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"La pandemia ahogó el grito de desesperación del pueblo chileno"

Carlos Caszely, auténtica leyenda del fútbol sudamericano, en diálogo exclusivo con Puntal, habla de todos los temas. Bielsa, la situación social, Pinochet, Salvador Allende, el coronavirus y mucho mas

A los 70 años Carlos Caszely es una auténtica leyenda del fútbol chileno y sudamericano. Producto de una época muy turbulenta que la vivió con mucho compromiso como fueron los años 70. Crack dentro de la cancha, según en él, para quienes no lo vimos, un juego similar al de Sergio Agüero. Fuera del campo de juego un auténtico militante, comprometido con el gobierno de izquierda de Salvador Allende y luego un férreo opositor a la dictadura genocida de Augusto Pinochet, que atravesaria la sociedad chilena durante largos 17 años.

Sin pelos en la lengua, sin esquivar preguntas, filoso e incisivo como dentro del área. Un lujo que nos damos de meternos en el pensamineto de Caszely.

-Se extraña muchísimo el fútbol pero yo creo que no va a volver hasta mediados de septiembre porque si bien es cierto que en Europa regresó y vimos la mayoría de los partidos en España o Inglaterra o lo que hizo Bielsa con el Leeds, es mucho más difícil que vuelva en Sudamérica porque los estadios de aquí no tienen nada que ver con los estadios europeos. No hay que olvidarse que aparte de los jugado-res están los cuerpos técnicos, cuerpos médicos, los utileros, masajistas y un montón de gente detrás que tampoco podría ingresar a los estadios y los camarines, por lo tanto es muy difícil que pueda volver pronto.

- Lo menciona a Bielsa ¿cómo puede calificar todo lo que está haciendo en Inglaterra y lo que hizo en Chile?

-Es excelente, no solo en Chile, en Argentina, en España, ahora en Inglaterra. Es un hombre y un técnico totalmente diferente al resto, que si bien es cierto cuesta entenderle su sistema de juego, pero cuando eso pasa los lleva a campeonar en muchos lugares del mundo. Yo creo que debe ser muy reconocido porque además de fútbol habla de todo, de cine, de literatura. Yo tuve la oportunidad de compartir con él en algún momento, es un hombre muy sensato en cuanto a su trayectoria y a su vida.

-Si bien es muy hermético en cuanto a su vida privada, ¿cómo ha sido el trato personal con él?

-En el tú a tú es extraordinario. El tomó la decisión de no dar notas exclusivas para no favorecer y darle entrevista a una empresa grande y no a esa radio de pueblo pequeña, prefiere hacerlo en conferencia una sola vez.

-¿Cómo ve hoy los tiempos de la Selección Chilena con el colombiano Reinaldo Rueda como entrenador?

-Desgraciadamente estamos retrocediendo en el tiempo. Rueda tiene el estilo colombiano, de mucho toque, de tenencia del balón y no ir tanto en ataque como Bielsa o Sampaoli. Con Rueda vamos a retroceder a los años 70 u 80 en una época donde no se ganó nada, por eso es un retroceso y además no hay que olvidarse que estos chicos están pasando los 30 años y ya no tienen el mismo ritmo de hace diez años atrás.

-Para quienes no lo vimos jugar, ¿cómo era Carlos Caszely como futbolista?

-Te voy a hacer una comparación. Hace un par de años estuve en Barcelona en una rueda de prensa y había un periodista de noventa años, muy querido allí y le preguntaron cuales habían sido los grandes finiquitadores que había visto y él dijo, el chileno Caszely, el brasileño Romario y el argentino Agüero. Para mí es un privilegio que me comparen con esos monstruos del fútbol.

-Social y políticamente ha sido una figura muy comprometida siempre, ¿cómo ve la sociedad chilena hoy, a sabiendas de las protestas del año pasado que fueron tan intensas?

-Yo te diría que la pandemia de coronavirus ahogó el grito de desesperación del pueblo chileno, cuando más de cuatro millones de personas salen a la calle para reclamar por todo lo que está pasando, por la gran diferencia social y económica que hay en Chile. Esto que se gestó después del golpe del 73 y del que todos los políticos siguieron con la misma forma, después de la pseudo democracia que regresó en el año 90 al país.

-Integró el famoso equipo de Colo Colo de 1973 que fue finalista de América y en ese contexto pudo conocer al Presidente Salvador Allende.

-Todos los equipos que triunfan o ganan algo los presidentes aprovechan y los invitan al Palacio de la Moneda. Yo del 73 me acuerdo como si fuese hoy, creo que nos robaron esa copa contra Independiente.

-Fueron tres partidos y desempate en Montevideo.

-El primer partido fue polémico, en Avellaneda, íbamos ganado 1 a 0 y a los 35 del segundo tiempo tras un centro de Giachello meten a nuestro arquero (Adolfo Neff ) con pelota dentro del arco descaradamente, están las imágenes. Cómo será de descarado que un compañero mío Guillermo Paéz le pegó una patada a Giachello en el estómago, el árbitro lo vio y no lo echó. La cantidad de garabatos (insultos) que se le dieron al árbitro paraguayo, nos dimos cuenta que algo no andaba bien. En Chile ter-minamos cero a cero y a mí me anularon un gol legítimo. Hace un año atrás el árbitro brasileño Arpi Filho (quien dirigió el segundo partido, el mismo juez de la final de México 86) reconoció que le recomendaron que Colo Colo no sea campeón de la Copa Libertadores. Ya en Montevideo empatamos 1 a 1, y nos ganan 2 a 1 en el alargue.

-Era un equipazo ese Colo Colo, ¿cómo lo recuerda?

-Era un equipo extraordinario, hace cuatro años asistimos a un partido a beneficio a Cesar Cueto, el jugador peruano, recuerdo que me encontré con Bochini, Cubilla y otras figuras. El “Bocha” me re-conoció que era uno de los más grandes equipos que había visto.

-En tiempos de la dictadura de Pinochet, ¿tuvo alguna vez miedo de que le pase algo?

-Si claro que tuve miedo, soy un ser humano, como cualquier persona, en momentos muy difíciles y complicados. Que te allanen la casa, que te sigan algunos autos, pero tuve la suerte de ser jugador de fútbol, sino hubiese tenido la misma suerte que Víctor Jara (asesinado el 16 de septiembre de 1973 en el Estadio Nacional, a cinco días del golpe de estado).

-Quedó la leyenda de que le negó el saludo a dictador Pinochet, ¿cómo fue esa situación?

-Eso fue antes de partir al mundial de Alemania 74 cuando fuimos a La Moneda invitados por él. Yo le negué la mano, te diría que en representación del noventa por ciento del pueblo chileno que la estaba pasando mal.

-Era muy joven en esos años pero con una gran militancia.

-Yo era un chico que jugaba al fútbol y estudiaba en la universidad. Conocía las dos partes de la vida, la del futbolista que era de lujos, de viajes, de grandes hoteles y comodidades y después la vida universitaria donde muchos compañeros tenían que tomar una o dos micros para poder llegar a clases, juntando monedas para poder almorzar. Por lo tanto nunca estuve al margen de lo que pasaba en nuestro país.

- En Alemania 74 jugaron con tra el campeón, contra ese gran equipo, ¿qué significó esa copa del mundo?

-Nosotros llegamos con una vigi-lancia enorme, no podíamos salir a la esquina o comprar algo. Nos ganó la Alemania de Beckenbauer 1 a 0 con gol de Paul Breitner, des-pués con Alemania Democrática empatamos 1 a 1 y contra Australia en una partido bajo la lluvia donde no se podía jugar, empatamos cero a cero y no clasificamos.

-Le pregunto por la política de Latinoamérica hoy, ¿en líneas generales como la ve?

-Yo insisto que más allá de todos los partidos políticos, el gran pro-blema es el ser humano. Lo ha-blaba tiempo atrás con Eric Cantona, hoy día el ser humano corre sin saber hacia dónde, guia-dos por el dinero. Y por el dinero son capaces de matar a la madre o al hermano y eso desgraciada-mente se está viendo. Venden a los países como si nada y hasta que el ser humano no cambie va a ser muy difícil.