Chasqui: la mejor recopilación, con lo más picante de la semana
Ganadores y perdedores de las elecciones en Río Cuarto
Queda claro que, en toda contienda electoral, al llegar a la final de la misma (nada más y nada menos que el recuento de los votos) siempre quedan definidos los bandos de los ganadores y los perdedores.
Pero no siempre los ganadores terminan formando parte del equipo que se quedó con la victoria, ni tampoco los perdedores se cuentan entre las filas de los que sumaron menos votos.
En el caso de Córdoba queda claro que el gran ganador de la contienda electoral es el ahora gobernador electo Martín Llaryora, quien, además de poder festejar que comandará los destinos de la provincia a partir del 10 de diciembre y por los cuatro próximos años, puede sonreír por partida doble, ya que su triunfo en las elecciones viene cimentado nada más y nada menos que por los dos territorios donde él mismo gestionó (Córdoba capital y San Francisco), lo que demuestra a las claras la estima y la confianza que le tienen los vecinos de las ciudades donde él fue intendente.
En la vereda de enfrente está Luis Juez, a quien por tercera vez los cordobeses le dieron la espalda y le negaron su deseo de ser gobernador de la Provincia (¿Habrá sido la última chance en la carrera política de Juez de ser gobernador?).
Pero la pregunta que nos hacemos en el Chasqui es ¿quiénes fueron los ganadores y los perdedores de las elecciones en Río Cuarto?
A la hora de buscar en los ganadores no quedan dudas de que los victoriosos fueron Ariel Grich, Gabriel Abrile y el grupo de intendentes radicales del sur de Córdoba que apostaron por el intendente de Monte de los Gauchos para que ganara el departamento y llegara a la Legislatura.
Grich, actual intendente de Monte de Los Gauchos, tuvo la desventajosa tarea de competir con el intendente de la capital alterna de la provincia (Juan Manuel Llamosas) y ante un aparato electoral inmensamente superior al de él y se las apañó para demostrar con su carácter firme y austero que era la opción que los riocuartenses querían para hacer escuchar su voz en la Legislatura.
Esta victoria de Grich estuvo apuntalada desde el principio por el grupo de intendentes radicales del departamento, quienes se plantaron ante Juez para que el Gringo fuera el candidato.
El otro gran punto de apoyo que tuvo Grich fue el del precandidato a intendente de Río Cuarto Gabriel Abrile, quien le abrió las puertas de la ciudad para que militara sus propuestas y caminó junto con él, codo a codo, para brindarle el apoyo local que Grich necesitaba, hablándole al electorado que sigue al Gabi, siendo uno de los puntos destacados a la hora de explicar la apabullante victoria de Grich en el circuito más poblado de la ciudad de Río Cuarto (el Centro), donde el radical ganó por más de 15 puntos sobre el candidato de Hacemos Juntos por Córdoba.
Pero en este armado de Juntos por el Cambio también hubo grandes perdedores y se trata de la agrupación 30 de Octubre (de la mano de su referente, Gonzalo Parodi), quienes apostaron por borrar de las listas a grandes referentes del radicalismo (como los exintendentes Juan Jure y Antonio Rins) para poner en el fondo de la lista a nombres como los de Lucas Castro, Viviana Pomiglio y Graciela Correa, quienes también quedaron en la lista de grandes perdedores, ya que no solo no ingresaron en la Legislatura, sino que además tuvieron un papel altamente secundario y desdibujado en la campaña.
Un párrafo aparte se lleva en esta lista de perdedores la sociedad que conformaron Marcos Carasso (el candidato a vicegobernador, quien desde su designación se transformó en la piedra de la discordia para propios y extraños en el radicalismo) y Gonzalo Luján.
Cabe recordar que Luján (precandidato a intendente del radicalismo para Río Cuarto) fue uno de los primeros radicales de la ciudad que apoyó la candidatura de Luis Juez sobre el propio hombre de su partido, Rodrigo de Loredo. Este apoyo de Luján viene de la sociedad que mantiene con Carasso, quien nombró al socio de Luján como su asesor en la Cámara de Diputados de la Nación, y como contrapartida Luján le alquiló su propio estudio en Río Cuarto para que Carasso tuviera su comité de campaña, en vez de hacerlo en la propia Casa Radical de nuestra ciudad.
Además, cabe destacar que a Carasso primero fueron las mujeres del centenario partido quienes le recriminaron al hombre de General Cabrera que debía dejar el lugar en la fórmula a una mujer pero, lejos de escuchar el reclamo, Carasso se abulonó al cargo y entre gallos y medianoche quiso además cerrar su doble candidatura como primer legislador para asegurarse en un escenario de derrota (como el que terminó siendo) al menos un puesto en la Legislatura.
La rápida reacción de todo el partido hizo que Carasso renunciara un día después del cierre de las listas a su doble candidatura por Twitter, aunque la relación con el partido que preside en Córdoba no volvió a ser la misma.
Para ponerle una frutilla al postre de la performance de Carasso en las elecciones, los últimos sondeos de imagen y conocimiento de los dirigentes arrojaron como dato saliente que más del 50% del electorado del sur de Córdoba (supuestamente su territorio) no lo conocía.
Vencedores vencidos
Por el lado del PJ local también quedaron heridos más allá del triunfo de Llaryora.
El escrutinio final marcó que en la ciudad el intendente Juan Manuel Llamosas (tercero en la línea de sucesión de la Provincia desde el próximo 10 de diciembre) terminó perdiendo en su ciudad por más de 5 puntos.
El “Dale valor a Río Cuarto” con el que Llamosas salió a pedir el voto para él, terminó siendo un desaire por parte de su electorado, quien pondera de buena manera la imagen del intendente, que no ve grandes problemas en la gestión, pero que claramente no lo ve a Llamosas como la figura provincial que pueda defender las necesidades del sur cordobés en el gobierno provincial.
Este dato no es menor para el actual intendente, ya que además de tener que definir su futuro en diciembre (¿Se quedará a cumplir su mandato como intendente o se irá a la Legislatura?) tiene que comenzar a trabajar en formar a su sucesor para tratar de retener la intendencia de la ciudad.
Precisamente el tema del sucesor es una de las cosas que dejaron más preocupado a Llamosas después de esta fallida performance electoral, ya que desde el riñón del intendente no ocultan su malestar con el desempeño de los funcionarios municipales en esta elección: “Lo dejaron solo a Juan Manuel, muy pocos del equipo de gestión salieron a jugar la elección y militar la candidatura de su jefe político en la calle”, le dijeron al Chasqui.
“El intendente tomó nota de todo esto y no es descabellado que en los próximos días tome medidas drásticas para cambiar su gabinete y oxigenar la gestión para poder llegar competitivos al año que viene”, agregó la misma fuente.
Como verán, no todo lo que brilla es oro después de una elección y en muchas ocasiones los grandes ganadores se cuentan en los bandos derrotados y los más golpeados tienen que maquillar su dolor detrás de la sonrisa fotográfica de una victoria colectiva.