivido.
- ¿El futuro?
- Los últimos años sentía que venía cayendo en un paracaídas a la tierra sin saber dónde caer, dándome cuenta de que el fútbol se terminaba y me quedaba gran parte de la vida. Ahí decidí arrancar con los proyectos. Primer paso fue recibirme de director técnico de AFA y capacitarme lo que más pudiera, luego armamos hace algunos años con mi socio una empresa de representación de jugadores, que de a poquito estamos abriendo puertas importantes en el exterior. Por otro lado, necesitaba arrancar en el mundo laboral que no tuviera nada que ver con el fútbol y hace poco entré a trabajar en la parte administrativa y venta de seguros. Todo esto hizo que hoy pueda dejar el fútbol teniendo la cabeza ocupada en otras cosas y no extrañarlo demasiado. Ahora necesito descansar un poco y darle atención a la familia. Luego con el tiempo seguramente necesite volver a las canchas ya desde otro lugar.