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Chasqui: la mejor recopilación, con lo más picante de la semana

“Una voz en el teléfono”

Esta historia se desarrolla en Río Cuarto y, si bien comparte el nombre con la recordada novela de la década del 90, que desde la pantalla de Canal 9, bajo la dirección de Alberto Migré y con la actuación de Raúl Taibo paralizó el corazón de todo el país, solo pueden compararse con el final feliz para el protagonista riocuartense.

La locación de este culebrón es el edificio del Pami de calle Alvear (párrafo aparte para el pedido de desalojo de la Justicia Federal por falta de pago) y el principio de la historia se remonta cuatro años atrás en los comienzos del gobierno de Alberto Fernández.

Como en cada comienzo de nuevo ciclo al frente del gobierno nacional, la nueva conducción nombró a quien iba a ser el director de la seccional local del Pami en Río Cuarto y recayó esta responsabilidad en nuestro protagonista, Fernando Bossio.

Bossio arribó a su nueva función ostentando el pergamino de ser un director que llegó a su puesto desde adentro del mismo Pami, ya que era personal planta permanente de la repartición nacional.

Antes de dejar la dirección del Pami, Fernando Bossio fue ascendido en el escalafón de planta permanente de la repartición nacional.

Además, se trataba de un reconocimiento al propio Bossio, ya que, lejos de los puestos jerárquicos dentro del Pami, su función hasta el momento que lo designaron como director era la de telefonista.

Esta situación siempre era recalcada por el propio Bossio, quien se jactaba de conocer el organismo desde lo más profundo de su funcionamiento y por eso trató de imprimirle su impronta personal a su gestión.

Cultor del alto perfil, Bossio decidió ser un habitué de los medios de comunicación y eligió la exposición pública para establecer una comunicación directa con los afiliados del Pami.

Pero la historia de su exposición no siempre fue color de rosas y, cuando surgieron algunos problemas relacionados con su gestión y el manejo del Pami, el propio Bossio no dudó en gritar a los cuatro vientos que su sueño era tener medios de comunicación propios para poder diseminar “su mensaje” sin tener que dar explicaciones de esos temas espinosos de los que no quería hablar.

La inclemencia del almanaque y el revés electoral de su gobierno hicieron que el final de su gestión inexorablemente llegara y, aunque la falta de resolución del gobierno de La Libertad Avanza demorara la remoción de su cargo (Bossio salió personalmente en diciembre a manifestar en los medios que seguía al frente del Pami), el final llegó en la semana con el nombramiento del nuevo director.

Pero, como anticipamos en el comienzo de esta historia, no todas fueron malas noticias para nuestro protagonista, ya que antes de dejar su cargo Bossio fue ascendido internamente dentro de la estructura del Pami y, si bien no se manifestó públicamente cuál iba a ser su nueva labor, sí se dejó en claro que no iba a volver a su antiguo puesto de telefonista.

Es por ello que a partir de mañana el Pami tendrá una nueva voz en el teléfono...