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Clubes que dan contención social piden más apoyo de los organismos estatales

El Rosario Fútbol Club contiene a más de 300 niños de barrios periféricos y destacan la necesidad de acompañamiento para la lucha contra la violencia y las drogas

El trabajo que realizan organizaciones sociales en la ciudad para contener a los niños y adolescentes desde el deporte es constante. Algunas ONG desarrollan proyectos desde hace años y las dificultades a las que se enfrentan son las mismas desde siempre. La falta de recursos y de un acompañamiento real por parte de las autoridades complica el avance de las actividades que se realizan en los barrios más vulnerables de la ciudad.

En diálogo con Puntal, Carlos Gariboglio, referente del Rosario Fútbol Club, comentó cuáles son los esfuerzos que están realizando para poder poner en funcionamiento un nuevo predio en el que están entrenando los más de 300 jugadores a los que la ONG les da contención.

Vemos que los chicos viven en un contexto muy violento, con la amenaza de drogas. Vemos que los chicos viven en un contexto muy violento, con la amenaza de drogas.

El club nació con la intención de que niñas y niños de sectores vulnerables pudieran jugar al fútbol en una liga sin los costos económicos que implica la práctica deportiva. Luego de instalarse en otros terrenos, y ante gestiones con particulares, el club consiguió un predio en el que empiezan nuevamente con acciones para el trabajo.

“Intenté comunicarme con autoridades del Municipio y la Provincia, para advertirles sobre cómo entregan las ayudas a los clubes, que creo que estamos totalmente en desventaja. Si bien son dueños de darle el dinero a quien quieran, creo que deberían mirar un poco para abajo, realmente es preocupante la cantidad de chicos que hay con un montón de problemas y que vemos día a día, pero no recibimos ayuda alguna”, indicó Gariboglio en relación con los subsidios que se entregan a estas instituciones.

El pedido del Rosario Fútbol Club también se realizó desde otras ONG barriales. “Les he dicho que vengan al barrio a conocer la realidad con la que trabajamos, pero de todos modos no he tenido ningún tipo de respuesta. Ya hemos duplicado la cantidad de chicos que tenemos, son más de 300 jugadores del sector de Pizarro, San Eduardo y 400 Viviendas”, sostuvo el entrenador.

- ¿Dónde se encuentran trabajando con el Rosario en este momento?

- Por nuestro esfuerzo y gestiones pudimos dar con un terreno para entrenar en la calle Maipú al 3500; a partir del contacto con un particular, conseguimos a comodato una parte municipal y otra de un privado. Desde el primer momento estamos entrenando ahí, porque hemos tenido que desmalezar todo, ya armamos las canchitas. Nosotros nunca hemos pedido dinero, sino la posibilidad de que nos ayuden con elementos, necesitamos un vestuario, baños para los chicos. Los hemos invitado a que vayan a ver el lugar después de las 18 hs, para que se den cuenta de la cantidad de chicos y padres que se llegan al predio a entrenar.

- El equipo se ha caracterizado por hacer a pulmón muchas actividades para juntar dinero para ayudar a los chicos, ¿en qué situación se encuentran ahora?

- Por el momento no estamos haciendo sorteos o ventas para el vestuario porque desde comienzo de año hemos tenido que hacer mucho gasto para la limpieza del terreno y el inicio de la Liga con todo lo que eso implica: control médico, fichaje, seguro para competir, por eso no podemos hacer más gastos, estamos atados de pies y manos. Con que nos ayuden con materiales ya sería un aporte muy grande.

- ¿Para jugar como locales siguen alquilando otros predios habilitados?

- Sí, tenemos que alquilar otras canchas, y por la noche se hace imposible entrenar, después de las 18hs ya oscurece mucho y es necesario extender los cables para poder poner unos reflectores. Nosotros seguimos apostando a ayudar a los niños, pero no hay respuesta del Estado, no ven la realidad de cada uno y cuáles son las necesidades que tenemos. No soy dueño de la verdad, pero vemos que los chicos viven en un contexto muy violento, con la amenaza de las drogas, alejándose de las escuelas, y nosotros tratamos de que todo eso no suceda, que los chicos tengan otras alternativas en el deporte.