Regionales | ciclistas | misión solidaria |

15 años de solidaridad: ciclistas ayudan a familias carecientes

Cada año, en el mes de septiembre, un grupo de ciclistas de la región y vehículos de apoyo recorren más de 500 kilómetros para llevar insumos a personas de Difunta Correa y Bermejo

Desde 2007, un grupo de personas de distintas localidades de la región de Córdoba, como Sampacho, Coronel Moldes, Bulnes, Río Cuarto, Laboulaye y más, viajan hasta Difunta Correa, San Expedito y Bermejo en sus bicicletas para llevar insumos a familias carecientes de ese sector de la ciudad.

La primera vez que se realizó fue en septiembre de 2007, cuando alrededor de 26 ciclistas realizaron esta misión solidaria.

Juan Ramón “Juancho” Estrada, quien es el pionero de esta iniciativa, señaló que en el primer viaje circularon en bicicletas y en vehículos auxiliares de apoyo.

“Los que van tienen su propio objetivo, además de la acción solidaria que conlleva. Algunos van para entrenar; otros, por alguna promesa, para compartir con sus amigos o familia. Pero cuando llegas allá es otra realidad, hay muchísima pobreza”, apuntó el pionero de esta iniciativa e hizo hincapié en que en estos quince años que lleva viajando hasta estas localidades las familias le piden agua, ropa y alimentos.

Los que van tienen su propio objetivo, además de la acción solidaria que conlleva. Algunos van para entrenar; otros, por alguna promesa, para compartir con sus amigos o familia. Pero cuando llegas allá es otra realidad, hay muchísima pobreza Los que van tienen su propio objetivo, además de la acción solidaria que conlleva. Algunos van para entrenar; otros, por alguna promesa, para compartir con sus amigos o familia. Pero cuando llegas allá es otra realidad, hay muchísima pobreza

Tras quince años de esta misión solidaria, Estrada comentó que se organizan en un grupo de WhatsApp que se llama Difunta Correa 2023. A medida que se va acercando septiembre, empiezan a conversar sobre las colectas o insumos que cada uno puede llevar, además de entrenar, ya que son más de 500 kilómetros los que recorren los ciclistas en tres días.

“Tratamos de siempre juntarnos, no sólo por el viaje, sino para seguir compartiendo momentos tan lindos como los que vivimos allá en Difunta Correa”, dijo Estrada, que agradeció a quienes colaboran con esta iniciativa.

“Queremos agradecer al pueblo, a la zona, al grupo y a todas las localidades que están presentes en los septiembre de cada año”, remarcó el pionero.

Lo particular de esta gran iniciativa es que cada año más gente se suma y acompaña para ayudar a las familias, quienes más o menos son unas 400 personas.

En esta edición fueron más de 80 personas: 52 circulaban en bicicletas y las restantes, en autos de apoyo, los cuales son fundamentales para los ciclistas y para la misión solidaria.

“Yo creo que, si esto sigue así, se va a hacer una familia muy muy grande; cada año se van sumando más personas y a eso es a lo que queremos llegar, a contagiar a más gente. Ojalá el día que yo lo deje de hacer alguien más siga con esta iniciativa, no quiero que esto se pierda”, mencionó Estrada.

WhatsApp Image 2023-10-07 at 09.30.36.jpeg

Sobre el recorrido, el ciclista y mentor de esta gran acción precisó que los cálculos de viaje ya están realizados hace más de quince años.

Todos los ciclistas parten desde la Punilla y el primer día realizan más de 210 kilómetros en un tiempo estipulado de cinco horas con una velocidad aproximada a los 21 kilómetros.

Ya el segundo día recorren alrededor de 170 kilómetros y el último día, 150 kilómetros aproximadamente.

“Es un sufrimiento pero con placer y cuando llegás allá con las familias, ahí te das cuenta de que vale la pena todo lo recorrido en la ruta, es algo hermoso y el que quiera acompañarnos bienvenido sea”, apuntó Estrada, quien además señaló que la edad no es un impedimento o un requisito, ya que van personas de todas las edades, hasta los 60 años inclusive.

Es un sufrimiento pero con placer y cuando llegás allá con las familias, ahí te das cuenta de que vale la pena todo lo recorrido en la ruta, es algo hermoso y el que quiera acompañarnos bienvenido sea Es un sufrimiento pero con placer y cuando llegás allá con las familias, ahí te das cuenta de que vale la pena todo lo recorrido en la ruta, es algo hermoso y el que quiera acompañarnos bienvenido sea

Respecto de la organización de los ciclistas, el pionero marcó que es fundamental para quienes quieren participar que tengan estado físico, ya que son alrededor de 530 kilómetros, por lo que los más jóvenes son quienes van adelante; luego, al medio, las mujeres y quien se va quedando en el camino, ya que es un largo trecho, es asistido por otros compañeros o por los vehículos de apoyo con agua, comida, lo que sea necesario para seguir con esta gran iniciativa.

Tras esta gran acción solidaria, las familias beneficiarias los esperan cada año con los brazos abiertos, porque no sólo los ciclistas les brindan alimentos, vestimenta, agua, entre otros insumos, sino que ellos comparten con cada una de las familias un momento muy gratificante.

Incluso, el grupo de Difunta Correa disfruta de desayunos, almuerzos, cenas, tiempo de ocio, charlas, entre otras actividades que realizan conjuntamente desde el jueves que parten hasta el domingo, que es el regreso de esta gran acción solidaria.

Una de las ciclistas que estuvieron allí en Difunta Correa, Liliana Vaggione, de Coronel Moldes, en diálogo con Puntal comentó acerca de su séptima experiencia: “Hace más de siete años que participo de esta iniciativa, al principio arranqué en vehículo de apoyo y ya es mi cuarta vez en bicicleta, me encanta y el grupo es el motorcito”.

WhatsApp Image 2023-10-07 at 09.30.39.jpeg
WhatsApp Image 2023-10-07 at 09.30.37.jpeg

Vaggione realizó una colecta en su ciudad para los niños de estas localidades, por lo que juntó golosinas de todo tipo, armó bolsitas y las repartió a los más pequeños de Difunta Correa, Bermejo y San Expedito.

Además, organizó bolsas con ropa, alimentos no perecederos y bidones de agua y los entregó en cada vivienda de estos sectores.

“Este año se llevaron dos bicicletas, una infantil y otra para adulto, fue hermoso ver la carita de felicidad de uno de los nenes, me volví con el alma llena luego de esa experiencia”, apuntó la moldense, quien comentó que en esta ocasión sus hijos y su marido también estuvieron presentes con sus bicicletas para esta gran misión solidaria.

“Cada vez nos damos cuenta de que podemos ayudar más y más al otro y esa larga pedaleada termina siendo algo hermoso después de ver sus caras de felicidad y agradecimiento a lo que uno hace con un gran grupo de personas sin importar su edad. Es una experiencia muy familiar”, finalizó Vaggione.