Pensar en el interiorismo completo de tu casa puede resultar abrumador, y es común dejar pasar detalles o fácilmente cometer errores evitables. Es muy importante analizar los puntos fuertes y los puntos débiles de la casa, y pensar bien lo que queremos antes de comenzar a decorar.
En ocasiones, nos animamos a comprar pintura, muebles y complementos, sin pensar antes si realmente encajan bien en nuestro hogar. Por eso, hoy te mostramos esta guía rápida a tener en cuenta antes de comenzar a decorar.
- Olvidar la importancia de un buen recibidor
Es el primer espacio que vemos al llegar a casa, y la primera impresión que se lleva nuestra visita. Una manera sencilla de acertar es colocando, dependiendo del espacio, una mesa pequeña o un estante. Rematalo con un espejo, un cuadro que te encante o un perchero. Los detalles son importantes: un ramo de flores, unas velas aromáticas y un cuenco para dejar las llaves o las cartas. Asegurate de que no sea un espacio muerto, puede brindar alegría y a la vez ser útil.
- No crear lugares extra de almacenamiento
Si te encanta tener tu casa ordenada, pero los espacios de guardado ya están repletos, te recomendamos invertir en muebles versátiles que cumplan doble función y en donde puedas almacenar aquellos elementos que no encuentran lugar. Una otomana, butaca o sofá que además te permita guardar cosas dentro es un acierto seguro.
- Tener estanterías y bibliotecas llenas de elementos
No importa si sos un fanático de la lectura, te recomendamos dejar al alcance solo tu colección favorita o los que quedan por leer. Una biblioteca liviana invita más a la lectura, ya que podemos ver fácilmente cuál nos interesa. No pongas un libro al lado del otro, combinalos en horizontal y vertical. Entre pila y pila ubicá algún objeto decorativo para armar un espacio descontracturado.
- No tomar medidas antes
Sí, aunque no lo creas, es el error más habitual en decoración. Ves un mueble o un sillón que te encanta, lo comprás y cuando te lo llevan no entra, es demasiado grande o queda “bailando” en el espacio. Ahorrate ese error, medí el espacio libre y hacé un plano con lo que quieras poner en esa zona, si es necesario buscá ayuda de un profesional.
- Dejar a la vista un suelo deteriorado
No hay nada más feo que un suelo descuidado. Si tenés una baldosa rota o una madera del parqué levantada deberías arreglarlas, porque todas las miradas irán a ellas. Mientras, puedes disimularlo ¿cómo? Oculta la zona afectada bajo una alfombra, por ejemplo.
- Resistirte a mezclar texturas
Apostar todo a un solo material, el lino, el algodón, la fibra, la madera, por muy tendencia que sea es un error de decoración. Lo que sí debes aplicar es la combinación de texturas, y no sólo en tejidos, también en materiales. Mezclá sin miedo, ayudate con un tablero de inspiraciones, donde podrás visualizar cómo conviven esas texturas que querés mezclar.
- Decorar toda la casa de un tirón
No quieras tener la casa perfecta desde el primer día. Lo que siempre recomendamos es elaborar un proyecto global de tu hogar, empezar por lo esencial e ir añadiendo, poco a poco, lo que te va pidiendo cada espacio de tu casa. La paciencia es la mejor consejera para evitar precipitaciones decorativas.
- Guiarte demasiado por las modas
Ojo con seguir a rajatabla las tendencias en decoración. Seguir las tendencias y adoptarlas en casa está muy bien, siempre y cuando no abuses de ellas. Mejor reservarlas para pequeños detalles, que sean fáciles de renovar. Intentá no comprar objetos por impulso, siempre tené en cuenta el estilo de tu casa antes de adquirir algo nuevo.
- No planificar la iluminación y bloquear las entradas de luz
Es un gran error. La luz natural es un bien que merece la pena cuidar. No sólo hace que el espacio parezca más amplio, sino que lo hará más agradable y vívido. A la hora de distribuir los muebles, hazlo de tal manera que no tapen las ventanas, o bien elige muebles bajos.
"No olvides que un jarrón con flores, una bandeja con velas, unos libros apilados, son esos detalles que hacen que tus rincones parezcan de revista y un acierto seguro en interiorismo".
Por otro lado, prever con antelación el tipo de iluminación que mejor se adapte a las actividades que vas a desarrollar en cada espacio resulta básico. Lo mejor es optar por una iluminación polivalente, que puedas regular con controladores de intensidad en función de la cantidad de luz que necesites.
- Cables a la vista
Que si el televisor, el router, la consola, el equipo de música de alta definición, la casa llena de cables. Si vas a hacer obras, aprovechá para ocultarlos. Pero si el mal ya está hecho, los cable-canal deberían ser una solución provisional. Otra opción es diseñar el mobiliario, para que oculte en espacios técnicos los cables de electrodomésticos y demás electrónicos.
- Primar la estética a la funcionalidad
Ni todo por la funcionalidad ni tampoco lo contrario. Es crucial encontrar el equilibrio para que la casa, además de acogedora y de hacerte sentir a gusto, sea cómoda y no te conviertas en un esclavo del orden. Es importante pensar para cada espacio, materiales y mobiliario que sean eficientes a las tareas que allí se desarrollarán.
Recordá que el interiorismo es una herramienta que te permite convertir tus espacios, en un hogar acogedor, en el cual sientas que se refleja tu “verdadero yo”. Si te sentís abrumado o perdido, no dudes en buscar ayuda de un profesional que te asesore y acompañe, para que puedas disfrutar del proceso desde el día uno.
POR:
ARQ. ANTONELA VARRONI/ ARQ. EMILIA PONCIO
JUNTA ESTUDIO

