El 12% de la población tiene alguna enfermedad renal pero lo desconoce
En busca de casos complejos, Cecilia Grahovac (MP 19138 - ME 5701) eligió especializarse en nefrología por todas las patologías que implica. Estudió en Córdoba, de donde es oriunda y recuerda que también sentía una especial atracción por la terapia intensiva. Siempre supo que su lugar estaba al lado de los pacientes, aunque le hayan ofrecido la investigación más de una vez. Asegura que su vida transcurre para ayudar al otro.
Completó su formación en Chile, una etapa de su vida y su carrera que la deslumbró porque logró un trabajo en campo realmente intenso. “Me tocaron cosas tan grosas como la epidemia de HIV que comenzó en el 88, yo todavía estaba ahí (en Chile), esta nueva patología que venía de Estados Unidos se empezaba a conocer y acá nadie sabía mucho. En Chile estaban muy interiorizados, para mí fue una maravilla, encontrarme con una nueva era, una nueva visión de las enfermedades. Otra cosa que me maravilló fue trabajar con un bacteriólogo al lado del médico que te iba diciendo porqué aislar un germen qué darle a una persona, eso fue un cambio de cabeza para mí. Dos cosas para mí maravillosas que significaron un crecimiento profesional muy intenso”.
¿Qué es la nefrología?
- Es poco conocida para la mayoría de la gente, son patologías del riñón propio, no de la vía urinaria, lo que la gente más conoce es la cistitis o enfermedades de próstata, o de las vías urinarias, eso es un complemento, pero en general (la nefrología) estudia la enfermedad del riñón; un órgano que no solo sirve para la eliminación de sustancias tóxicas sino que también tiene un sistema de trabajo como la formación de eritropoyetina, que es una hormona para la generación de glóbulos rojos, o mantiene el metabolismo del calcio y del fósforo, por eso, si funciona correctamente, elimina más fósforo y absorbe más calcio, es un órgano muy importante.
¿Cómo llegan tus pacientes?
- En general las enfermedades de riñón son totalmente asintomáticas, entonces es muy importante que el médico de atención primaria detecte algún caso y derive al nefrólogo rápidamente.
El 12% de la población tiene algún tipo de enfermedad renal que la mayoría desconoce, en este último tiempo hubo una elevación de una pandemia más oculta que es la diabetes, que puede provocar la insuficiencia renal con los años y lleva a los pacientes a diálisis. Cuatro de cada 10 pacientes que están en diálisis son diabéticos, estamos observando que la diabetes tuvo un crecimiento exponencial por varios factores: sobrepeso, sedentarismo, la gente se ocupa poco de su salud. Todos tienen que ser controlados permanentemente en un sistema primario de atención, porque cuando los ve el nefrólogo por una insuficiencia renal ya tenemos poco para hacer.
Cuántos de tus pacientes llegan tarde, aproximadamente.
- De 10 pacientes, 8 llegan tarde por varias cuestiones, hay gente que tiene un sistema de salud adecuado pero la mayoría de las veces, el medico clínico no advierte la enfermedad, no así los diabetólogos que mandan más frecuentemente al control con el nefrólogo. Parece que un paciente que del 100% de su riñón tiene un funcionamiento del 60% no es tan importante como para derivarlo. Esperan que tengan un funcionamiento menor, de 20% o de 25%, para derivarlo. El clínico no cree que el nefrólogo pueda tener alguna acción importante para el paciente, esa quizás sea una modalidad que complica más los cuadros.
¿Cuáles son las patologías más frecuentes?
- Del 25% al 30% de los pacientes que llegan con insuficiencia renal crónica son diabéticos, hay otras causas desconocidas que la mayoría de las veces son hipertensión asociada al envejecimiento, a mayor edad más posibilidades que tus órganos envejezcan y con una patología benigna se dañan tus arterias y tus riñones. Entonces entre hipertensión y diabetes tenemos un 60% a 70% de los casos. Después hay otras patologías secundarias como el lupus, o enfermedades inmunológicas que el paciente no puede evitar, esos son un 10%, y otras causas hereditarias.
Si son asintomáticas, cómo hacemos para tener una buena salud en nuestros riñones
- El control periódico es fundamental, con enfermedades como la hipertensión o la diabetes, o cuando notas la orina de otro color, o edemas en las piernas. Anualmente, con un simple análisis de orina y sangre el médico puede evaluar si hay algún problema de riñón. Hay muchas cosas preventivas que el paciente puede hacer, no es solo la pastillita que te da el médico, sino controlar su peso, comer de forma saludable y hacer actividad física.
¿Cómo es el abordaje ante el cáncer?
- Cuando un paciente ya tiene la insuficiencia renal crónica y está en diálisis, su riñón no logra deshacerse de las sustancias toxicas. La diálisis en realidad es un sustituto del riñón enfermo, o sea que (el paciente) tiene menos de un 10% de funcionamiento de ambos riñones, entonces entra a diálisis. Una vez ahí se inscribe al paciente y se intenta ver si está en condición de recibir un trasplante. Solo un 50% de estos pacientes están en condiciones de ingresar en lista de espera, la otra mitad tiene que quedar en diálisis permanente.
El trasplante, en general, es una opción de tratamiento, no es que el paciente se cura totalmente, se cura de algunas cosas, ya no viene a diálisis, no tiene problemas con el funcionamiento del riñón, quedas como un paciente nuevo pero inmunodeprimido, entonces siempre el paciente será un enfermo renal de por vida, siempre se va a tener que cuidar y mantener esto de haber perdido en algún momento de su vida el funcionamiento de un órgano que es fundamental.
Tenemos la suerte de que la diálisis es el prolongador de la vida, cuando el riñón no funciona.
¿Cuánto avanza la investigación en tu especialidad?
- Tenemos permanentemente cosas novedosas en cuanto a tratamiento de las enfermedades, la diabetes hizo un avance muy importante en el manejo de nuevas drogas.
En los años 60, 70 y hasta 80 entrar a diálisis significaba que te quedaba poco tiempo de vida hoy son máquinas mucho más especializadas que no generan tanto estrés clínico o inflamatorio de tu cuerpo. Pero cuando se llega a la diálisis el paciente ya tiene complicaciones de muchos años de evolución, tiene un desgaste crónico en su cuerpo que te va destruyendo el sistema en renal más rápidamente que un paciente sano, dentro de la misma edad.
¿Cómo afecto la pandemia en tus pacientes?
- Yo soy muy crítica, creo que ha sido una mala experiencia, hemos tenido pacientes fallecidos o que no han llegado a la consulta de manera adecuada, porque la pandemia los ha frenado en cierta forma.
En 2020 el ingreso a diálisis ha sido mucho menor, eso no significa que el nivel bajó, sino que muchos de los pacientes no llegaron, y eso depende un poco del profesional y mucho de la persona.
Por Fernanda Bireni