Trasladar el trabajo de la oficina al hogar por tiempo indeterminado en un contexto como el actual, puede causarnos incertidumbre en un principio ante una serie de obstáculos que pueden convertirse en distracciones y pérdida de concentración.
El hecho de compartir el mismo techo con nuestros hijos o no contar con nuestros recursos habituales de la rutina diaria representará un desafío que con el tiempo iremos mitigando.
Una serie de consejos nos servirán para definir el mejor lugar y entorno de la casa a los fines de lograr un ámbito propicio para el trabajo.
Elige un sector con buena iluminación
Una regla básica para crear tu oficina en casa será decidir su ubicación en función de la luz. Por las mañanas la iluminación debe ser intensa y natural, porque el cuerpo necesita frenar la producción de melatonina (hormona reguladora del sueño) y la manera más eficaz de hacerlo es con la luz del sol. La posición de la pantalla de la computadora deberá evitar que ni el sol ni el reflejo sean un inconveniente a la visibilidad.
Buena ventilación
Tras elegir una ventana que nos garantice una correcta iluminación, es importante que sea útil para mantener una corriente constante que permita que el aire se renueve todo el tiempo.
La circulación del aire es necesaria para la oxigenación de cualquier lugar y resulta especialmente útil para frenar el exceso de polvo, humedad y la proliferación de bacterias. Además, una buena calidad del aire ayudará a mantener la concentración por más tiempo.
Las plantas, nuestras aliadas
Las plantas funcionan como “fábricas de oxígeno” que eliminan la concentración de gases nocivos en el ambiente y añaden un toque verde muy necesario a cualquier oficina en casa.
Un par de macetas pueden ayudar a convertir un espacio de trabajo en un sitio acogedor en contacto con la naturaleza.
Silla y escritorio, confortables
Si en algo se debe invertir tiempo y dinero es en la elección correcta de la silla y el escritorio a combinar para una correcta postura de trabajo.
Son recomendables los sillones ergonómicos con apoyabrazos y ajuste de altura. Si se trabaja sobre una mesa cualquiera, debemos asegurarnos que el monitor esté exactamente debajo de la línea de visión cuando se mira hacia el frente, que la espalda esté recta y tanto codos como manos se ubiquen a la altura del teclado para no doblar las muñecas cuando se trabaja en la computadora.
El material de trabajo, cerca
Mientras se diseña el espacio de home office debemos tener presente en todo lo que podemos llegar a necesitar para nuestro proceso de trabajo y asegurarnos que el espacio previsto pueda contenerlo. Esos instrumentos tienen que estar a menos de un metro de distancia de ti para facilitar su alcance.
Reducir factores de distracción
Puede que los primeros días concentrarte como lo hacías de cotidiana en la oficina sea todo un reto, en especial, si no estás acostumbrado a trabajar desde casa. Por eso es aconsejable evitar tener contacto directo con objetos y artefactos que puedan convertirse en factores de distracción. Esos elementos a eludir pueden ser el televisor, la cama o un cómodo sillón.
Si es posible aislarte del ruido exterior o del tránsito de personas que comparten el mismo espacio, se evitarán eventuales distracciones y, por ende, la concentración será mayor.

