Denuncian torturas y detenciones ilegales en medio del caos en Chile
Frente al Palacio de la Moneda volvieron a producirse manifestaciones que culminaron con hechos de violencia. Ya son 18 los muertos.
Las violentas escenas de la represión desatada para sofocar la rebelión popular que mantiene en vilo a Chile desde hace casi una semana pusieron en alerta a las organizaciones defensoras de derechos humanos, que acumulan denuncias sobre torturas, disparos contra civiles indefensos, detenciones ilegales, abusos y todo tipo de maltratos.
En las últimas horas, las fuerzas de seguridad disolvieron con chorros de agua y gases lacrimógenos una nueva manifestación frente al Palacio de la Moneda, en el sexto día desde el inicio de un estallido social que mantiene en vilo al país.
Oficialmente fueron reconocidos 18 muertos. La cifra de fallecidos fue confirmada a los medios de prensa por el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.
En paralelo, se multiplicaron denuncias sobre supuestos actos ilegales que no fueron captados por cámaras de televisión o teléfonos celulares, al tiempo que en las redes sociales se sucedían las polémicas acerca de la veracidad de imágenes sobre brutalidad policíaca que se viralizaron.
El ministro chileno de Justicia, Hernán Larraín, ofreció una conferencia de prensa en la que se refirió a esta situación y advirtió que "todos los que tengan responsabilidades deberán sufrir las consecuencias si se constatan acciones delictivas".
“Nos duele profundamente constatar la existencia de personas que han fallecido o han recibido lesiones graves. Nuestro compromiso con la democracia es irrenunciable y es inseparable del respeto y protección de los derechos humanos y el funcionamiento del Estados de Derecho”, añadió.
La situación llevó al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), un organismo autónomo pero financiado con fondos públicos, a presentar una queja por la falta de transparencia en la difusión de cifras oficiales sobre personas muertas, heridas o detenidas en el curso del estallido social.
Sergio Micco, director del Instituto, advirtió que "la acción policial y militar ha ido in crescendo" en los últimos días, "lo cual se refleja en los números de detenidos, heridos y muertos".
A su vez, el Partido Comunista de Chile denunció que personal de Carabineros concretó esta madrugada detenciones ilegales en un local de las Juventudes Comunistas (JJCC), en medio del toque de queda que regía en Santiago.
La agrupación denunció que tres de sus representantes fueron detenidos y retenidos varias horas en la comisaría Tercera de Santiago, hasta que fueron liberados esta madrugada.
"Esta detención se realizó dentro de un edificio, sin mediar ninguna provocación, sin violar el toque de queda; fueron atacados con gas pimienta y llevados a la 3ra Comisaría de Carabineros de Santiago", señalaron las JJCC en un comunicado.
En las últimas horas, las fuerzas de seguridad disolvieron con chorros de agua y gases lacrimógenos una nueva manifestación frente al Palacio de la Moneda, en el sexto día desde el inicio de un estallido social que mantiene en vilo al país.
Oficialmente fueron reconocidos 18 muertos. La cifra de fallecidos fue confirmada a los medios de prensa por el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla.
En paralelo, se multiplicaron denuncias sobre supuestos actos ilegales que no fueron captados por cámaras de televisión o teléfonos celulares, al tiempo que en las redes sociales se sucedían las polémicas acerca de la veracidad de imágenes sobre brutalidad policíaca que se viralizaron.
El ministro chileno de Justicia, Hernán Larraín, ofreció una conferencia de prensa en la que se refirió a esta situación y advirtió que "todos los que tengan responsabilidades deberán sufrir las consecuencias si se constatan acciones delictivas".
“Nos duele profundamente constatar la existencia de personas que han fallecido o han recibido lesiones graves. Nuestro compromiso con la democracia es irrenunciable y es inseparable del respeto y protección de los derechos humanos y el funcionamiento del Estados de Derecho”, añadió.
La situación llevó al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), un organismo autónomo pero financiado con fondos públicos, a presentar una queja por la falta de transparencia en la difusión de cifras oficiales sobre personas muertas, heridas o detenidas en el curso del estallido social.
Sergio Micco, director del Instituto, advirtió que "la acción policial y militar ha ido in crescendo" en los últimos días, "lo cual se refleja en los números de detenidos, heridos y muertos".
A su vez, el Partido Comunista de Chile denunció que personal de Carabineros concretó esta madrugada detenciones ilegales en un local de las Juventudes Comunistas (JJCC), en medio del toque de queda que regía en Santiago.
La agrupación denunció que tres de sus representantes fueron detenidos y retenidos varias horas en la comisaría Tercera de Santiago, hasta que fueron liberados esta madrugada.
"Esta detención se realizó dentro de un edificio, sin mediar ninguna provocación, sin violar el toque de queda; fueron atacados con gas pimienta y llevados a la 3ra Comisaría de Carabineros de Santiago", señalaron las JJCC en un comunicado.