Río Cuarto | catedral

"Aunque hay que hacer algunos trabajos, la Catedral está muy bien conservada"

Lo aseguró Alicia Beltramino, la arquitecta que está dirigiendo las tareas de restauración sobre la antigua casa parroquial, que es parte del Monumento Histórico Provincial. Sostuvo que la obra concluirá en unos dos meses

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 
La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe  

La reparación de la fachada implica la realización de trabajos a gran altura. Fotos: Estela Zogbe

 

Los trabajos de restauración de la antigua casa parroquial de la Iglesia Catedral avanzan a buen ritmo y podrían concluirse en unos dos meses. Alicia Beltramino, la arquitecta que dirige las tareas, quien ha intervenido varias veces sobre el edificio parroquial, dijo a Puntal que a nivel general el templo (Monumento Histórico Provincial) que data de 1890 está muy bien conservado, más allá de que necesita algunas obras menores.

-¿En qué consisten los trabajos que se están desarrollando en la casa parroquial de la Catedral?

-La fachada de la casa parroquial (inaugurada en 1929) sufrió el derrumbe de algunos premoldeados, por lo que me convocaron para subsanar esa problemática. Hicimos un relevamiento del estado de conservación y llegamos a la conclusión de que son varios los elementos de degrado, no solamente esas piezas que se fueron cayendo. Hay un ataque de organismos biológicos que degradan el material y lo convierten en areniscas. También se observaron revoques flojos y otros desprendidos, pero sin caerse. En definitiva, se detectó un sinnúmero de patologías que es lo que se aborda en una primera etapa de trabajo, antes de nuestra tarea. Es decir, cuando nosotros abordamos el trabajo ya tenemos una visión panorámica sobre cuáles son las patologías y las lesiones más importantes para considerar. Lo primero que se hace es la limpieza, tratando de eliminar las suciedades para ver realmente el estado de la malta o argamasa que queremos recuperar. La parte alta de la fachada, por ejemplo, está totalmente ennegrecida y eso se debe a los líquenes, algunos de los cuales están activos y otros no, que tienen que ser eliminados para ver realmente cuál es el deterioro. Lo cierto es que hay fisuras y grietas importantes.

-¿Cuánto tiempo les llevará el trabajo?

-Calculamos un tiempo máximo de dos meses. Estamos trabajando de lunes a viernes. El personal se va incorporando a medida que lo vamos necesitando. Se van sumando albañiles o restauradores, dependiendo de la tarea a realizar.

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-¿Es habitual que se produzcan este tipo de inconvenientes en edificios como el de la casa parroquial?

-Es muy común porque los materiales se fatigan con el tiempo y pierden el anclaje con los soportes. Esto se viene produciendo por el cambio climático y las lluvias abundantes, por el movimiento de los autos y colectivos y por la vida que se desarrolla en la ciudad, a la que los monumentos no están tan acostumbrados. Las lluvias y la invasión de palomas son dos agentes de patologías muy importantes que producen deterioros muy visibles. Por otro lado, vale decir que, si bien estamos trabajando en la recuperación de la fachada que está a la vista, hay estratos subyacentes que pertenecen a otra época (quizá la original). Ese material es menos estable. Estamos hablando de materiales más neutros y nobles, como cales, arenas y piedras, sin tantos aditivos. Eso, con el tiempo, va perdiendo cohesión. Lo que nosotros vamos a recuperar es ese símil piedra, que tampoco es auténtico.

-Usted conoce el edificio de la Iglesia Catedral porque ha participado de su restauración, ¿qué se puede decir con respecto al templo?

-Nosotros hicimos un trabajo de restauración entre el 2001 y el 2006, a través de ocho etapas de trabajo. En ese momento, el edificio presentaba un estado de deterioro muy avanzado. En estos años que han pasado he visitado la iglesia en varias oportunidades por motus propio y lo que he observado últimamente es que hay deterioros que emergen nuevamente porque hay problemas en la cubierta. Se pueden ver algunas manchas de humedad que se reavivan por algún problema por fuera de la estructura, pero en general, la iglesia se mantiene bellísima y en muy buenas condiciones, más allá de que aparezcan algunas situaciones problemáticas, las mismas no son graves y tienen que ver con el mantenimiento que debe hacerse cada seis meses o un año. Lo ideal sería hacer un mantenimiento sobre los monumentos dos veces al año con trabajos en las cubiertas. No debemos olvidar que la arquitectura tiene vida. Los monumentos se mueven, no son estructuras inertes e inamovibles. Sufren vibraciones, las lluvias y el cambio climático. Por eso, permanentemente hay que hacer un trabajo de conservación y mantenimiento para evitar deterioros mayores. Es muy común que no se siga un plan de mantenimiento porque hay otras urgencias. Entonces, se detectan las problemáticas cuando ya son graves. De todas maneras, hablando de la iglesia en particular, está muy bien conservada.

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-¿Qué características tiene la Catedral?

-Hay como un discurso que se contradice entre la simpleza de la fachada y la cantidad de elementos decorativos en el interior. La Catedral tiene obras de artistas de gran trayectoria, como el caso de Líbero Pierini. Hay mucho arte. Por allí es un poco ecléctico porque hay varios estilos. Hay algo de neoclásico y algo más modernoso. La fachada es un neobarroco con algunos elementos clásicos.

-¿Hay una mayor conciencia sobre la preservación de lo histórico?

-Los dueños de casa son los que tienen más arraigado el concepto de preservación y son a los que realmente les interesa que el bien patrimonial se mantenga, porque es de uso público, como una iglesia o capilla. Cuesta que haya una sistematización de la conservación del patrimonio desde lo público. No está aceitado. No hay un proyecto para que lo que es de valor patrimonial se mantenga en buenas condiciones. Generalmente, se interviene cuando el edificio está colapsado, no da más y sí o sí hay que hacer algo. Sí hay subsidios cuando el propietario plantea algo, pero la realidad es que el patrimonio logra conservarse en el tiempo cuando el ciudadano común toma conciencia de la importancia de conservarlo.

-¿Es costoso mantener este tipo de edificios?

-No, no es costoso. Siempre dejamos un manual de mantenimiento con indicaciones básicas, pero no siempre se cumple. Se vuelve costoso cuando no se hace un mantenimiento regular y es necesaria una restauración.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal