La Casa del Sur, el alojamiento para vecinos de la zona, a punto de cerrar
La Casa del Sur, el alojamiento creado hace ya 20 años con el fin de dar un lugar a vecinos que de toda la región deben acudir a Río Cuarto para atender su salud o estudiar, está a punto de cerrar sus puertas.
La situación se habría precipitado en el último año por la pandemia, cuando gran parte de los municipios que aportaban una cuota de sostenimiento dejaron de hacerlo. Esto generó una abultada deuda por alquiler, y hoy ante la imposibilidad de hacer frente a este compromiso, como así también a gastos por servicios, la decisión de quienes aún forman parte de la asociación civil es dejar de funcionar.
De tener convenios y aportes de más de 40 municipios, en la actualidad sólo dos o tres intendencias siguen otorgando recursos.
“En abril del año pasado muchos municipios dejaron de hacer su aporte mensual que los habilitaba a poder enviar gente que por razones de salud o trámites tenían que permanecer en la ciudad. Aún así se siguió recibiendo gente, porque se prioriza la necesidad”, confirmaron a Puntal.
Actualmente, en la Casa del Sur permanecen albergados dos vecinos de Vicuña Mackenna, uno de los cuales está bajo tratamiento de diálisis diario que lo obliga a permanecer en Río Cuarto en companía de un familiar; y otra persona de Laboulaye con problemas de salud. No obstante, es continuo el paso de personas de toda la región que buscan aquí un lugar para alojarse.
Miles de historias
“Por acá pasaron miles de historias y de personas. Es invaluable el trabajo y servicio prestado”, admiten quienes resisten y siguen colaborando desde la asociación civil.
Por carecer de un edificio propio, la Casa funcionó en distintos lugares de Río Cuarto. Años atrás fue la casa de Los Ángeles Custodios, ubicada frente al parque Sarmiento de la ciudad, donde en tres pisos se alojaban no sólo vecinos de paso de la región, sino también estudiantes universitarios. “Por tener este lugar muchos chicos de la zona pudieron venir a estudiar a la Universidad”.
Tras ver vendido dicho edificio, la Casa se mudó a la actual sede, en calle Constitución, y este parece ser su último destino.
De los convenios que existirían con municipios, son escasos los que continúan vigentes, y no alcanzan los recursos para afrontar el pago del alquiler, que ya acumula una abultada deuda; sino además los servicios básicos del lugar.
Quienes siguen colaborando con Omar Sposatto, que está al frente de la Casa desde su fundación admiten que ya están comunicando a los municipios la decisión de cerrar las puertas.
“Además del problema económico, está la falta de gente que quiera seguir poniéndole el hombro para dar continuidad al proyecto”, aseguran.
Al tiempo que advierten que pedirán a los gobiernos regionales procuren dar soluciones para la contención de las personas que hasta el momento concurrían a la Casa del Sur.
La deuda por alquiler está siendo negociada a través de abogados, debido a que el monto sería muy elevado.
Aún llegándose a un acuerdo, la decisión de cerrar estaría tomada. Se estima que será a fines de marzo que la Casa del Sur dejará de funcionar.