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Ahora, usan las redes para pedir rescate por objetos perdidos o robados: advierten que es riesgoso

Hubo casos en los que, además, las víctimas sufrieron acoso. Otros temen caer en alguna trampa y no se presentan a buscar sus pertenencias

Buscan en las redes recuperar objetos perdidos o robados.

 

En los últimos tiempos, viene en aumento una nueva modalidad de delito, que se vale de las redes sociales para contactar a quienes sufrieron el robo o la pérdida de algún objeto valioso con la finalidad de lograr el pago de una suma de dinero en concepto de rescate. Valiéndose de las publicaciones que los mismos damnificados hacen en las redes sociales, se contactan con ellos y los citan con la finalidad de devolvérselos. En muchos casos, estos terceros dicen haber comprado esos elementos en buena fe. Hubo casos en los que los afectados sufrieron, además, acoso, amenazas y otros tipos de agresiones.

Algunos de los que empezaron a visibilizar el tema fueron los vecinos del barrio Roque Sáenz Peña, después de conocer casos de lo que podría definirse como algún tipo de extorsión.

Leonardo Grangetto, presidente de la Vecinal Roque Sáenz Peña, indicó que empezaron a observar la reiteración de casos de gente a la que le roban un objeto de valor y a la cual poco tiempo después la contactan para ofrecerle una devolución con rescate.

“Generalmente, los citan en un lugar que determina la otra persona. A veces es falso, no es cierto que tengan en su poder las pertenencias. Y en otros casos le piden un monto de venta menor al valor original”, señaló Grangetto.

El vecinalista recordó el caso de un vecino del barrio, a quien días pasados le robaron una notebook, relojes, dinero y alhajas. En este sentido, precisó que fue uno de los que contactaron con la promesa de devolverle la computadora.

“Le ofrecían la PCdel hijo, pero era mentira. Creemos que es para sacarle más plata. O sea, para volver a robarle. Hemos visto que es una modalidad habitual en la que usan perfiles de Facebook falsos”, detalló.

Si bien resulta fácil distinguir que son perfiles falsos, Grangetto explicó que “mucha gente, en la desesperación, sale a buscarla. Además, a los delincuentes les resulta más fácil y rentable ofrecerle el mismo producto a quien se lo robaron”.

“Vimos comentarios en las redes sociales de casos de personas que habían caído en este tipo de trampas”, precisó el dirigente vecinalista.

En el mismo sentido, detalló que, “la semana pasada, una persona conocida publicó que le pedían dinero para recuperar el teléfono de la hija, que habían perdido. Le dijeron que lo habían comprado en buena fe. Terminaron negociando un monto menor, a cambio del teléfono”.

Violencia y acoso

Grangetto se refiere al caso de Lucrecia, una mujer que terminó negociando con la persona que presuntamente encontró el teléfono de su hija, pero en el medio debió soportar amenazas, hostigamiento y acoso. Recuperó el teléfono después de todo, pero además tuvo que entregarle 5 mil pesos en efectivo.

“Fue el jueves pasado a la noche. Todo empezó cuando mi nena se fue con mi cuñada al centro. A las 19 me avisa que ella había perdido el teléfono”, comentó.

Llamó varias veces al número de su hija, pero el teléfono estaba apagado.

“Cuando finalmente logré comunicarme, me contesta un señor que me dijo que se llamaba Horacio. Me contó que él había comprado el celular de buena fe, que se lo vendieron y que había pagado 8.500 pesos”, relató.

“Me dijo que no me lo iba a devolver así nomás, porque él había gastado plata. Y me propuso que me lo daba a cambio de que le pagara 5 mil pesos”, prosiguió.

Tambié le dijo que no avisara a la Policía y que se encontrara con él, porque a él “le daba la nafta para cualquier cosa”.

“Además de tener que pagarle, sufrí acoso por parte de esta persona”, relató Lucrecia.

“Le ofrecí 3 mil pesos, pero no aceptó. Pedí prestado y lo ubiqué en General Paz al 900. Me decía que tenía que pasar, algo que yo no quería hacer porque no me sentía segura. No me quería dar el teléfono y después de un rato de discutir me lo dio”, contó Lucrecia.

“Al final, me agarró la mano y me dijo que cuándo nos juntábamos a tomar un café. El sábado me escribió por Facebook y lo bloqueé de todos lados. Aparte de pagarle, sufrí acoso. Creo que vive en una pensión. Menos mal que fui con mi cuñado, porque había muchos hombre ahí”, puntualizó la mujer.

Finalmente, recordó que hace apenas unos ocho meses atrás entraron a su casa para robar y le apuntaron a su hija con un arma de fuego.