Señor director:
Agradeceré la publicación de esta carta abierta dirigida al ingeniero Mauricio Macri.
Primera gran decepción ni bien asumió la Presidencia, tratar de imponer por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a dos nuevos miembros de la Corte Suprema, cuando esa determinación debe pasar obligatoriamente por el Congreso.
Retirar los billetes de dos pesos en un plazo perentorio, o se canjean o se pierde el valor. ¿No pensaron que eso es terrible para la credibilidad de la gente? ¿Qué necesidad tenían de ponerle un plazo? Era simplemente no emitir más esos billetes y los que ingresen a los bancos ser enviados al Central para su incineración. Si alguien los guarda hasta el día, le tendrían que valer. ¿O piensan que los billetes sacados de circulación en la mayoría de los países hace décadas no tienen más vigencia?
La ministra Carolina Stanley creó una angustia innecesaria en mucha gente al dar de baja inconsulta y masivamente las pensiones por discapacidad –hasta hubo un suicidio-, luego retrotrajeron todo, ¿era necesario?
La tasa del Banco Nación en billetes dólares al ciudadano argentino no llega al 2,5 por ciento anual y al exterior le pagamos varias veces esa tasa. ¿No pensaron estimular que retiren los dólares bajo el colchón de los argentinos ofreciéndoles una tasa similar a la que se paga en el exterior?, o mejor aún 1 o 2% más; estoy convencido de que mucha gente sacará esos dólares ahorrados y los pondrá a plazo fijo, y los intereses quedan en nuestro país.
¿Por qué seguimos buscando créditos en dólares para revenderlos al mejor postor, incentivando la timba financiera? Qué les diremos a nuestros descendientes cuando tengan que pagarlos y vean que no hicimos ninguna gran obra con esos inmensos caudales que se llevaron los especuladores a precios muy convenientes (si no, no lo llevan).
Usen estos créditos para hacer grandes obras de infraestructura, que nos hacen mucha falta, y así generan muchos empleos genuinos, y empezamos a reactivar el mercado, sin esperar las supuestas grandes inversiones del exterior, que en este contexto dificulto que vengan.
El billete dólar no nos causa inflación, la creencia de que el dólar sube es inexacta, la realidad es que nuestra moneda se deprecia y dejar atrasar el valor de las monedas extranjeras fuertes a nuestra inflación es un grave error, ya lo sufrimos demasiadas veces en nuestra historia; la última “actualización” fue muy reciente y gravosa.
Señores del Gobierno, tienen que concentrarse en bajar la inflación y no tanto por el valor del dólar, dejen que los especuladores lo compren en el libre juego del mercado, va a subir un poco de repente, ¿a cuanto… $ 50; $ 60, tal vez algo más?, luego bajará a un precio parecido al de hoy, que es el valor real del momento, y por favor no lo dejen atrasar más con respecto a nuestra inflación. Los argentinos tenemos que pensar mucho más en las exportaciones que en las importaciones y el turismo al exterior. Si entran muchos dólares y se van pocos por esos rumbos, tendremos una batalla ganada.
Hay mucha especulación porque hay demasiado capital ocioso, ya que no es interesante invertir en algo productivo si tenemos la mejor timba financiera a disposición, y menos en espera de unas –pienso- cruentas y disgregantes elecciones.
En este contexto lo vuelvo a votar, muy a pesar mío, pensando que es el menos peor, nunca pondría un voto a Alibabá y los 40…
Juan Carlos Fagiano
Primera gran decepción ni bien asumió la Presidencia, tratar de imponer por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) a dos nuevos miembros de la Corte Suprema, cuando esa determinación debe pasar obligatoriamente por el Congreso.
Retirar los billetes de dos pesos en un plazo perentorio, o se canjean o se pierde el valor. ¿No pensaron que eso es terrible para la credibilidad de la gente? ¿Qué necesidad tenían de ponerle un plazo? Era simplemente no emitir más esos billetes y los que ingresen a los bancos ser enviados al Central para su incineración. Si alguien los guarda hasta el día, le tendrían que valer. ¿O piensan que los billetes sacados de circulación en la mayoría de los países hace décadas no tienen más vigencia?
La ministra Carolina Stanley creó una angustia innecesaria en mucha gente al dar de baja inconsulta y masivamente las pensiones por discapacidad –hasta hubo un suicidio-, luego retrotrajeron todo, ¿era necesario?
La tasa del Banco Nación en billetes dólares al ciudadano argentino no llega al 2,5 por ciento anual y al exterior le pagamos varias veces esa tasa. ¿No pensaron estimular que retiren los dólares bajo el colchón de los argentinos ofreciéndoles una tasa similar a la que se paga en el exterior?, o mejor aún 1 o 2% más; estoy convencido de que mucha gente sacará esos dólares ahorrados y los pondrá a plazo fijo, y los intereses quedan en nuestro país.
¿Por qué seguimos buscando créditos en dólares para revenderlos al mejor postor, incentivando la timba financiera? Qué les diremos a nuestros descendientes cuando tengan que pagarlos y vean que no hicimos ninguna gran obra con esos inmensos caudales que se llevaron los especuladores a precios muy convenientes (si no, no lo llevan).
Usen estos créditos para hacer grandes obras de infraestructura, que nos hacen mucha falta, y así generan muchos empleos genuinos, y empezamos a reactivar el mercado, sin esperar las supuestas grandes inversiones del exterior, que en este contexto dificulto que vengan.
El billete dólar no nos causa inflación, la creencia de que el dólar sube es inexacta, la realidad es que nuestra moneda se deprecia y dejar atrasar el valor de las monedas extranjeras fuertes a nuestra inflación es un grave error, ya lo sufrimos demasiadas veces en nuestra historia; la última “actualización” fue muy reciente y gravosa.
Señores del Gobierno, tienen que concentrarse en bajar la inflación y no tanto por el valor del dólar, dejen que los especuladores lo compren en el libre juego del mercado, va a subir un poco de repente, ¿a cuanto… $ 50; $ 60, tal vez algo más?, luego bajará a un precio parecido al de hoy, que es el valor real del momento, y por favor no lo dejen atrasar más con respecto a nuestra inflación. Los argentinos tenemos que pensar mucho más en las exportaciones que en las importaciones y el turismo al exterior. Si entran muchos dólares y se van pocos por esos rumbos, tendremos una batalla ganada.
Hay mucha especulación porque hay demasiado capital ocioso, ya que no es interesante invertir en algo productivo si tenemos la mejor timba financiera a disposición, y menos en espera de unas –pienso- cruentas y disgregantes elecciones.
En este contexto lo vuelvo a votar, muy a pesar mío, pensando que es el menos peor, nunca pondría un voto a Alibabá y los 40…
Juan Carlos Fagiano

