El controvertido fallo que sacó de circulación al fiscal de la causa Dalmasso sienta un inquietante precedente que podría afectar la difusión pública de éste y de otros casos judiciales.
¿Con qué libertad un investigador dará a conocer la marcha de una pesquisa después de que Miralles fuera desplazado por el “pecado” de difundir las pruebas que le faltaba reunir antes de resolver la causa?
Anticipándose a este planteo, los jueces reconocieron en el escrito la importancia de dar a conocer a la sociedad los actos de los funcionarios públicos en un régimen republicano de gobierno, y a continuación sostuvieron: “No obstante, los códigos procesales regulan el secreto de este etapa preliminar. El público no puede enterarse del desarrollo de la investigación, en resguardo tanto del éxito de las diligencias probatorias (que podría frustrarse por su difusión, sobre todo si es anticipada), como de la reputación del imputado (procurando evitar su estigmatización social por simples sospechas). Estos -insistieron los magistrados- constituyen los motivos para restringir la publicidad”.
Anticipándose a este planteo, los jueces reconocieron en el escrito la importancia de dar a conocer a la sociedad los actos de los funcionarios públicos en un régimen republicano de gobierno, y a continuación sostuvieron: “No obstante, los códigos procesales regulan el secreto de este etapa preliminar. El público no puede enterarse del desarrollo de la investigación, en resguardo tanto del éxito de las diligencias probatorias (que podría frustrarse por su difusión, sobre todo si es anticipada), como de la reputación del imputado (procurando evitar su estigmatización social por simples sospechas). Estos -insistieron los magistrados- constituyen los motivos para restringir la publicidad”.

