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La CGT anunció un paro general con las CTA tras el avance de la reforma laboral

La CGT confirmó un paro general junto a las dos CTA, sin fecha definida, y un plan de protestas sectoriales tras el avance de la reforma laboral

 

La CGT formalizó este jueves lo que venía cocinando en los últimos días: un paro general junto a las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), aunque sin fecha estipulada. El anuncio llegó tras la reunión del Consejo Directivo en la sede de la calle Azopardo, convocada para definir los pasos a seguir después del avance de la reforma laboral.

El encargado de dar la información fue Jorge Sola, uno de los tres miembros del triunvirato, acompañado por Octavio Argüello, de Camioneros, y Horacio Arreceygor, del SATSAID. Sola aclaró que no existe una fecha concreta para la medida de fuerza y que el cronograma estará determinado por mesas de acción integradas por representantes de todas las centrales.

Antes de llegar a la huelga general, la CGT prevé un esquema escalonado que comenzaría con protestas sectoriales: volanteadas, asambleas por turnos y acciones en los medios. Recién al final de ese recorrido vendría la gran medida de fuerza nacional, que sería el quinto paro general en la era Javier Milei.

Tensión interna

El anuncio no disimula las diferencias que existen dentro de la propia central. Un grupo de gremios integrado por La Fraternidad, conducida por Omar Maturano; Gastronómicos (UTHGRA), encabezada por Luis Barrionuevo; y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), con Roberto Fernández al frente, había salido a reclamar una huelga general de 36 horas. Sin embargo, ese pedido no encontró eco entre los dirigentes de mayor peso en la conducción.

Desde el ala mayoritaria, el llamado sector dialoguista, consideran que no hay condiciones para un paro general en el corto plazo y prefieren el esquema gradual. Algunos referentes de la cúpula cuestionaron en privado el endurecimiento de esos gremios, señalando que en paros anteriores sus afiliados no adhirieron y que restaurantes, bares y cafeterías funcionaron con normalidad.

En ese marco, no pasó desapercibida una reunión reciente entre Cristina Jerónimo, otra de las triunviras, y Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros y uno de los referentes del sector más combativo que presiona por medidas más contundentes contra el Gobierno.

Más allá de la disputa interna, Sola trazó un horizonte político más amplio para la CGT. Afirmó que la apuesta de la central pasa por construir un proyecto político a favor de los trabajadores y convocó a sumar a jubilados, personas con discapacidad y estudiantes a este plan de acción.