Río Cuarto | Cementerio

El Cementerio y la falta de un proyecto para conservar su patrimonio histórico

Si bien se han realizado algunas obras, aún no está claro qué se quiere hacer con las estructuras más antiguas que hay en la necrópolis. El lugar también representa un espacio arquitectónico de suma relevancia.
 
Pese a las distintas propuestas para que el Cementerio de la Concepción se transforme en un espacio de referencia cultural en Río Cuarto, la idea central no termina de prender, al menos desde el punto de vista del cuidado del patrimonio del lugar.

Como se sabe, la necrópolis local alberga gran parte de la historia riocuartense. Allí están, por ejemplo, los panteones y las tumbas de las familias que forjaron la ciudad. 

También es un punto de referencia para conocer más sobre la arquitectura. De hecho, hace unos años se publicó un relevamiento realizado por alumnos de la Universidad de Mendoza en el que se destacaron los mausoleos históricos más importantes del Cementerio. 

Paralelamente, Nora Codoni escribió un libro en el que reflejó la vinculación que ha tenido la necrópolis con la ciudad a lo largo de su historia.

El principal problema del presente radica en la falta de mantenimiento de las estructuras más antiguas. 

Evidentemente, hay familias que han abandonado los panteones y tumbas, por lo que el Estado es el que debe velar por su conservación. 

Si bien es real que el Municipio ha iniciado un proceso de mejoras en el Cementerio (ver aparte), no menos cierto es el hecho de que hay poca claridad respecto a qué hacer con las viejas edificaciones. 

Una muestra sobre la falta de rumbo es que, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta el año pasado, el Municipio no autorizó visitas guiadas durante el 2018. 

Un viejo problema

La difícil situación del Cementerio no es algo que se haya iniciado durante la actual gestión municipal. El deterioro y la falta de un proyecto a largo plazo vienen desde hace mucho tiempo. 

En los últimos años se especuló con la apertura de una calle interna dentro de la necrópolis, la instalación de cámaras de vigilancia para evitar hechos vandálicos y de inseguridad, y el desarrollo de salas velatorias. Sin embargo, nada de eso se concretó. 

Parte de lo mucho que hay

El sector norte es el más antiguo del Cementerio y data del año 1863 (hace 155 años), cuando Río Cuarto todavía era villa. En esa zona está gran parte del patrimonio histórico y arquitectónico de la necrópolis. 

-Réplica de la estatua a la madre, hecha por Líbero Pierini. Data de 1936 y es una escultura de cuerpo entero. Mezcla de cal, arena y cemento. Está modelada con mezcla y aparece escoltada por estatuas de ángeles de mármol blanco. (El propio Líbero Pierini está sepultado en el lugar)

-Panteón de la familia Kowalk. Hortensia Gardey y Carlos Kowalk fueron los donantes de la actual Maternidad municipal, que lleva sus nombres.

-Capilla San Roque. Data del año 1918, actualmente no se utiliza. Fue realizada bajo la orden franciscana, donde se pueden observar ciertas características del arte bizantino.

-Panteón de los Andrew. La familia fue una de las más importantes de la elite social, ya que el señor Andrew fue mano derecha de Ambrosio Olmos. Uno de sus hijos, Edgardo Andrew, nacido en la estancia “El Durazno” en 1895, fue enviado a estudiar a Inglaterra cuando tenía 16 años, en 1911. Al año siguiente le escribió a su enamorada (que vivía en Buenos Aires) para decirle que se iba a los Estados Unidos en el Titanic. Fue una de las 1.517 víctimas que tuvo el hundimiento del barco.

-La Florencita. El panteón es un santuario popular. Florencia Matilde Ordóñez Caballero nació en Río Cuarto en 1906 y falleció a los pocos años, el 23 de enero de 1924, atribuyéndosele una capacidad milagrosa. Por esa razón,  numerosas personas le realizan peticiones con devoción religiosa.

-Panteón de los maestros. Tiene forma de pirámide, corresponde a los maestros que fueron protagonistas de la educación y formación en la ciudad. Están los restos de los hermanos Clodomira y Sebastián Vera. 

-Familia Argüello. Este panteón fue declarado de Interés Histórico Municipal. En el lugar hay una urna con tierra de Mendoza, del campo santo donde descansan los Mártires Riocuartenses.  

Finalmente, cabe destacar que también están los panteones de otras familias tradicionales de la ciudad como: Vélez, Boasi, Jorba, Alonso, Irusta, Zapata, Yedro, Maidana, Ordóñez (donde están los restos de Ignacio Fotheringham) y Argüello (donde están los restos del Coronel Antonio Baigorria).

Nicolás Cheetham

Redacción Puntal