Caso Celeste: la autopsia reveló que el disparo causó una hemorragia cervical
Al momento del homicidio, la adolescente de 14 años se encontraba en el asiento del acompañante. La bala tiene orificio de ingreso por la izquierda. Tras matarla, el asesino la arrojó en un aljibe
La autopsia determinó que la muerte de Celeste Caballero, quien fue encontrada asesinada en un aljibe, fue de un disparo cuando se hallaba arriba del automóvil del autor del hecho, Carlos Miguel Heredia.
Según confiaron fuentes vinculadas al caso, la adolescente murió como consecuencia de una “hemorragia cervical debido a herida por proyectil de arma de fuego”.
Tras la confesión y el hallazgo del cuerpo de Celeste, los investigadores secuestraron un revólver calibre 38 del automóvil Corsa que pertenece al acusado del femicidio de la menor.
Ahora será sometido a una pericia balística para confirmar si se condice con las lesiones que se advirtieron en la autopsia.
Celeste Caballero y el principal sospechoso del crimen vivían a pocas cuadras en la localidad de Oliva.
Para la Fiscalía, la adolescente de 14 años recibió el disparo mientras se encontraba sentada en el asiento de acompañante del vehículo, y él en el del conductor.
Según el informe médico “la bala tiene orificio de entrada delante del conducto auditivo externo izquierdo y orificio de salida ubicado en cara lateral derecha del cuello, a 3 centímetros por debajo del goñón (ángulo del maxilar inferior).
El femicidio de Celeste Caballero incorporó tras la confesión más elementos de valor para la causa.
Según se conoció, en su vivienda se secuestró un cubre-volante de goma con sangre, que habría quitado tras el episodio. Desde el mismo se tratará de levantar alguna muestra que permita un cotejo de ADN.
También se hallaron restos de papeles con los que ploteó el auto en los últimos días y un frasco de aerosol con el que pintó el arma (plateado), además de restos de papel en los que puso el revólver para pintarlo. Esto habría sido para borrar sus huellas y se condice con el arma secuestrada, que está sobrepintada de plateado.
La Fiscalía también ordenó muestras químicas en el auto, y pericias psiquiátricas y psicológicas en el imputado.
Según confiaron fuentes vinculadas al caso, la adolescente murió como consecuencia de una “hemorragia cervical debido a herida por proyectil de arma de fuego”.
Tras la confesión y el hallazgo del cuerpo de Celeste, los investigadores secuestraron un revólver calibre 38 del automóvil Corsa que pertenece al acusado del femicidio de la menor.
Ahora será sometido a una pericia balística para confirmar si se condice con las lesiones que se advirtieron en la autopsia.
Celeste Caballero y el principal sospechoso del crimen vivían a pocas cuadras en la localidad de Oliva.
Para la Fiscalía, la adolescente de 14 años recibió el disparo mientras se encontraba sentada en el asiento de acompañante del vehículo, y él en el del conductor.
Según el informe médico “la bala tiene orificio de entrada delante del conducto auditivo externo izquierdo y orificio de salida ubicado en cara lateral derecha del cuello, a 3 centímetros por debajo del goñón (ángulo del maxilar inferior).
El femicidio de Celeste Caballero incorporó tras la confesión más elementos de valor para la causa.
Según se conoció, en su vivienda se secuestró un cubre-volante de goma con sangre, que habría quitado tras el episodio. Desde el mismo se tratará de levantar alguna muestra que permita un cotejo de ADN.
También se hallaron restos de papeles con los que ploteó el auto en los últimos días y un frasco de aerosol con el que pintó el arma (plateado), además de restos de papel en los que puso el revólver para pintarlo. Esto habría sido para borrar sus huellas y se condice con el arma secuestrada, que está sobrepintada de plateado.
La Fiscalía también ordenó muestras químicas en el auto, y pericias psiquiátricas y psicológicas en el imputado.