¿Cuánto costó el casamiento de Harry y Meghan?

La boda del príncipe de Inglaterra costó más que la del futuro rey. La corona británica pagó todo. ¿Fue una buena inversión?
 
El 19 de mayo pasado más de dos mil millones de personas de todo el mundo vieron cómo Meghan Markle se volvía parte de la familia real, en una desproporcionada celebración que no se daba desde 2011. El Príncipe Harry y la actual Duquesa de Sussex se casaban en el castillo de Windsor y la boda deslumbró a todo el mundo, menos a quienes critican con dureza a la familia real. 



Las primeras especulaciones llegaron de la mano del vestido Givenchy (diseñado por Clare Waight Keller, la nueva directora creativa de la casa francesa) de aproximadamente 390.000 libras, casi dos millones de pesos argentinos al cambio actual, cuando el de Kate Middleton casi la mitad (un cuarto de millón de libras) en 2011. Según aclaró un comunicado oficial sobre la boda, esos gastos fueron cubiertos por la Familia Real que pagó por los gastos personales flores, el servicio religioso, las decoraciones y la recepción de todos los invitados. 

Pero, además, hubo un gran desembolso que proviene de los impuestos de los contribuyentes. Según medios ingleses, la boda real del duque y la duquesa de Sussex tuvo un costo total de 32 millones de libras, un poco más que 1.600 millones de pesos argentinos. La mayoría fue destinado a la seguridad del evento y otros para fondos que utilizó el Departamento para la Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Reino Unido. Este último desembolso del gobierno incluyó el costo de banderas, pancartas, pantallas grandes, barreras de control y eliminación de basura. 



Los medios locales redondean con que la boda de Harry terminó costando 8 millones de libras más que la boda de William en 2011, pero aclaran que esto se debe al gasto extra en seguridad debido a las reiteradas amenazas terroristas. Si bien el costo de la boda del Príncipe Harry y Meghan Markle puede parecer demasiado alto para algunas personas, hay que indicar que directa e indirectamente inyectó en la economía inglesa más de 100 millones de libras esterlinas y lo sigue haciendo.

El último gran casamiento real fue visto por dos mil millones de personas en todo el mundo, pero todo no quedó ahí. Hoy se sigue vendiendo merchandising de la flamante familia real y miles de personas siguen viajando para seguir las actividades de los miembros reales. Finalmente, la cara boda termina volviendo a las arcas comunales y a los bolsillos ingleses.