La plaza Güemes de General Deheza hoy viste nuevos colores y sus paredes han tomado vida, expresando las historias del barrio. Y es que la muralista Lorena Tarable junto con pequeños vecinos realizaron una intervención artística en una de las paredes que ahora se destaca entre los juegos y el verde del espacio. Los dibujos son parte de cada uno de los ciudadanos del sector y revelan retazos de su vida cotidiana, relató la artista en diálogo con Puntal.
“Cuando comenzamos los niños fueron los primeros que se interesaron por ver qué dibujos íbamos a hacer. Colaboraron e incluso trajeron a los grandes, que si bien no participaron estaban muy contentos con el trabajo que se hizo”, contó la muralista.
Además de los chicos, la artista fue acompañada por Mónica Galfré, que también estuvo a cargo de las tareas de pintura.
La obra contó con el aval del Municipio primero, ya que fue el secretario de Obras y Servicios Públicos, Juan José Giraudo, quien dio la autorización y los fondos para la concreción del proyecto.
Acerca del trabajo artístico, Tarable relató que en un primer momento hizo “un paneo con los vecinos para ver qué les parecía pintar un mural. Todos me dijeron que sí porque era una pared blanca que no decía nada”. “El lugar se veía un poco abandonado y los chicos juegan mucho ahí. Es un barrio donde hay muchos niños y con esto de la pandemia pasan gran parte del día allí junto a sus abuelas. Durante la tarea nos mandaban pan casero, y otra nos hizo una torta”, detalló.
Dijo que la idea de la intervención surgió como realización de un trabajo final para una capacitación de muralistas, organizada por Aecid, una agrupación de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. “El diseño estaba aprobado por la directora del curso y se hizo en función de lo que la gente quería, por eso se les consultó a los vecinos qué querían ver”, afirmó.
En medio de los dibujos hay una paloma, que según puntualizó Tarable se realizó porque “en ese barrio había un vecino que criaba palomas, tenía un palomar”. “Hay un hombre con un niño plantando un árbol y esto para dar la noción del cuidado de la naturaleza y del lugar. La nena con los brazos abiertos muestra la esperanza con todo lo que sucede en estos tiempos, y los niños jugando al fútbol porque hay dos o tres chicos que van a distintos clubes acá en Deheza y se destacan. Y por último decidimos poner las manitos de los chicos porque colaboraron muchísimo con este trabajo y pintaron con muchas ganas”, señaló.

