El posible ingreso de Wolf y su grupo inversor en el equipo Alpine el equilibrio de poder en la categoría con su llegada al equipo que integran Franco Colapinto y Pierre Gasly.
Este interés, según información periodística de una publicación inglesa, está impulsada por la disputa personal que tiene Toto Wolf con Christian Horner, ex director del equipo Red Bull, quien desde hace tiempo está interesado y negociando con ingresar al equipo con base en Enstone, pero sin conseguir resultados todavía. El ingreso del grupo de uno de los dueño del equipo Mercedes, provocaría un cambio en relación a las alianzas reales que existen en la categoría.
Según el medio europeo, la magnitud financiera de la operación necesitará la autorización del Grupo Renault, actual propietario del 76 por ciento de Alpine, y la aprobación final de la junta directiva de Mercedes.
Desde los primeros días del año, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, hizo público que Horner buscaba regresar al equipo a través de un consorcio interesado en la misma participación que ahora intenta Wolf, anticipando que existían “varios grupos interesados” en las acciones de Otro Capital, pero evitó mencionar el posible interés del grupo que integra al equipo Mercedes.
La eventual entrada de Wolf como accionista minoritario de Alpine multiplicaría las sinergias técnicas y deportivas entre ambas escuderías, ya que Mercedes suministra la unidad de potencia y la caja de cambio al equipo francés, en un acuerdo que se extenderá, al menos, hasta finales de 2030.
Para los equipos rivales, la posibilidad de que dos escuderías compartan propiedad directa e intereses estratégicos supone una ruptura del principio de equidad deportiva, así lo expresa Zak Brown, director ejecutivo de McLaren, la presencia de un mismo actor con participación en distintos equipos “crea un conflicto de intereses, compromete la equidad deportiva y ofrece ventajas injustas en el intercambio de información técnica”.
En función de ello, Brown le solicitó formalmente a la FIA que introduzca regulaciones para impedir estas prácticas y preservar la integridad de la competencia. Hay que recordar que, por ejemplo, Red Bull tiene su escudería base y un equipo satélite (Racing Bulls), que con el tiempo utilizó para el desarrollo de sus jóvenes pilotos en su desembarco en la Máxima.
Wolf utilizaría como presión para ganarle la partida a Horner, que Mercedes podría utilizar la provisión de motores y cajas para lograr el acuerdo con el grupo Renault.
El valor estratégico de la operación se ve reflejado en la respuesta oficial de las partes implicadas. Un portavoz de Mercedes F1 dio detalles sobre el plan: “Mercedes es un socio estratégico clave de Alpine y se nos mantiene informados de los últimos desarrollos”. Desde el equipo con sede en Enstone, la comunicación fue más genérica: señalaron que la escudería “es contactada regularmente por múltiples partes e inversores potenciales” respecto a las acciones de Otro Capital y que el equipo “no comenta sobre nombres o individuos específicos”.
Además, indicaron que “cualquier negociación no es asunto del equipo, sino entre los accionistas y las partes que expresan interés. El enfoque principal es la tarea inmediata, que es el inicio de la temporada de carreras y lograr una recuperación sostenida del rendimiento en pista”.
Entre los inversores de renombre de Otro Capital, el grupo que podría desprenderse de su participación en Alpine, figuran personalidades como Anthony Joshua, Rory McIlroy y Trent Alexander-Arnold. Hasta el momento, Otro Capital declinó comentar sobre la posible oferta de Mercedes.