El consumo de cemento mostró en el mes de mayo una recuperación con relación al piso alcanzado en abril, mes durante el cual se habían sentido con mayor intensidad los efectos derivados de la cuarentena social impuesta en el marco de la crisis sanitaria desatada por la pandemia mundial del Covid-19. El Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción mostró que durante el mes bajo análisis el consumo de cemento evidenció un alza del 60,7% mensual, que llevó la tasa de contracción interanual al 32,8%, la baja más moderada desde el mes de febrero. “De hecho, es dable apreciar que la merma resultó apenas 7,3 puntos porcentuales más elevada que en aquel entonces (-25,5%), mientras que fue 13,8 puntos más baja que la de marzo (-46,6%) y 22,4 puntos menor a la de abril (-55,2%)”, indicó en su informe de coyuntura.
En términos absolutos, los más de 648 mil toneladas consumidas durante el mes de mayo representaron el nivel más bajo desde el año 2005, cuando el consumo en abril había sido el menor desde el año 2003.
Mayo evidenció una marcada divergencia entre el comportamiento del consumo según envase. Así, mientras que el consumo de cemento a granel, pese a mostrar una disminución de su tasa de contracción, volvió a experimentar un fuerte descenso interanual del 68,5%, el realizado en bolsa tuvo apenas una merma del 3,1%.
La evolución del consumo en términos territoriales también tiende a convalidar esa apreciación.
“Como era de esperar a partir de la implementación de una cuarentena diferenciada, las grandes jurisdicciones del país, y en particular el Área Metropolitana de Buenos Aires, tuvieron un comportamiento considerablemente más desfavorable. En efecto, el consumo de cemento cayó en ellas un 45,5% interanual, mientras que en las restantes dicha merma fue del 9,7%”, detalló.
A su vez, al interior de esos dos grandes conjuntos de jurisdicciones se visualizaron notorias heterogeneidades. El AMBA fue una de las dos zonas más afectada, experimentando una baja interanual del 53%, que fue tan sólo superada por la caída del 56,5% correspondiente a la provincia de Tierra del Fuego. Detrás se ubicó Córdoba con una caída del 43,5%.

