Río Cuarto | casos

La ciudad, de los 100 días sin casos a uno de los brotes más importantes

La fuerza del coronavirus se desató a principios de agosto y, desde entonces, se acumularon más de 5.600 infectados y casi 100 muertos, dejando atrás la casi normalidad con la que se vivió durante los primeros meses.
 

Río Cuarto siente el efecto del coronavirus desde agosto en adelante. Es que durante los primeros meses de la pandemia se registraron muy pocos casos, por lo que la ciudad vivió sin grandes sobresaltos. Sin embargo, durante los últimos 60 días se produjeron una catarata de contagios (más de 5.600) y casi 100 muertos.

Aunque oficialmente no quedó registrado en la estadística local, el primer caso de Covid-19 fue el de Félix Novillo (ver página 7), un hombre de Villa Mercedes que el 20 de marzo fue diagnosticado en una de las clínicas privadas de la ciudad, donde se trató y fue dado de alta.

Luego, los infectados que se conocieron fueron vecinos que llegaron a Río Cuarto desde el extranjero, es decir, fueron casos importados, de los que se contagiaron dos enfermeras.

En esta primera etapa, se computaron 11 positivos hasta el 8 de abril. De allí al 18 de julio, la ciudad vivió 100 días “libre de coronavirus”, por lo que las actividades y los encuentros familiares se dieron casi con normalidad.

El caso número 12 fue el de un ingeniero que se hizo un hisopado para ingresar a otra provincia y, para sorpresa de todos, dio positivo. El contagio tuvo gran repercusión pública por el impacto de la noticia.

Días después, el 31 de julio, tuvo lugar otro episodio que causó revuelo: el infectado que llegó desde Buenos Aires en forma clandestina y que, por su mal comportamiento, obligó a vallar cinco manzanas del barrio Santa Rosa. Fue una situación inédita y, hasta ahora, irrepetible.

En ese sector, próximo al Centro Cívico, los vecinos no pudieron moverse de sus casas por algunos días y se hicieron decenas de hisopados. Afortunadamente, el virus no se propagó, lo que trajo tranquilidad.

El inicio del brote

Una semana más tarde, el 7 de agosto, se inició formalmente el brote de Río Cuarto (uno de los más importantes de la provincia), a partir de la detección de un caso que generó otros contagios.

Desde esa jornada, la ciudad tuvo al menos un positivo por día.

La curva de casos comenzó a crecer y hasta la actualidad se presenta como un serrucho, es decir, con subas y bajas.

Sin lugar a dudas, el peor mes de la pandemia fue septiembre. El sábado 26 se registró el pico histórico de contagios: 294 en 24 horas.

Durante los 30 días del mes anterior se computaron casi el 70% (3.872) de la totalidad de los casos y más del 70% de las muertes (69) que se produjeron causa del Covid-19.

Por la escalada de contagios, el Municipio decretó el regreso a la Fase 1, entre el 12 y el 25 de septiembre, con el objetivo de bajar las alarmantes cifras y aliviar el sistema sanitario local, que se vio -y se ve- sumamente estresado por los pacientes de la ciudad y los que son derivados desde el sur de la provincia de Córdoba.

En paralelo, se aumentó la cantidad de testeos para detectar a los asintomáticos.

Para los especialistas, los efectos positivos del aislamiento estricto ya se están notando. Y, aunque es cierto que en las últimas jornadas los casos diarios no fueron más de 157, durante los primeros 10 días de octubre se concentraron el 19,8% (1.124) del total de los infectados y alrededor del 21% (20) de los fallecidos por el virus, que desde marzo son unos 100.

Mañana arranca una nueva etapa. Durante 14 días, la circulación se verá restringida entre las 20 horas y 6 de la mañana (ver páginas 4 y 5).

Pese a que los últimos números marquen un leve descenso en la curva de casos (que se encaminan a ser 6 mil), es fundamental que los vecinos se muevan lo menos posible y que sostengan las medidas de distanciamiento, el uso de tapaboca y el lavado frecuente de manos. De lo contrario, los indicadores que por estas horas son positivos empezarán a dejar de serlo.