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El grito que comprometió a Marianela Palmero en el caso Agostina Vega

Marianela Palmero quedó detenida por encubrimiento en el femicidio de Agostina Vega. Un mensaje de WhatsApp abrió las dudas clave

La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en el barrio Cofico de Córdoba, sumó este jueves una cuarta persona detenida. Marianela Soledad Palmero, de 29 años y pareja de Claudio Barrelier, fue arrestada por personal policial en la casa de la madre del principal acusado, donde se encontraba alojada junto a la hija de 11 años que tiene en común con él. El fiscal de instrucción Raúl Garzón ordenó la medida y la imputó por encubrimiento doblemente calificado.

La detención no fue una decisión abrupta. Semanas atrás, Palmero había declarado como testigo y describió una noche aparentemente rutinaria en la vivienda de Juan Del Campillo 878: Barrelier cenando empanadas, jugando con la consola, una salida breve de menos de 20 minutos. Según su propio relato, le prestó junto a su hija aproximadamente $3.000 que él pidió sin dar explicaciones, y luego él regresó para seguir jugando videojuegos con la niña hasta cerca de las 3 de la madrugada. Un mes después de esa declaración, la Justicia ordenó su detención.

El mensaje que abrió las dudas

El elemento que más peso tiene en la causa es un mensaje de WhatsApp que Palmero le envió a Barrelier durante la noche del 23 de mayo, mientras Agostina permanecía en la vivienda. La pregunta era concreta: “¿Qué fue ese grito?”. Para los investigadores, esa comunicación resulta incompatible con el testimonio que ella misma ofreció ante la fiscalía, donde nunca mencionó haber escuchado ningún ruido extraño dentro de la casa.

A esa evidencia se suman los resultados de pericias acústicas realizadas en el inmueble, que permitieron concluir que desde distintos sectores de la vivienda era posible escuchar lo que ocurría en el dormitorio donde, según la acusación, Agostina fue asesinada. La fiscalía también detectó contradicciones entre el relato de Palmero y otros testimonios incorporados al expediente.

La querella y las sospechas adicionales

La abogada Fernanda Alaniz, que representa al padre de la víctima, Gabriel Vega, venía reclamando la detención de Palmero desde hacía semanas. Alaniz señaló que la mujer omitió informar que había escuchado gritos y que Barrelier le habría pedido borrar mensajes intercambiados durante aquellas horas.

“Estuvo presente en la casa cuando se cometió el hecho y yo no descarto que haya escuchado algo”

La letrada también sostuvo que la prueba recolectada sugiere que Palmero sabe mucho más de lo que dice y que se investiga si colaboró en tareas de limpieza posteriores al crimen, aunque ese punto todavía es materia de investigación.

Una casa con varias personas adentro

La vivienda donde ocurrió el femicidio pertenecía originalmente a una tía de Palmero. Al momento del crimen, según la reconstrucción de la fiscalía, había al menos seis personas en el lugar: Barrelier, Palmero, su hija de 11 años, Osvaldo Fassetta y el matrimonio integrado por Eugenia Ludmila Ascarruz y Matías Córdoba, más uno de los hermanos de este último.

Con la detención de Palmero, la causa acumula cuatro personas privadas de la libertad. Junto a Barrelier, están imputados Osvaldo Fassetta, amigo del acusado que se alojaba en la vivienda desde hacía unos 20 días, y Soledad Andreani, propietaria del Ford Ka negro que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo de Agostina hasta un descampado en Ampliación Ferreyra, a unos 15 kilómetros de la casa. El fiscal Garzón ya tomó declaración a Fassetta, cuyo abogado solicitó una ampliación de indagatoria, y estaba prevista también la declaración de Andreani.

Tras la detención de ambos progenitores, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia intervino y dispuso la custodia de la hija de 11 años. Las autoridades no descartan nuevas imputaciones a medida que avance el cruce de datos y testimonios, y se esperan nuevas pericias tecnológicas sobre los teléfonos celulares de los imputados.