Con la crisis, crecen los deudores por los panteones
Las mutuales admiten que se ven perjudicadas ya que la situación empeoró y deben afrontar en soledad los gastos. “Cada vez hay más gente con deudas y no tenés a quién reclamar”
La crisis económica de los últimos años ha empeorado la problemática que históricamente han tenido las mutuales para cobrar los panteones a los familiares de los fallecidos. Si bien la morosidad ha sido un factor constante, actualmente la situación ha empeorado, ya que incluso nichos de tan sólo un año de antigüedad ya están con deudas.
La situación se hace cada vez más visible en la necrópolis local, donde se puede observar una cantidad cada vez mayor de carteles pegados en las hornacinas con la advertencia de “inminente desalojo por falta de pago”.
Las mutuales aseguran que se ven perjudicadas porque la normativa municipal impide que los restos sean removidos de los nichos antes de los 20 años y ellos deben cargar con los gastos de mantenimiento pese a no recibir dinero de los allegados de la persona muerta.
“Cada vez hay más gente con deudas y no tenés a quién reclamar”, sostuvo en diálogo con Puntal el delegado de la Unión de Mutuales de Río Cuarto, Néstor Garis, quien admitió que pese a los innumerables reclamos a lo largo de los años por esta temática jamás obtuvieron respuestas.
-¿Cuáles son los gastos que deben enfrentar y qué se les cobra a los familiares de los fallecidos?
- Anualmente las mutuales cobramos un arancel por mantenimiento de lo que es el panteón o nicho. Nosotros tenemos que pagar a una persona que es quien hace todo el mantenimiento del espacio, hay ascensores, por lo que hay que pagar el mantenimiento también y hay que pagar la luz. Es decir, hay que tener todo al día para cumplir con las ordenanzas. Ahí es cuando se presenta el problema. Las personas comienzan a dejar de pagar, muchas veces queda la esposa o esposo de la gente que fallece -generalmente son personas mayores- y los hijos luego no se preocupan. Así llega un momento en que ya no hay a quién cobrárselo. Se mandan notas a los domicilios, pero la mayoría de las veces ya no vive más nadie de los responsables del nicho. Lo otro que sucede es gente que fallece y al poco tiempo muere la esposa o esposo y no queda más nadie.
- ¿Ustedes deben hacerse cargo de todos modos de esos gastos?
-Nos tenemos que hacer cargo de esa persona muerta por 20 años porque la ordenanza nos dice que hasta ese tiempo no se puede sacar el cuerpo del nicho. Recién después de ese tiempo se hace una verificación, es decir se abre (el nicho) para determinar si los restos se pueden reducir. Generalmente en este tiempo todavía no está listo para reducir, o sea se debe esperar a 27 o 30 años. Así que en el caso nuestro los pasamos a tierra por 5 años y tenemos que pagar el canon que nos cobra la Municipalidad para hacer la verificación y pagar también el mantenimiento en tierra. Luego se debe volver a abrir, hay que volver a pagar y lo tenemos que afrontar nosotros porque no hay más nadie que se haga cargo. Lo que hacemos las entidades es comenzar a pegar carteles con la leyenda “Nicho próximo a desalojar” para que, si va a algún familiar, se acerque a la mutual y pueda regularizar, pero asimismo no logramos los objetivos.
-¿Con la crisis la problemática se recrudeció?
- Esto ha empeorado mucho, tenemos ahora por ejemplo dos nichos de un año de antigüedad que ya no los pagan más, están con deuda. O sea que nosotros al menos nos tendremos que encargar de los gastos por 19 años más. Es un tremendo problema. Si bien tenemos un reglamento interno que nos dice que si los familiares no pagan tenemos derecho a sacar los restos del nicho, hay una legislación municipal que nos dice que debemos mantenerlos por 20 años sin tocarlos.
-¿Plantearon la situación al Municipio?
-Tuvimos hace varios años reuniones con la Municipalidad porque antes se pagaba un canon que ahora ya no se abona más. Planteamos crear la figura que nosotros denominamos “nicho olvidado”. Es decir, cuando a nosotros no nos pagan, que no se nos cobren los cánones para las reducciones o que nos cobren menos. Lamentablemente esto nunca se tuvo en cuenta y ahora, por ejemplo, si debemos reducir cinco cuerpos tenemos que pagar entre 2.500 a 3.000 pesos y lo debemos afrontar nosotros, esto no lo recuperamos más.
-¿Cuánto cuesta hoy el pago de un nicho para los familiares?
- El costo más o menos asciende a unos 750 pesos promedio y se cobra de manera anual. Se suele cobrar de una vez, aunque hay algunas que lo fraccionan en tres o cuatro veces para que le salga menos a la gente.
- ¿La cremación también es una salida a la problemática de la falta de pago?
- Sí, hoy entre el 65 y el 60 por ciento de los fallecimientos van a cremación. Es un porcentaje muy alto, y esto sin duda ayuda.
La situación se hace cada vez más visible en la necrópolis local, donde se puede observar una cantidad cada vez mayor de carteles pegados en las hornacinas con la advertencia de “inminente desalojo por falta de pago”.
Las mutuales aseguran que se ven perjudicadas porque la normativa municipal impide que los restos sean removidos de los nichos antes de los 20 años y ellos deben cargar con los gastos de mantenimiento pese a no recibir dinero de los allegados de la persona muerta.
“Cada vez hay más gente con deudas y no tenés a quién reclamar”, sostuvo en diálogo con Puntal el delegado de la Unión de Mutuales de Río Cuarto, Néstor Garis, quien admitió que pese a los innumerables reclamos a lo largo de los años por esta temática jamás obtuvieron respuestas.
-¿Cuáles son los gastos que deben enfrentar y qué se les cobra a los familiares de los fallecidos?
- Anualmente las mutuales cobramos un arancel por mantenimiento de lo que es el panteón o nicho. Nosotros tenemos que pagar a una persona que es quien hace todo el mantenimiento del espacio, hay ascensores, por lo que hay que pagar el mantenimiento también y hay que pagar la luz. Es decir, hay que tener todo al día para cumplir con las ordenanzas. Ahí es cuando se presenta el problema. Las personas comienzan a dejar de pagar, muchas veces queda la esposa o esposo de la gente que fallece -generalmente son personas mayores- y los hijos luego no se preocupan. Así llega un momento en que ya no hay a quién cobrárselo. Se mandan notas a los domicilios, pero la mayoría de las veces ya no vive más nadie de los responsables del nicho. Lo otro que sucede es gente que fallece y al poco tiempo muere la esposa o esposo y no queda más nadie.
- ¿Ustedes deben hacerse cargo de todos modos de esos gastos?
-Nos tenemos que hacer cargo de esa persona muerta por 20 años porque la ordenanza nos dice que hasta ese tiempo no se puede sacar el cuerpo del nicho. Recién después de ese tiempo se hace una verificación, es decir se abre (el nicho) para determinar si los restos se pueden reducir. Generalmente en este tiempo todavía no está listo para reducir, o sea se debe esperar a 27 o 30 años. Así que en el caso nuestro los pasamos a tierra por 5 años y tenemos que pagar el canon que nos cobra la Municipalidad para hacer la verificación y pagar también el mantenimiento en tierra. Luego se debe volver a abrir, hay que volver a pagar y lo tenemos que afrontar nosotros porque no hay más nadie que se haga cargo. Lo que hacemos las entidades es comenzar a pegar carteles con la leyenda “Nicho próximo a desalojar” para que, si va a algún familiar, se acerque a la mutual y pueda regularizar, pero asimismo no logramos los objetivos.
-¿Con la crisis la problemática se recrudeció?
- Esto ha empeorado mucho, tenemos ahora por ejemplo dos nichos de un año de antigüedad que ya no los pagan más, están con deuda. O sea que nosotros al menos nos tendremos que encargar de los gastos por 19 años más. Es un tremendo problema. Si bien tenemos un reglamento interno que nos dice que si los familiares no pagan tenemos derecho a sacar los restos del nicho, hay una legislación municipal que nos dice que debemos mantenerlos por 20 años sin tocarlos.
-¿Plantearon la situación al Municipio?
-Tuvimos hace varios años reuniones con la Municipalidad porque antes se pagaba un canon que ahora ya no se abona más. Planteamos crear la figura que nosotros denominamos “nicho olvidado”. Es decir, cuando a nosotros no nos pagan, que no se nos cobren los cánones para las reducciones o que nos cobren menos. Lamentablemente esto nunca se tuvo en cuenta y ahora, por ejemplo, si debemos reducir cinco cuerpos tenemos que pagar entre 2.500 a 3.000 pesos y lo debemos afrontar nosotros, esto no lo recuperamos más.
-¿Cuánto cuesta hoy el pago de un nicho para los familiares?
- El costo más o menos asciende a unos 750 pesos promedio y se cobra de manera anual. Se suele cobrar de una vez, aunque hay algunas que lo fraccionan en tres o cuatro veces para que le salga menos a la gente.
- ¿La cremación también es una salida a la problemática de la falta de pago?
- Sí, hoy entre el 65 y el 60 por ciento de los fallecimientos van a cremación. Es un porcentaje muy alto, y esto sin duda ayuda.