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El comercio vuelve paso a paso: limpieza, cambio de temporada y ajustes para retomar la actividad

Unos pocos se animaron a abrir sus puertas y la mayoría optó por realizar tareas internas, especialmente de higiene y renovación de mercadería. Apuestan a la venta por delivery

Vidrieras empapeladas con diarios, telas en los frentes y alguna hendija por la que se filtraba la luz interior mostraban el paisaje del centro comercial de la ciudad ayer, con mayor actividad, pero puertas adentro. Muchos en el ingreso habían colocado un cartel advirtiendo que operaban con cadetería y que vendían adaptados al contexto de coronavirus: vía on line, telefónica o personalmente pero atendiendo desde la vereda a los clientes.

Fue el primer día, después de una larga cuarentena de 32 jornadas de puertas cerradas, en que muchos locales volvieron a mostrar movimiento. Las ventas no fueron significativas ni mucho menos, pero sirvió para que muchos comenzaran a ponerse en marcha. Por eso hubo antes que nada tareas de limpieza y desinfección. En el ingreso a los locales que tenían sus puertas abiertas, que eran muy pocos, lo primero que se advertía era un pote de alcohol en gel, algún balde con lavandina, guantes y trapos de limpieza. También desodorantes sanitizantes. Cada uno tenía un arsenal de limpieza y no había excepciones.

El mensaje que vienen replicando las autoridades del Centro Empresario y la Cámara Mercantil, junto a los funcionarios municipales, es el de prestar máxima atención a las cuestiones sanitarias. “Si podemos flexibilizar la atención para permitir que empecemos a facturar algo antes de que llegue fin de mes y así afrontar los costos fijos que tenemos, lo menos que podemos hacer es cumplir y hacer todo lo necesario para evitar problemas y que el comercio sea un foco de contagio. Por eso el protocolo es clave”, explican desde el Cecis.

El protocolo es un instructivo de casi 100 páginas que elaboraron especialistas en el Centro Empresario para cuando llegue la posibilidad al menos de abrir con restricciones, como finalmente pasó esta semana.

Allí se hace especial hincapié en la necesidad de cumplir con la higiene y medidas de seguridad para evitar contagios de Covid-19. Y se establecen espacios, disposiciones y roles para cada una de las personas que estén dentro del local, ya sean empleados o clientes.

Muchos empezaron ayer a aplicar este capítulo y así había bares que abrieron sólo bajo la modalidad de delivery para distribuir café a lugares cercanos y mientras tanto avanzaron con una limpieza profunda de los salones y del mobiliario. Los trabajadores utilizaban barbijos y, en muchos casos, también guantes.

Las tiendas encontraron una situación particular porque en medio de la cuarentena se produjo el cambio de estación. Cuando cerraron sus puertas estaba la liquidación del verano en marcha, que sirve para reunir recursos para afrontar la de invierno, que siempre es más costosa. El 20 de marzo, y con el clima aún dominado por las altas temperaturas, las vidrieras estaban ocupadas por la ropa de verano y en pequeñas porciones se ubicaba algún “adelanto de temporada”. Por eso muchos comenzaron a desvestir maniquíes y a renovar el frente de los locales, que en muchos casos permanecieron tapados por diarios o telas hasta terminar con el recambio.

“Estamos con mucho trabajo atrasado porque un comercio que estuvo 30 días cerrados tiene desde tareas de limpieza, papeles atrasados y en nuestro caso hay que traer la temporada de otoño-invierno y guardar todo lo que sobró de verano, que es bastante porque nos perdimos una parte importante del período de liquidación”, explicó un comerciante de calle Colón que ayer abrió la puerta de su local después de haberle puesto llave la noche del 19 de marzo.

A pocas cuadras de allí, algunas galerías permanecían con sus puertas cerradas, al igual que buena parte de los locales del centro. Sobre el bulevar Roca, el panorama era similar: pocas puertas abiertas, algunos con trabajo interno y otros que permanecían en cuarentena.

Del otro lado del cuadrante comercial, en calle Alberdi, un negocio de complementos dietéticos mostraba su puerta entreabierta y un gran cartel escrito a mano que indicaba su canal de venta: por delivery. “Tengo una clientela bastante estable y eso me permite más o menos mantenerme en cuanto al nivel de ventas. Me contactan por teléfono, me mandan un mensaje y coordinamos el envío con un cadete. Tengo la puerta así para evitar que la gente entre, la atiendo desde adentro y así mantenemos el cuidado necesario”, explicó el comerciante.

Horario corrido para evitar doble viaje

Uno de los puntos centrales también vinculado al nuevo esquema comercial que sigue en proceso de ajuste y que irá evaluándose a medida que pasen los días, tiene que ver con el horario de apertura y cierre de los comercios. Muchos optaron por hacer por ahora de 9 a 13. “Es un primer paso y lo que queremos lograr es evitar que tengamos que avanzar y luego retroceder y volver a cerrar todo. Tenemos que ser conscientes de esta situación, que es muy delicada, y contar con el máximo nivel de compromiso y responsabilidad de todos”, pidió un dirigente mercantil mientras abrochaba papeles que encontró debajo de la puerta cuando reabrió su local.

Algunos comercios que venden alimentos, optaron por un ampliado de 9 a 15 horas.