Vecinos del barrio Castelli alertan por el grave estado de las calles y exigen obras definitivas
La gente del barrio Castelli denuncia que la arteria principal está repleta de baches y arreglos provisorios que se deterioran rápidamente
La calle Castelli es una arteria central para el sur de Río Cuarto. Funciona como el principal canal de ingreso al barrio Castelli 1 y conecta a numerosas urbanizaciones de ese sector.
A pesar de su importancia estratégica, hoy se encuentra en un estado crítico y el asfalto actual no resiste el intenso caudal de vehículos. Aunque se han ejecutado repavimentaciones recientes, los arreglos duran apenas unos meses. Los vecinos advierten que el problema de fondo es la calidad de los trabajos y exigen una solución definitiva.
La voz de los vecinos de Castelli
Quienes transitan la zona diariamente coinciden en el diagnóstico: la calle está deteriorada y el peligro es constante. El malestar se extiende tanto por los daños materiales en los vehículos como por la inseguridad vial que genera el entorno: "Es muy lamentable el estado en que se encuentra porque acá circula mucha gente y siento que cada vez está peor, con muchos baches y calles muy rotas", relata una vecina del sector. A esto se le suma un factor de riesgo nocturno: "Como a la noche hay poca iluminación, se complica todavía más esquivar los pozos".
Para otro de los residentes, el problema radica directamente en la falta de control técnico sobre las obras públicas: "La calle es un desastre, no se puede andar a velocidad normal. Tenés que ir lento y te retrasás. Nosotros, que estamos en el tema de la construcción, vemos que lo hacen mal. El suelo no está bien compactado y por eso el detalle de los huecos. Hay que pavimentar todo de nuevo, pero hacerlo bien".
El deterioro no se limita únicamente al asfalto de la Castelli. Las calles de tierra colindantes que desembocan en ella sufren un impacto directo. Debido al estado de la arteria principal, los conductores buscan vías alternativas por caminos de tierra, lo que termina por destruirlos por completo.
La situación se vuelve límite durante las tormentas. "Hace mucho tiempo que está bastante deteriorada. Es una pena porque es una calle muy transitada", señala una tercera vecina, quien advierte sobre el peligro que se suma por el clima: "Cuando llueve, el agua tapa los pozos por completo. No te permite verlos para esquivarlos".
La sensación de los habitantes del sector es que se trabaja sobre el parche y no sobre la solución. El crecimiento demográfico de los barrios del sur exige una infraestructura acorde que actualmente no existe. "Es una cosa de arreglarla y romperse de nuevo. No sé si es el material, pero es habitual que esté rota", explica indignada otra vecina. "A la vuelta arreglaron hace unos meses unos pozos grandes y ahora está todo roto otra vez. Cada vez está más transitada, son muchos barrios más lo que viene de la ruta".
Hasta el momento, las respuestas habrían consistido en bacheos provisorios que vuelven a ceder ante el peso del tránsito pesado y el flujo vehicular continuo. Mientras tanto, quienes viven y circulan por la calle Castelli siguen manejando con el freno de mano puesto, esperando una obra que resista el paso del tiempo.