En la actualidad, son tratados 140 adictos en la ciudad, de acuerdo con la información oficial.
La obra se llevará a cabo en una vivienda ubicada junto al Dispensario N° 6, en calle Río Segundo al 600 y estará lista en 90 días.
La apertura de sobres se llevará a cabo el 7 de julio.
La intención es contener a las víctimas de este flagelo.
“En el lugar se realizarán reformas para adaptar la casa a su nueva función. El edificio contará con un SUM como espacio común, un consultorio y un área recreativa para la realización de talleres”, dijo ayer el subsecretario de Salud, Isaac Pérez Villarreal.
Por su lado, la responsable del área municipal de Adicciones, Cecilia Azócar, manifestó: “La idea es conformar un equipo interdisciplinario, que cuente con atención en psiquiatría, servicio farmacológico y articular con el área de Deportes para ofrecer becas deportivas a quienes adhieran al tratamiento. Además, trabajamos de forma articulada con las áreas de Empleo y Desarrollo Social para acompañar la construcción de nuevos proyectos de vida”.
Según se informó oficialmente, uno de los ejes principales del plan es el acompañamiento y la contención en el territorio, con el objetivo de fortalecer la asistencia integral de las personas con consumos problemáticos, impulsar factores protectores y favorecer el desarrollo de habilidades psicosociales.
Respecto de los plazos, se prevé que a fin de año estará listo el lugar para las personas con adicciones.
La creación de un Centro Asistencial en Adicciones fue una promesa de campaña del intendente Guillermo De Rivas.