El pasado 14 de marzo, "Día Internación de los Ríos", se estrenó a nivel mundial a través de las redes del Ministerio de Cultura de la Nación, la obra "Hacia el Mañana" (Tomorrow is today), parte final del Oratorio Ecológico "El Colibrí", compuesta por el Mtro. Gerardo Di Giusto, con letra de Luciano Bibiloni, Hélène Hucher y Egor Lisitsyn e interpretada por la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos "Pascual Grisolía", junto a diversas formaciones corales juveniles y profesionales de Europa y Asia, más precisamente de España, Francia, Rusia, Singapur y Filipinas.
El trabajo fue realizado con la coordinación general de Marcos González, programador artístico de la Banda.
La supervisión musical realizada por el compositor cordobés Gerardo Di Giusto y la supervisión coral del argentino platense Luciano Bibiloni, ambos residentes en Francia., en una articulación internacional de gran envergadura en el contexto actual de pandemia.
Es una obra grabada desde el confinamiento, con el texto interpretado en 4 idiomas. Es un canto a la esperanza y a la diversidad inspirada en una leyenda amazónica, simboliza la posibilidad de transformación a partir de la suma de voluntades y el respeto por la naturaleza, nuestro hogar común.
Hablamos con Cecilia Zárate, violista y copista en Braille de la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos:
-Sos de Alta Gracia pero estás radicada en Buenos Aires desde 2010. ¿Cómo llegás a incorporarte a la Banda?
-Viviendo en Córdoba siempre mi sueño fue vivir en Buenos Aires. En 1997 viajé a Buenos Aires y participé de un ensayo de la Banda Sinfónica de Ciegos, quedé muy atrapada con la posibilidad de entrar, pero era muy chica, aún no había terminado el secundario. En 2007 la Banda tocó en el Teatro General San Martín de la Ciudad de Córdoba y fui a verla. Hablé con su director y me recomendó tocar el corno. Luego hablé con el cornista y me dijo que era mejor que estudiara contrabajo. Al mes siguiente tenía profesor e instrumento para tocar. Pero recién en 2009 hubo un concurso, allí se concursaba el cargo de copista y de contrabajista. Me sentía mucho más segura para realizar las partituras en Braille. Me presenté el 20 de noviembre de 2009 y gané el cargo, así, en 2010 ingresé a trabajar en el organismo.
-¿Cómo realizás la titánica tarea de transcribir partituras en Braille para que los músicos de la Banda puedan ejecutarla?
-La copia de la Banda Sinfónica de Ciegos es un equipo. Un dictante, que ve, dictan las partituras a una persona ciega, la misma transcribe las partituras al Braille. Luego otras personas ciegas copian de ese papel en Braille a otro papel en Braille. Luego, otra persona ciega corrige, es decir, lee la hoja original y la hoja copiada para que llegue óptimamente a manos de los músicos. El músico la recibe, la estudia de memoria y después la ejecuta en el ensayo o concierto. Así fue durante muchos años. En 2019 El Ministerio de Cultura adquiere una impresora Braille, junto a una computadora y una línea Braille. Esto permite digitalizar las partituras para luego ser impresas en Braille directamente. Esto facilita la tarea, aunque todavía no están tan desarrollados los programas informáticos para que sea automático, es decir, en este caso yo, corrijo y edito las partituras en la computadora para que cuando sean impresas en Braille sea de la mejor manera. El trabajo de los músicos sigue siendo el mismo, reciben el papel en Braille, lo memorizan y lo ejecutan de memoria.
-Además de copista en Braille sos violinista. ¿Cómo se conjugan esas dos actividades?
-Como te contaba, vivir en Buenos Aires fue siempre mi sueño. Las dos tareas tanto de copista como de violinista se conjugan a la perfección. Gracias a mi cargo de copista en la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos, mi estabilidad económica es buena, y así, puedo aprovechar todas las ventajas y oportunidades culturales que ofrece la ciudad de Buenos Aires. Participo de orquestas de tango, orquestas solidarias de música clásica, ensambles de música barroca y de música contemporánea y también en diversas formaciones de música de cámara.
-El pasado 14 de marzo estrenaron la obra "Hacia el mañana" de ese gran compositor cordobés que es Gerardo Di Giusto. En general ¿cuál es el concepto de la obra tanto en música como en letra?
-"Hacia el mañana" es un oratorio que nos llama a la reflexión poniendo el relieve que nuestra casa es el planeta y que hay que cuidarlo porque es lo único que tenemos.
-¿Cuáles fueron tus sensaciones al escuchar la obra el día del estreno?
-Cuando la escuché por primera vez, en el estreno, me produjo una gran emoción, tanto por el significado de la obra como por la integración real de tantos músicos de diversas naciones. Demostrando que realmente la música es un lenguaje universal y que puede llegarnos a todos su mensaje.
-La obra fue grabada fue grabada desde el confinamiento, en 4 idiomas y por elencos de Argentina, Francia, España, Rusia, Singapur y Filipinas. ¿Fue arduo el trabajo realizado? Y ¿cómo resultó la experiencia?
-Hacer las partituras de este oratorio fue un desafío. No podíamos hacerles llegar a los músicos la partitura en papel, ya que por restricciones estaban cerradas nuestras oficinas. Entonces, decidimos grabarlas, como si deletreáramos un texto letra a letra, en este caso, deletreamos la partitura nota a nota. Contamos con la buena disposición de los músicos y el resultado fue exitoso.
-¿Cuáles han sido las devoluciones desde el estreno?
-Las repercusiones que tuvo el estreno de la obra fueron muy gratificantes. Al participar varios organismos de distintos países la difusión fue prácticamente mundial. Me siento orgullosa de ser parte de todo este gran proyecto.
En lo personal
-¿Cómo atravesaste la cuarentena y cómo te sentís en pandemia?
-En lo personal, la pandemia y la cuarentena primeramente me tomaron de sorpresa. Además de música soy deportista, me gusta correr y andar en bici, mientras estuvieron las restricciones fuertes hice bastante gimnasia en casa y aproveché para estudiar bastante violín. Luego me volví un tiempo a Córdoba, Alta Gracia, a la casa de mis padres y allí pude entrenar más al aire libre. Desde allí también hice algunos videos con el violín para seguir activa, culturalmente hablando.
-¿Pudiste reinventarte en pandemia?
-Más que reinventarme, creo que me adapté a la nueva modalidad, a los nuevos comportamientos sociales, a la virtualidad tanto para estudiar como para mantener los vínculos de amistad o familiares, por ejemplo.
-Además de haber hecho streaming ¿solés ver arte en ese formato?
-Durante este periodo vi bastantes streaming, de las orquestas tanto de Argentina como del exterior, y bastantes obras de teatro. Es lo que me gustaba hacer en la presencial y fue la manera que le encontré para no extrañar esta parte cultural de mi vida.
-Como música, ¿cómo imaginás el futuro pos pandemia?
-Es muy difícil para mí imaginarme la post pandemia como música. Sobre todo porque cuando creíamos que ya estaba todo bastante normal, se vino la segunda ola. Creo que vamos a ser una parte importante para que la sociedad vuelva a la normalidad. O mejor dicho, a la nueva normalidad. En un formato mixto, o sea, la semi presencialidad, es decir, con un público restringido y con un streaming a la vez. Lo que me preocupa de este nuevo sistema es encontrarle la espontaneidad. Pero seguro que como artistas se nos va a ocurrir la manera de poder saltar este obstáculo y llevarle al público lo mejor que sabemos hacer y de la mejor manera posible.
-Dicen que, ante las crisis, mucha gente suele refugiarse en la cultura. ¿Creés que en esta oportunidad será así?
-Sí, creo que la gente va a refugiarse en propuestas artísticas que lo entretengan y los saque de su cotidianidad y de su Home Office.

