Río Cuarto | cazador

"Cazador y el Diego eran muy argentinos, decían cosas políticamente incorrectas"

Es uno de los más destacados dibujantes del cómic argentino. Trabajó para Marvel, DC y Top Cow, entre otros. Su personaje más conocido es un emblema de los superhéroes de historieta nacional. Maradona fue protagonista en varias de sus tiras

“Cazador, al igual que Maradona, es muy argentino, tiene sus contradicciones, dice cosas que no son políticamente correctas, pero tampoco era lo que queríamos representar”, explicó el dibujante nacido en Uruguay.

 

Es uno de los más destacados artistas del cómic argentino. Si bien nació en Uruguay, Jorge Lucas vive en el país desde pequeño, y asegura que dibujaba con pocos años de edad escondido debajo de la mesa, creando sus propios personajes y recreando algunos que seguía en revistas como El Tony o D’Artagnan, al igual que aquellas historietas que venían del exterior. Se soñaba dando vida a Batman y después de una gran carrera llegó a trabajar para estudios como Marvel, DC y Top Cow. En medio, creó a uno de los personajes de culto, Cazador, un héroe políticamente incorrecto que refleja gran parte de la idiosincrasia argentina. En este cómic, y en uno especial llamado “El Dié”, incluyó a Maradona entre los protagonistas y, tras el fallecimiento del futbolista, es inevitable volver a aquellas páginas que creó Lucas con tanta genialidad.

“Siempre me gustó leer cómics porque mi viejo compraba D’Artagnan, El Tony, hasta Intervalo; y después me compraba revistas y libros, y también leía ediciones de Batman que llegaban desde México, al igual que Jack Kirby, empezó mi fanatismo por estos personajes”, comentó Lucas, quien agrega que su madre lo recuerda dibujando debajo de la mesa, “me encerraba a leer o dibujar, y hacía mis historietas o dibujos sueltos, aislado del mundo”, destacó.

- ¿Siempre te atrajo el mundo de los superhéroes o era de todo un poco lo que dibujabas?

- Al leer las historietas argentinas, había personajes como Nippur o Jackaroe, referentes de distintos géneros, y en el medio venían intercaladas ediciones de Marvel o de Batman, que no eran las mejores ediciones pero era lo que llegaba en esa época con: Thor, Daredevil, Capitán América, entre otros, y el Hombre Araña, que tuvo su propia revista de Columba. Era lo que más me llamaba la atención.

- Es notable cómo ha ido mutando el dibujo de esos héroes con el paso del tiempo, más en la fusión con los personajes que surgieron en Argentina.

- Era otro mundo, quizás más inocente pero de más aventura. Quizás no había un guiño político, o al menos no lo captábamos, porque el héroe siempre tuvo una carga política con la difusión de una ideología por parte de Estados Unidos. De chicos no nos fijábamos tanto en eso, veíamos más lo que era el personaje trepando muros o golpeando a los malechores. Eso cambió mucho, pero también lo hicieron los guiones, que con el tiempo fueron más complejos psicológicamente, mientras que en lo gráfico se modificaron los trajes, que ya no tenía sentido que tuvieran pantaloncitos como los luchadores viejos. Era necesaria una actualización, aunque hay gente que prefiere los trajes clásicos.

- Es destacado el reconocimiento que ha tenido la historieta argentina a nivel mundial, ¿cuánto surgió de esa camada de grandes dibujantes y guionistas?

- Se formó una escuela que ha sido muy reconocida en todos lados, de hecho en Estados Unidos siguen mucho a los trabajos argentinos, dibujantes de superhéroes se han declarado fanáticos de ilustradores de aquí, como es el caso de Frank Miller, quien seguía a Alberto Breccia, y “300”, por ejemplo, surgió de un capítulo de Mort Cinder. Al igual que lo que es “Alack Sinner”, de José Muñoz y Carlos Sampayo, recuerdo que cuando salió “Sin City” lo vio Andrés Cascioli de Humor y lo vinculó directo a Alack Sinner. Cuando no había tanto material, Miller pedía que le mandaran trabajos de Argentina para ver allá.

- Recientemente volvió la revista “Fierro” de manera online, con una mayor llegada a todo el mundo, ¿cuánto ayuda a la difusión de estos trabajos, incluso los clásicos?

- Es muy bueno, se están restaurando los clásicos con los herederos de los autores, y por ahora no se ha definido presentarlo impreso, pero es algo muy interesante. Con este nuevo espacio en Fierro estoy trabajando con otros personajes, que quizás no tuvieron la llegada masiva que tuvo Cazador (su tira “Hércules Myst” se puede seguir de manera gratuita desde el portal online), pero es más de aventura y no tanto de humor.

- ¿Has tenido devolución de este nuevo trabajo por parte de los lectores?

- La verdad que no sigo mucho esas respuestas, pero he tenido comentarios de gente conocida a la que le gusta y me dicen que se enganchan con los capítulos para seguir leyéndolo. En realidad, no lo hago para ver qué me dicen, sino que es algo que a mí me gusta. Después, si a anda bien el personaje vemos si lo continúo.

- Cazador ha sido tu personaje emblemático, ¿cómo fue su construcción?

- La primera versión era un cazador yankee, con la estrella en la frente, era como un Batman sudamericano que se revelaba y peleaba contra la CIA. Pero luego vino un personaje distinto, que tuvo una construcción a partir de “Lobo” (de DC Comics), que en aquél momento era furor. A no- sotros nos gustaba mucho porque se salía del superhéroe norteamericano tradicional, pero le pusimos más puteada y lo hicimos más violento, algo que en Estados Unidos no hubiera podido salir. Después mezclamos muchas cosas que nos gustaban y de allí salió el Cazador, que en la etapa de color tuvo se definió mejor.

- ¿Cómo se fueron definiendo esas características que lo hicieron tan particular, como que fuera hincha de Racing?

- No queríamos que fuera de Boca o de River, no eran equipos como para Cazador, y decidimos hacerlo de Racing por los colores, y porque en esa época el club estaba mal y los hinchas bancaban al equipo aunque hicieran muchos años en los que no salían campeones y estaba cerca de la quiebra. Tampoco éramos tan fanáticos del fútbol, pero de a poco me hice seguidor de Racing aunque la mayoría de mi familia era de River. Después, se fueron definiendo cosas de su personalidad, en especial en la etapa de color, con un personaje que insulta, que tiene contrasentidos en sí mismo.

- No es un personaje que se caracterice por ser políticamente correcto.

- No, para nada, ahora me dicen que si lo hiciera en la actualidad debería cambiarlo por cuestiones de luchas como la del feminismo, pero Cazador será siempre igual, no se puede cambiar. En alguna época, cuando estuvo impreso tuvimos algunas críticas, o cuando se hizo la película hubo gente afín a movimientos feministas que se ofendían porque mataba demonias. El personaje es así y, de última, lo que mata son demonios, no mujeres.

- Uno de los grandes amigos de Cazador fue “El Diego” (Maradona), un personaje que tuvo gran lugar en su trabajo. ¿Lo conociste a Maradona?

- No, me hubiera gustado, pero lo que incluíamos era lo que veíamos en la televisión, un tipo que tenía contrasentidos en la época que estaba semi retirado. Era un hombre que te caía bien y de golpe se mandaba una barbaridad, pero que nos causaba mucha gracia como cuando volvió de un mundial y se encerró en una quinta, con todos los periodistas asomándose detrás de un muro, mientras él los corría a balinazos o con una movilera subida a un auto y él tirándole con agua de una manguera del otro lado de la pared. Eran cosas que nos encantaban, como cuando fue al programa de Mauro Viale y llevó pizza, y todos comiendo porciones con el queso chorreando. Eran cosas que causaban gracia porque era una realidad muy especial, bizarra. Era un tipo que tenía muy en claro eso, la entendía, no lo hacía de inocente en su forma de pensar.

- ¿Por esta forma de ser era tan afín a Cazador?

- Claro, eran muy parecidos si te fijás, porque generan rechazo y a la vez que lo quieras. Cazador tiene lo mismo, por lo que era inevitable que fueran amigos e hicieran sus cagadas juntos. Cazador, al igual que Maradona, es muy argentino, tiene sus contradicciones, dice cosas que no son políticamente correctas, pero tampoco era lo que queríamos representar.

- ¿Pensaste en crear algo donde Cazador lo recuerde a Diego?

- No, a los homenajes se los hice en vida, como cuando publiqué “El Die”, con Maradona vestido de guerrillero y junto a Fidel Castro, no hace falta hacerles otros homenajes.

- En el marco de tu carrera, has dibujado en Marvel, Top Cow y DC, algunos de los cómics que leías de chico, ¿llegar a estos estudios era el sueño del pibe cumplido?

- Uno que es dibujante, y que leyó Marvel, era llegar para dibujar lo que le gustaba aunque después no fuera tan así desde el trabajo. Pero eran los personajes que uno veía desde chico, al igual que cuando hice “Darkness” en Top Cow, o Batman, era la posibilidad de hacer lo que me gustaba.